El país escandinavo redujo el tipo impositivo sobre los víveres del 12 % al 6 %, subvenciona el 50 % del coste del transporte público, ha aplicado un alivio fiscal en el litro de 27 céntimos y paquetes para mitigar las fluctuaciones de los precios eléctricos.
La propuesta fija como referencia una relación precio-ingresos de ocho años de renta disponible por habitante para adquirir una vivienda media y contempla también la evolución de esa proporción durante la última década