Costa busca el aval de una mayoría suficiente para reforzar su Gobierno

Todas las encuestas dan ganador al socialista, pero lejos de la mayoría absoluta


lisboa / corresponsal

Más de nueve millones de electores están llamados hoy a las urnas para decidir quién será el primer ministro de Portugal durante los próximos cuatro años. El favorito, según todas las encuestas, es el actual jefe de Gobierno, el socialista António Costa (PS), a quien el último sondeo del Instituto Universitario de Lisboa (ISCTE) publicado el viernes por el semanario Expresso, le da un 38 % de las intenciones de voto, diez puntos más que su más directo rival, el centrista Rui Rio (PSD), que obtendría el 28 %.

El PS no lograría así la mayoría absoluta pedida reiteradamente por Costa en campaña, y se vería obligado a buscar, de nuevo, acuerdos parlamentarios a la izquierda o con partidos nuevos en crecimiento, como el PAN (Pessoas-Animais-Natureza) de André Silva. Los sondeos difundidos en los últimos días sitúan en tercera y cuarta posición a los dos aliados parlamentarios de Costa durante esta legislatura, el Bloco de Esquerda, de Catarina Martins, que podría obtener el 10 % de los votos, y el Partido Comunista, de Jerónimo Martíns, que rozaría el 6 %.

Después vendrían el democristiano CDS-PP, de Assunção Cristas, que no llegaría al 5 %, y el PAN, que puede convertirse en una de las sorpresas de la noche. Otras formaciones como Livre, del exmiembro del Bloco Rui Tavares; Iniciativa Liberal y Aliança, de centro derecha; y Chega, de corriente populista, pueden lograr un diputado y entrar en el Parlamento de Lisboa.

Lo que parecía a priori un paseo para el PS de Costa, al que hace solo dos semanas todos los sondeos le daban mayoría absoluta, con más de 20 puntos de ventaja sobre el PSD, y vaticinaban una caída en picado de Rui Rio, cuestionando su liderazgo al frente del partido, ha dado la vuelta durante la campaña más extraña y atribulada que se recuerda en Portugal.

La recuperación del centrista

En 14 días Rio ha puesto toda la carne en el asador en los debates televisivos y radiofónicos, en las acciones de campaña y en sus discursos, reduciendo la distancia con Costa en más de diez puntos, aunque ya llegó a estar a siete, según el sondeo de la Universidad Católica lusa, para Público, del 2 de octubre. «La imputación del exministro de Defensa Azeredo Lopes por el escándalo del robo del arsenal militar de Tancos, justo en mitad de la campaña, el temporal de Azores y el fallecimiento, hace dos días, del fundador del CDS, Freitas do Amaral, han condicionado mucho esta campaña tan rara», declaró a La Voz, Graça Franco, directora de Información de Radio Renascença, una de las moderadoras del decisivo cara a cara radiofónico entre Costa y Rio, a partir del que se acortaron distancias entre el PS y el PSD.

Para el director de Público, Manuel Carvalho, quien dirigió la delegación del periódico en Oporto y conoció a Rio como alcalde de la ciudad, no es una sorpresa la fuerza y recuperación del centrista. «Domina los temas económicos, conoce muy bien a Costa y gana en las distancias cortas, en los debates y en la lucha directa con sus rivales políticos», dice del aspirante del PDS. «Costa, a pesar de su sonrisa, es muy tímido y no se desenvuelve bien en las distancias cortas, como Rio, Catarina Martins o a Assunção Cristas», agrega.

División en evidencia

La muerte del histórico Diogo Freitas do Amaral, que tenía malas relaciones con el partido que fundó, el CDS, tras aceptar la cartera de Exteriores en el 2005, en el primer Ejecutivo del socialista Sócrates, ha perjudicado tanto al CDS-PP de Cristas como al PSD de Rio, en opinión de Graça Franco. «Ya que en el CDS-PP ha puesto en evidencia la división interna y al PSD le ha impedido realizar la fiesta final de campaña en Lisboa», señala la periodista.

