PSOE y Podemos retoman el diálogo con desánimo y las mismas suspicacias

Iglesias todavía confía en que Sánchez le ofrezca una coalición a última hora

Ábalos ve llamativo que la oferta de coalición de julio fuese considerada «humillante» y que ahora Podemos diga que si vuelven a ese punto «es cuestión de horas» que lleguen a un acuerdo
Ábalos ve llamativo que la oferta de coalición de julio fuese considerada «humillante» y que ahora Podemos diga que si vuelven a ese punto «es cuestión de horas» que lleguen a un acuerdo

madrid / la voz

La cuenta atrás para que el próximo lunes 23 de septiembre se disuelvan las Cortes y España se vea abocada a una repetición electoral avanza imparable ante los amagos del PSOE y de Podemos de llegar a un acuerdo. Los equipos negociadores de ambos partidos se volverán a reunir hoy en el Congreso a partir de las once de la mañana, pero lo cierto es que nada invita a pensar a que pueda haber un giro de última hora que permita salvar la investidura. Ni unos ni otros tienen previsto moverse de sus posiciones iniciales, y mientras Pedro Sánchez siga negando un Gobierno de coalición y Pablo Iglesias mantenga su exigencia de entrar en el Consejo de Ministros, el apretón de manos parece poco menos que imposible.

Las expectativas de éxito con las que acuden las dos delegaciones a la cita de hoy son rematadamente bajas, por lo que la única sensación que se desprende en la jornada previa es que esta nueva reunión forma parte de la mascarada en la que viven ambas formaciones como parte de su estrategia para no quedar ante los ojos del electorado como los grandes responsables de una nueva llamada a las urnas. El diario Abc publicó ayer un sondeo en el que el PSOE sería el gran beneficiado de esta hipotética repetición electoral. Según el resultado, su alianza con Podemos y el PNV sería suficiente para alcanzar la mayoría absoluta.

Uno de las pocas esperanzas que todavía albergaban los más optimistas para que el guion diese un vuelco era un encuentro entre los líderes, Sánchez e Iglesias. Aunque distintas fuentes señalaban el día de hoy como la fecha ideal para que los dos generales se viesen las caras, finalmente serán sus lugartenientes los que vuelvan a hablar. Los protagonistas serán los mismos que el jueves, cuando tras casi cinco horas de encierro salieron con las manos vacías. 

Llamada de Calvo a Echenique

Una llamada de Carmen Calvo a Echenique en la tarde de ayer reactivó la mesa negociadora, en la que también volverán a estar por parte del PSOE la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra. Al otro lado se sentarán junto a Echenique Ione Belarra y un representante de cada una de las confluencias que forman parte de Unidas Podemos. Precisamente, el hecho de que estuvieran presentes todas las sensibilidades de UP fue subrayado el pasado viernes por la portavoz del Gobierno cuando sugirió que Podemos pudo haber ocultado información a sus socios parlamentarios, un extremo que ayer volvió a negar Yolanda Díaz, quien aseguró que cuentan con «una única voz».

La decisión de que la investidura fuese negociada por delegaciones y no directamente por sus líderes fue cosa de Iglesias. ¿Se arrepiente? «Si hubiera ido yo desde el principio, ¿esto hubiera salido mejor? No lo sé», expresó el secretario general de Podemos, que argumentó que en un primer momento no lo consideró una buena idea al estar convencido de que «la química y la relación personal cuentan mucho», dijo. Iglesias concedió una entrevista a Russia Today, televisión alineada con el presidente ruso, Vladimir Putin, en la que todavía mostró un hilo de esperanza: «Confío en que en el último momento, igual que en julio, rectificarán y habrá coalición».

Mientras, las distintas estructuras del Gobierno siguen con los preparativos electorales. Si el fin de semana trascendió que TVE sacó un concurso para confeccionar el decorado del 10N, ayer El Confidencial publicó que la Oficina del Censo Electoral de Valladolid, dependiente del INE, define las listas y concede a los ayuntamientos hasta el día 18 de este mes para notificar cualquier modificación a la propuesta que enviaron previamente.

