La señal eléctrica de los marcapasos permite predecir la progresión de una arritmia cardíaca

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN

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El seguimiento a 5.000 pacientes coordinado por un investigador gallego abre la vía a la medicina personalizada para los pacientes con fibrilación auricular y tratarlos a tiempo antes de un desenlace crítico

16 dic 2019 . Actualizado a las 16:09 h.

El latido cardíaco se vuelve irregular, caótico, incluso en reposo. El compás natural del corazón de desajusta hasta que, en no pocos casos, una aceleración abrupta puede desencadenar en una insuficiencia cardíaca o en un ictus, cuando la sangre se acumula en las aurículas en forma de coágulos que pueden taponar el cerebro. Es lo que les sucede a los pacientes con fibrilación auricular, la forma más común de arritmias que acabará desarrollando una de cada tres personas a lo largo de su vida. Y el verdadero problema ocurre cuando la frecuencia cardíaca se desboca de forma inesperada. Los médicos, en buena parte de las ocasiones, llegan demasiado tarde.

Pero este proceso crítico sí podría llegar a predecirse en el futuro de forma individualizada en cada paciente, de tal modo que se pueda administrar la medicación adecuada en cada caso para evitar un desenlace fatídico. Esta nueva puerta que se abre hacia la medicina personalizada en pacientes con fibrilación auricular acaba de ser probada por un equipo de científicos liderados por el investigador gallego David Filgueiras, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Hospital Clínico San Carlos de Madrid y del Centro de Investigación en Red de Enfermedades Cardiovasculares.

Los especialistas han demostrado, tras el seguimiento a 5.000 pacientes de 55 hospitales durante tres años y medio, que es posible monitorizar y predecir la progresión individual de la enfermedad. ¿Cómo? Gracias a la información eléctrica cardíaca obtenida desde dispositivos como marcapasos o desfibriladores. Ello es posible gracias a la tecnología actual de transmisión remota, a través de la cual se puede analizar la señal eléctrica del corazón durante los episodios de fibrilación auricular y así establecer tanto el estadio de la enfermedad como la velocidad de progresión de la misma.