Vuelta al Congreso: el moreno de Sánchez y el regreso de los desaparecidos Rivera y Abascal

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

El presidente de Vox, Santiago Abascal, pasa junto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, antes de su intervención de este jueves ante el Pleno del Congreso
El presidente de Vox, Santiago Abascal, pasa junto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, antes de su intervención de este jueves ante el Pleno del Congreso FERNANDO VILLAR | EFE

Abascal fue el único primer espada de un partido que intervino en el debate sobre el Open Arms, el resto dejaron que fueran los portavoces de los grupos

30 ago 2019 . Actualizado a las 09:10 h.

La convocatoria urgente del pleno celebrado este jueves sobre el Open Arms obligó a adelantar un par de días el regreso de las vacaciones de los dos grandes ausentes de la política española y que venían limitando sus intervenciones en agosto a la comodona política del tuit: Albert Rivera, que recorrió el pasillo del Congreso casi desapercibido tras la gran estela mediática que dejaba Sánchez a su entrada; y el presidente de Vox, Santiago Abascal, ya de vuelta en la capital tras disfrutar de unos días en la costa gallega.

El presidente de Ciudadanos se tomó con calma la vuelta al cole descargando toda la responsabilidad de la jornada en la portavoz de su grupo parlamentario, Inés Arrimadas. Por su parte, el líder de Vox se fajó y bajó a la tribuna de oradores para defender la posición de su bancada, muy beligerante con la actuación de un Gobierno al que acusó de «complicidad» con una embarcación que sometió «a chantaje a la soberanía italiana», alineándose con la tesis de su colega Salvini.

El presidente del Gobierno llegó puntual a la Carrera de San Jerónimo luciendo un considerable tono tostado en la piel que le delataba haber pasado más tiempo al sol que en los despachos en las últimas semanas. Durante el pleno tampoco dijo ni pío. Como jefe del Ejecutivo, dispone de la facultad de intervenir cuando lo considere oportuno, pero solo abrió la boca a su llegada al hemiciclo, unos minutos antes de que comenzase la sesión, con un discurso que traía perfectamente memorizado desde casa para pedir al resto de fuerzas políticas que no bloqueen su proyecto de gobierno.