El Supremo ordena proceder contra cinco suboficiales por el acoso a una sargento

Los presuntos acosadores tienen otro juicio pendiente contra otra compañera a quien llamaban «comepollas» y «putita del brigada»


Redacción

La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha ordenado reabrir una causa contra cuatro sargentos del Ejército de Tierra por el acoso a una compañera que fue archivada por el Tribunal Militar Territorial Quinto en mayo del 2018. Durante años, los suboficiales se mofaron de ella incluso delante de la tropa con los calificativos de «jodida enana», «gandula», «lesbiana», «por ahí viene el chihuahua» e incluso utilizaron su imagen junto a un «minion» como perfil de un grupo de WhatsApp destinado a realizar mofas.

El alto tribunal actúa a instancias de la Fiscalía y ordena también la deducción de testimonio de un capitán que desoyó las denuncias de la sargento cuando ésta le relató el calvario que estaba sufriendo, alegando que no quería problemas en el cuartel, situado en Tenerife.

La cuestionaban ante la tropa

La sentencia dada a conocer este martes individualiza las conductas de acoso atribuidas a cada uno de los sargentos, informa Europa Press. En una de las ocasiones, el suboficial cuestionó en público una orden concreta que su compañera había dado a una soldado para recoger diverso material de limpieza utilizando expresiones como «tú estás loca» mientras giraba su dedo índice de la mano derecha en su sien.  En otra ocasión, se dirigió a ella delante de otros suboficiales con los apelativos «lesbiana» y «gandula», además de «tetuda» y «cara de porcelana».

Otro de los sargentos fue el que colgó en el grupo de mensajería móvil la fotografía de la víctima de acoso junto a un dibujo de un personaje animado, un «minion», un calificativo con el que en ocasiones se referían a la ella. Entre los acosadores también se encuentra una mujer, sargento como la víctima, que según la resolución del Supremo se dirigió a su compañera llamándola como «hombre frustrado en cuerpo de mujer» y «comechichi».

La Sala disiente del criterio del tribunal militar, según el cual los hechos carecen por completo de cualquier tipicidad penal que determine la exclusión de responsabilidad. Considera que el tribunal de instancia realizó una valoración de la credibilidad de los testigos «sustrayendo a las acusaciones el derecho a proponer y practicar la verdadera prueba en el juicio oral bajo los principios de inmediación, oralidad y contradicción», vulnerando así el derecho a la tutela judicial efectiva y por ello ordena la devolución de las actuaciones para que sean instruidas por un tribunal diferente al que archivó.

Reincidentes

Los cinco sargentos del Ejército de Tierra que serán enjuiciados por acoso laboral contra una compañera tienen otro juicio pendiente por hechos similares, esta vez contra un sargento a quien llamaban «comepollas» y «putita del brigada»

El juicio contra estos cinco oficiales -hay dos más incluidos- tuvo el mismo recorrido que el anterior, esto es, que fue archivado por una corte militar pero reabierto por el Supremo, que ordenó llevarlo a juicio. En el caso de la mujer, la Sala dijo que resulta claro que «la entidad y gravedad de los insultos que los denunciados utilizaban para referirse a la sargento E. y los episodios de vejación, hostigamiento y persecución sobre ella» podría tratarse de un caso de acoso laboral o profesional, dado que «entrañan una situación hostil sistemática y prolongada en el tiempo que socava la propia estima de la víctima, la denigra y daña su integridad moral».

La denunciante detalló que se dirigían a ella «con habitualidad» con términos como «minion», «lesbiana», «gandula» y «comechichi». Respecto de la otra víctima, esta vez un hombre, se referían a él como «retrasado», «putita del brigada», «comepollas del brigada» o «te habrás hartado de pastel de polla», (en relación a la amistad que mantenía con el superior) como figura en el auto de procesamiento elevado al tribunal militar, que luego archivó.

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