El enfrentamiento del primer ministro con un anciano por los incendios de Pedrogão

Cuando todos los partidos se preparaban, el viernes, para terminar la campaña anticipadamente, por el fallecimiento el día anterior del histórico político Diogo Freitas do Amaral, en Lisboa un anciano atravesó el cordón de seguridad y se acercó al primer ministro António Costa para echarle en cara que durante los incendios de Pedrogão Grande, del 17 de junio del 2017, estuviese de vacaciones. Costa respondió furioso: «No es verdad, es mentira, es mentira», mientras sus guardaespaldas le impedían volver a acercarse al hombre.

Tras el incidente, al que los socialistas responderán con una demanda por difamación, según medios lusos, Costa acusó a la derecha de haberlo preparado «para desestabilizar» la campaña. «El día 18 de junio del 2017 estuve en Pedrogão, no de vacaciones, y la noche anterior estuve en la sede de la Autoridad de Protección Civil de Lisboa». Tanto Rui Rio como Assunção Cristas negaron categóricamente cualquier implicación.

La herida por las muertes y la gestión de Pedrogão continúa abierta en la opinión pública portuguesa, ya que aunque António Costa no estaba de vacaciones el 17 y el 18 de junio del 2017, unos días después, en un momento muy crítico, pasó una semana de vacaciones en Palma de Mallorca, que no interrumpió en plena polémica por el robo del arsenal militar de Tancos.

La jornada electoral de este domingo también puede verse condicionada por la alta abstención que se espera, como viene ocurriendo las últimas citas electorales, y el gran número de indecisos que hay, sobre todo entre los votantes de centro.

Los candidatos

António Costa (PS): el hombre de la sonrisa franca y los consensos

El gran favorito para ganar las generales de hoy en Portugal, el actual primer ministro, el socialista António Costa (Lisboa, 1961), lleva en las venas la política y la lucha por las causas sociales que heredó de sus padres, el escritor de origen indio Orlando Costa y la periodista María Antónia Palla. Comenzó a militar en el Partido Socialista (PS) portugués cuando estudiaba Derecho en la Facultad de Lisboa. Le arrebató la presidencia del PS en el 2014 a António José Seguro. Fue alumno del actual presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, con quien mantiene una excelente relación personal, a pesar de ser de familias políticas diferentes. Rebelo de Sousa lo recuerda como «un estudiante brillante, algo tímido, pero muy participativo».

António Costa se presenta siempre con su franca sonrisa que transmite cercanía y confianza a los portugueses. Se ha ganado a pulso su fama de excelente negociador y hombre de consensos. Lo demostró como alcalde de Lisboa, entre el 2007 y el 2015, donde en su primer mandato gobernó sin mayoría absoluta y estableció acuerdos a la izquierda, como ha ocurrido esta legislatura que termina con el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, la denominada geringonça.

Se casó a los 26 años con la profesora de instituto Fernanda Tadeu, con quien ha tenido dos hijos, Pedro, quien sigue sus pasos en el PS, y Catarina. Es muy familiar y discreto con su vida privada. Le encanta viajar, comer con los suyos los fines de semana en algún pequeño restaurante de Campo de Ourique, en Lisboa, o preparar algún plato típico de la gastronomía Goesa, antigua colonia india donde nació su padre, en su casa de campo de Sintra.

A Costa se le achaca que siempre se rodea de los mismos colaboradores desde hace años, relacionados entre sí por fuertes lazos familiares, como Augusto Santos Silva, Carlos Cesar, José António Vieira da Silva, su hija Mariana, Eduardo Cabrita y su mujer Ana Paula Vitorino, a los que hay unir Ana Catarina Mendes, su número dos. El líder socialista no hace caso de las críticas y se defiende con los excelentes datos económicos y con la satisfacción de haber culminado con éxito una legislatura a la izquierda, sin haber ganado las elecciones del 2015, en la que nadie confiaba a priori.

