Cae en Tánger el último capo del clan Polverino de la Camorra que operaba en España

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Imagen de archivo de uno de los operativos contra el clan Polverino en el 2013 en Marbella.
Imagen de archivo de uno de los operativos contra el clan Polverino en el 2013 en Marbella. JON NAZCA | Reuters

10 jun 2019 . Actualizado a las 11:55 h.

Con la detención en Tánger el 30 de mayo de Raffaelle Vallefuoco, el último capo del clan Polverino en España, la Camorra se queda sin el hombre que tenía los contactos con los marroquíes para el suministro de hachís, la principal actividad de este grupo y que movía hasta 60 toneladas al año, según informa Efe.

Giuseppe Polverino, jefe de la Camorra del clan Polverino, que fue detenido en el 2012 en Jerez de la Frontera por los carabineros con ayuda de miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Giuseppe Polverino, jefe de la Camorra del clan Polverino, que fue detenido en el 2012 en Jerez de la Frontera por los carabineros con ayuda de miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. UFFICIO STAMPA CARABINIERI / HO | Efe

El clan, dirigido por Giuseppe Polverino, alias O Barone o Pepe, en prisión en Italia, contaba con tres «paranzzas» o células que operaban desde Tarragona, dirigida por Doménico Verde; Málaga, con Fabio Allegro al mando; y Almería, liderada por Vallefuoco, el único que aún no había sido detenido. Ahora, el último capo del clan será extraditado a Italia por su presunta implicación en delitos de homicidio y narcotráfico, entre otros. También tiene causas pendientes en España. 

Vallefuoco fue detenido en el 2012 en Jérez de la Frontera, junto con el líder del clan O Barone, que tenía un orden de detención por la que fue extraditado a Italia donde cumple condena en la actualidad. Vallefuoco, en cambio, tenía dos órdenes de ejecución, pero la Audiencia Nacional consultó al juez enlace italiano y este solo le informó de una orden, la más antigua, y que ya no estaba en vigor, así que quedó en libertad. Como anécdota de su modus operandi figura que el capo que operaba en Almería llegó a ofrecer a los agentes españoles e italianos un millón de euros para que no lo presentaran ante el juez. También, su nivel confianza con los narcos marroquíes que le suministraban hachís era tal que incluso le permitían transportar la droga aunque el clan se retrasara en el pago por falta de liquidez en ese momento. 

Vallefuoco estaba huido de la justicia española desde el 2014. Se fue de Almería. Miembros del clan lo sacaron de allí en lancha y lo trasladaron a Marruecos, donde los traficantes de hachís le dieron cobertura. Con los principales responsables de la célula española del clan entre rejas, su capacidad de regeneración ha perdido fuelle. De todos modos, la Guardia Civil sigue atenta a los intentos del clan por estructurarse de nuevo.