Dos yihadistas confiesan cómo decapitaron a dos turistas nórdicas en el Atlas

El líder afirmó que querían vengarse de los cristianos por las ofensivas de la coalición en Siria e Irak

Policías marroquíes escoltan a un grupo de sospechosos de los asesinatos de dos mujeres nórdicas el pasado diciembre en Salé
Policías marroquíes escoltan a un grupo de sospechosos de los asesinatos de dos mujeres nórdicas el pasado diciembre en Salé

El presunto líder de una célula yihadista confesó ante un tribunal marroquí cómo decapitó  a dos excursionistas escandinavas en las montañas del Alto Atlas y su motivo: quería «vengarse de los cristianos» por las ofensivas de la coalición en Siria e Irak.

Los cuerpos de la danesa Louisa Vesterager Jespersen, de 24 años, y la noruega Maren Ueland, de 28, aparecieron el 17 de diciembre en una zona aislada cerca de Imlil. Se dirigían al monte Tubkal, la cumbre más alta de Marruecos y un destino muy popular para los alpinistas. Los cuatro acusados han reconocido que intentaron sin éxito unirse a Estado Islámico (EI). «Tras fracasar a la hora de unirnos a EI, decidimos hacer la yihad en casa», explicó el líder.

En la sesión ante el tribunal del jueves, celebrada en el tribunal antiterrorista de Salé, cerca de Rabat, el juez interrogó a Abdesamad el Joud, un vendedor ambulante de 25 años, y Yunes Uziyad, de 27 años, contaron como atacaron y decapitaron a las dos mujeres en su tienda de campaña, mientras que Rachid Afati, de 33, confesó haber grabado los asesinatos. El vídeo fue compartido con simpatizantes de la célula yihadista. «Lamento lo que pasó y sigo intentando entenderlo», agregó. El cuarto m iembro de la célula, Abderrahim Khayali, de 33 años,se marchó a Marrakech antes de que perpetrasen el doble asesinato.

La idea de matar a Jespersen y Ueland les surgió el día mismo del crimen, explicó Joud, quien añadió que llevaba junto con sus cómplices cuatro días en la misma zona intentando atacar a turistas. 

Con antecedentes penales en casos de terrorismo, Joud dijo que cuando salió de la cárcel en el 2014 decidió viajar a Siria para incorporarse al EI, pero no lo logró al tener el pasaporte confiscado por la policía. «Como me era imposible emigrar, he decidido hacer la yihad aquí, en Marruecos, y tuve como objetivo a los cristianos y los judíos, porque ellos matan a los musulmanes, destruyen mezquitas y bombardean hospitales donde hay niños musulmanes», reconoció ante el juez. "Lamento lo que pasó y sigo intentando entenderlo», agregó

Joud y los otros tres cómplices mantuvieron una apariencia calmada a lo largo de todo el interrogatorio ante las miradas asombradas de los asistentes en el juicio.

Acusado hispanosuizo

Tras varias horas de interrogatorios, el juez decidió aplazar por tercera vez el juicio hasta el próximo 13 de junio. En el caso, cuyas vistas arrancaron el 2 de mayo, están acusadas 24 personas, 23 de nacionalidad marroquí y una con doble nacionalidad hispano-suiza. Todos ellos están imputados por «apología del terrorismo», «atentado contra la vida de personas con premeditación» y «constitución de banda para preparar y cometer actos terroristas».

El hispanosuizo Kevin Zoller Güervos, un joven de 25 años, está acusado de adiestrar a varios de los implicados en el manejo de armas. Ante el tribunal, Joud subrayó que conoció a Zoller en 2016 y añadió que el hispanosuizo le habló en varias ocasiones de su intención de emigrar (supuestamente para unirse al EI), según informa Efe.

Los abogados de la familia de Jespersen han reclamado al Estado que pague compensaciones a los familiares. Por su parte, el fiscal Abdelatif Uahbi ha descrito el crimen como un «acto aislado y lamentable».

Rabat confirmó tras los asesinatos que los responsables habían jurado lealtad a Estado Islámico. En comparación con otros países del norte de África, Marruecos se ha mantenido bastante aislado de los ataques por parte de milicianos islamistas.

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