BARCELONA / EFE

Anochece en Barcelona y los vecinos del barrio de Can Comulada, en Alella, se preparan para iniciar una nueva ronda: equipados con un móvil, una linterna y un chaleco reflectante, salen en grupos a vigilar que no se cometa ningún delito en su urbanización. El de este municipio de la comarca barcelonesa del Maresma es uno de los métodos alternativos que vecinos y consistorios han puesto en marcha en los últimos meses ante la creciente sensación de inseguridad en diversas localidades catalanas, donde también se han reinstaurado serenos o se han creado cuentas de Twitter para denunciar hechos delictivos.

«Hemos decidido adoptar las patrullas vecinales porque el Ayuntamiento tiene un déficit de policía local y los Mossos d’Esquadra tampoco cuentan con suficientes efectivos para una zona tan amplia», ha explicado a Efe el presidente de la Asociación de Vecinos Comafosca, Javier Martínez. Por eso, ha continuado, quienes hacen estas rondas nocturnas se limitan a pasear y a avisar a la policía en cuanto ven alguna «conducta sospechosa».

Igual que los residentes de Can Comulada, también los de la urbanización Can Massuet, en la localidad cercana de Dosrius, pusieron en marcha patrullas vecinales de enero a junio, cuando decidieron abandonar la iniciativa ante el refuerzo de presencia policial y la disminución de los robos.

En otros municipios de la provincia, como el de Premià de Dalt, el Ayuntamiento ha reactivado la figura del sereno, que desde el pasado diciembre lleva a cabo una empresa de seguridad privada y que, según datos del consistorio, ha ayudado a reducir hasta un 30 % los robos en el interior de las viviendas.

«Queríamos mitigar el alarmismo», ha asegurado el teniente de alcalde Alejandro Costa, quien ha detallado que, en diferentes turnos, estos profesionales patrullan por cada uno de los barrios, incluso los de montaña, los más afectados por este tipo de delitos. 

Figura «disuasoria»

Según Costa, la figura del sereno es sobre todo «disuasoria» y está contribuyendo a reducir no solo robos, sino también actos vandálicos, por lo que otras localidades como Matadepera (Barcelona) les han seguido la estela.

Sin embargo, desde el Consell Comarcal del Maresme niegan que la delincuencia se haya disparado en la comarca y achacan estas iniciativas al incremento puntual y concentrado de robos en determinados barrios.

«La seguridad cero no existe y cuando coinciden más robos de lo normal en una misma zona crece la sensación de inseguridad», ha opinado la portavoz del organismo supramunicipal, Maite Viñals.

Aunque esta preocupación no es exclusiva de la comarca, ya que también en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) el consistorio ha impulsado una promoción de serenos, en este caso, personas paradas mayores de 45 años formadas expresamente para actuar como agentes cívicos.

Asimismo, en algunas urbanizaciones de Sant Cugat del Vallès han contratado compañías de vigilancia privada nocturna, mientras que en la propia Barcelona -donde el teniente de alcalde de seguridad, Albert Batlle, alertó de que la ciudad sufre una «crisis de seguridad»- vienen proliferando ideas para paliarla. Entre ellas, grupos de WhatsApp y Twitter (como @Harto_de_Hurtos o @BCNHelpers), que se definen como una «plataforma colaborativa de seguridad ciudadana» para recoger incidentes que ocurren en la vía pública. «Tenemos una intensa red ciudadana con centenares de ojos puestos en los puntos calientes de la ciudad», ha precisado uno de los portavoces del proyecto. 

La Embajada de EE.UU. alerta de la peligrosidad de viajar a la capital catalana  

La Embajada de Estados Unidos en España alertó en su página web de un aumento significativo de los delitos violentos en la ciudad de Barcelona este verano, en concreto en las zonas turísticas. Aconseja a sus compatriotas que estén «atentos a sus pertenencias personales, se mantengan alerta en lugares frecuentados por turistas y no se resistan físicamente a ningún intento de robo». Además, les pide que no muestren signos de riqueza, como usar joyas o relojes caros, y que llamen al 112 si necesitan asistencia urgente.

La embajada precisa que las autoridades municipales de Barcelona ya vienen informando del aumento de pequeños hurtos con actos de violencia «y en algunos casos estos incidentes han resultado con lesiones en las víctimas». También dice que el gobierno municipal de Barcelona está «tratando de abordar el problema».

Comentarios

La inseguridad ciudadana obliga a Barcelona a retroceder al siglo XIX