Un coro revuelto con voces que desafinan la melodía

Un 35 % de los escaños de la formación en el Congreso los acaparan las confluencias

Los negociadores de Unidas Podemos acuden hoy a la mesa de diálogo con el PSOE sabiendo que enfrente no se van a encontrar las rebajas de final de temporada en las que el Gobierno de Sánchez ponga sobre el tapete un cuenco de oportunidades para formar un equipo conjunto. Más que diferencias entre ambos partidos y sus líderes lo que hay es «hostilidad» que impide el acuerdo, como dijo Ábalos. Habrá que esperar para saber con qué ánimos acuden los de Iglesias, pero Unidas Podemos no se puede olvidar de que es una formación que nació de pactos en diferentes territorios, en los que la duración del efecto del pegamento es distinto. El calor anticapitalista de la corriente andaluza, con Teresa Rodríguez al frente, recién incorporada de su baja por maternidad, por cierto, opina que su partido debería plantearse su apoyo al PSOE si se compromete a derogar la reforma laboral y la Lomce, a blindar las pensiones con el IPC, a subir el salario mínimo interprofesional a 1.200 euros o a adoptar medidas contra el cambio climático. Es decir, programa, programa, programa.

No es la única voz que desentona en el coro de Iglesias y que se inclina por un pacto de ideas. La coordinadora de militantes independientes de IU ha pedido hoy a su dirección federal, liderada por Alberto Garzón, que no sea «cómplice» de una repetición electoral, y le exige que tenga «claridad en el mensaje» y «responsabilidad ante los nuevos acontecimientos». La corriente de independientes acusa a Garzón de «mantener a la organización secuestrada y en silencio» ante el escenario de previsibles elecciones anticipadas, lo que es «una irresponsabilidad y un desprecio a la militancia».

Esta antesala de comicios, o al menos de reunión, es desde luego mal momento para seguir revolviendo los lodos. Porque Carmen Calvo verá a Echenique como un representante de parte y no de todo Podemos. Por eso Yolanda Díaz insistía ayer en que Unidas Podemos garantiza una «única voz» en las negociaciones. ¿Y en las votaciones? ¿Habrá confluencias que desafinen?

Entre Galicia en Común, En Comú Podem, Izquierda Unida y Equo aglutinan un 35 % de los valiosos 42 escaños que lideran Pablo Iglesias e Irene Montero.

Casado insiste en sumar fuerzas y advierte a Cs que no admitirá carnés de honestidad

La propuesta de Pablo Casado de cara a una repetición electoral el próximo 10 de noviembre bautizada como España Suma, consistente en una alianza electoral entre el PP, Cs y Vox con la intención de sacar el máximo jugo a los votos que pueda recabar el centroderecha, continúa dividiendo. Albert Rivera rechazó en varias entrevistas publicadas durante la pasada semana embarcarse en este proyecto «porque la corrupción resta», dijo en referencia al historial que arrastran los populares en los juzgados y temiendo los múltiples casos que todavía están pendientes de un fallo.

El presidente del PP aprovechó ayer su presencia en un desayuno informativo en Madrid para salir al paso de estas acusaciones vertidas por el líder del partido naranja garantizando que la nueva dirección no tiene nada que ver con lo sucedido «hace décadas», y que no permitirá que se convierta en el encargado de proceder al reparto de «carnés de honestidad».

Casado midió sus palabras en el acto de ayer, pero fuentes de la ejecutiva nacional del partido trasladaron a la conclusión del habitual comité de dirección de los lunes que el enfado que hay en la planta noble de Génova con Rivera es mayúsculo. 

Apoyo de Moreno Bonilla

El desayuno de Pablo Casado fue para introducir al presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, quien, a diferencia de otros barones territoriales, se mostró claramente partidario de que el proyecto España Suma se convierta en una realidad.

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