Rui Rio (PSD): el centrista que quiere gobernar desde el norte

A sus 62 años, el líder del PSD (Partido Social Demócrata), el centrista Rui Rio (Oporto, 1957), aspira a ganar las legislativas de hoy en Portugal, con ese estilo tan poco diplomático que le caracteriza, sin pelos en la lengua, que sus asesores no han conseguido suavizar. Lo hace a pesar de separarle más de siete puntos del favorito, el actual primer ministro, el socialista António Costa, según las últimas encuestas preelectorales.

El economista Rui Rio está casado, tiene una hija y siempre se ha mantenido fiel a las siglas de su partido, desde que se afilió en 1982, donde ha ejercido numerosos cargos hasta llegar a la presidencia. Tiene a su favor su desempeño político en las distancias cortas y que se crece ante las dificultades y en los debates electorales, como se ha visto a lo largo de la campaña electoral en la que ha conseguido arañar en solo dos semanas 13 puntos a Costa. De hecho una de las frases que Rio más ha repetido las últimas semanas es: «No me creo las encuestas y trabajo mejor con mucha presión».

Sus detractores dentro del PSD, que son muchos, desde que ganó las primarias a Pedro Santana Lopes en enero del 2018, le critican su provincionalismo y pretender gobernar Portugal desde Oporto, como si fuese un municipio del norte luso, haciendo alusión a los 11 años que estuvo al frente de la alcaldía portuense, entre el 2002 y el 2013, en los que hizo amistad con su hoy adversario, António Costa, cuando este era regidor de la capital lusa. Entre sus logros de esa época están el saneamiento de las cuentas públicas municipales, la modernización de la ciudad y una gestión rigurosa.

Rio se relaja tocando la batería, como se ha visto en varios actos de campaña, le encantan las carreras de coches y el atletismo -llegó a estar federado en su juventud-. Aunque si hay algo que hace a menudo, con su mujer Lidia, es escaparse los fines de semana a Viana do Castelo y saborear su plato preferido, la lamprea.

Assunçao Cristas (CDS-PP): la profesora descubierta en un debate televisivo

La abogada y profesora universitaria Assunção Cristas, líder del democristiano CDS-PP, nació en Luanda (Angola) hace 45 años, está casada y tiene cuatro hijos. Siendo todavía bebé, como tantos miles de portugueses que residían en las antiguas colonias lusas, se vio obligada a huir a Portugal con lo puesto, con sus padres y hermanos, para comenzar una vida en Lisboa. Estudiante brillante, Assunção se licenció en Derecho en la Universidad de Lisboa. Posteriormente se doctoró en la Universidad Nova, donde ejerció como profesora hasta el 2007, cuando el entonces líder del CDS-PP, Paulo Portas, la descubrió en un debate televisivo, cuando defendía el no a la legalización del aborto en Portugal, antes del referendo de ese año, en el que ganaría el sí. A Portas le gustó tanto la intervención, la imagen, la naturalidad y la capacidad de comunicación de Cristas que ni corto ni perezoso la llamó por teléfono y quedó con ella para convencerla de afiliarse a su partido, dejar la docencia universitaria y comenzar su carrera política como diputada. A la Asamblea de la República siguió en el 2011 el cargo de ministra Agricultura y Mar, dentro del bipartito del PSD, de Passos Coelho, y el CDS-PP, de Paulo Portas, en pleno rescate del país, tras derrotar en las legislativas de ese año al socialista Sócrates.

Los cuatro años de Cristas en el Ejecutivo de Passos Coelho, protagonizados por los recortes y la austeridad impuesta por la troika, parecen haber dejado bastante huella entre los electores lusos, que, tampoco valoran, según las encuestas, la dura labor realizada por la presidenta del CDS contra el socialista António Costa estos cuatro años en el Parlamento, ocupando el lugar del PSD como líder de la oposición, ni una campaña electoral en la que ha hecho más kilómetros que cualquier otro candidato. A pesar de su resistencia y optimismo, si esta noche Cristas no supera el 6 % de los votos, es muy probable que se vea obligada a dimitir, como quiere el sector más conservador de su partido, que no le perdona su giro al centro.

 

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