Irán anuncia que abandona las restricciones del acuerdo nuclear

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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El Gobierno iraní se desvincula de los límites de producción y enriquecimiento de uranio pactados en el 2015

06 ene 2020 . Actualizado a las 09:25 h.

El Gobierno iraní ha anunciado este domingo el final de las restricciones sobre la producción y enriquecimiento de uranio pactadas en el acuerdo nuclear firmado en 2015 en un nuevo y prácticamente definitivo alejamiento de sus compromisos con el pacto, acelerado en esta ocasión como represalia por la muerte del general Qasem Solemaini el pasado viernes durante un ataque de Estados Unidos en la capital de Irak, Bagdad.

«La República Islámica de Irán pondrá fin a sus limitaciones finales en el acuerdo nuclear. Por lo tanto, el programa nuclear de Irán eliminará todas las restricciones de su producción de uranio, incluyendo el porcentaje de enriquecimiento y la cantidad de uranio enriquecido, así como las cortapisas a su investigación y desarrollo», según un comunicado del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, emitido al final de su reunión de emergencia de este domingo, y recogido por el diario estadounidense The New York Times.

Según el mismo comunicado, el Gobierno iraní reitera su compromiso con la Agencia Internacional de la Energía Atómica y promete volver a cumplir los términos del acuerdo nuclear si Estados Unidos retira todas las sanciones en vigor y garantiza sus intereses.

Reacción en Irak

Dos días después del asesinato del comandante iraní Qasem Soleimaní por parte de Estados Unidos, el Parlamento iraquí pidió al Gobierno que ponga fin a la presencia de tropas extranjeras en el país, después de que el primer ministro, Abdel Abdelmahdi, lo solicitara en la primera sesión de la Cámara desde el ataque estadounidense, en el que también murieron seis líderes chiíes iraquíes.

La Cámara iraquí aprobó una moción en la que solicita al Ejecutivo que «trabaje para acabar con la presencia de cualquier fuerza extranjera en el país» y que anule «la petición de ayuda a la coalición internacional para luchar contra el Estado Islámico» porque considera que las operaciones militares contra los extremistas ya han concluido en Irak.

Poco antes la propia coalición, que lidera Estados Unidos, ya había anunciado la suspensión de sus actividades de apoyo y entrenamiento de las tropas iraquíes para concentrarse en la protección de las bases donde están desplegadas sus fuerzas en Irak.

El Parlamento también instó al Gobierno a presentar una queja urgente a la ONU y al Consejo de Seguridad contra Estados Unidos por «violar la soberanía y seguridad de Irak». En la misma línea, el subsecretario del Ministerio de Exteriores iraquí, Abdulkarim Hashem Mustafa, convocó este domingo al embajador estadounidense en Bagdad, Matthew H. Tueller, para transmitirle la condena de su Gobierno al ataque que acabó con la vida de Soleimani.

Advertencia de Trump

La promesa hecha el sábado por el presidente de Irán, Hasán Rohaní, a la familia del general asesinado de que su «sangre será vengada» fue respondida horas después por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien aseguró que actuarán en 52 objetivos iraníes de gran nivel e importancia si Irán ataca a cualquier estadounidense, según escribió en su cuenta de Twitter. «Actuaremos muy rápido y con fuerza. Estados Unidos no quiere más amenazas», añadió.

Su advertencia, sin embargo, no rebajó el discurso desde Irán, donde el comandante general del Ejército, Abdolrahim Musaví, dudó de que EE.UU. se atreva a atacar esos objetivos y atribuyó las palabras de Trump a la necesidad de «lavar su imagen tras haber cometido un acto inhumano que a los ojos de la opinión internacional es injustificable».

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, insistió este domingo en la pertinencia de la acción y aseguró que la información recabada por EE.UU. demostraba «con nitidez» la necesidad de matar a Soleimani. «La evaluación realizada por las agencias de Inteligencia deja bien claro que la indiferencia hacia los complots que estaba tramando Soleimani resultaba mucho más arriesgada que la acción que emprendimos el viernes», indicó.

Cientos de soldados de Estados Unidos comenzaron el sábado su viaje a una base militar en Kuwait, desde donde servirán de refuerzo a las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio. El viernes, horas después del ataque en Irak, medios norteamericanos informaron de la decisión del Pentágono de enviar a la región alrededor de 3.500 soldados de refuerzo.

Llamamiento a la moderación

En este escenario, las voces instando a enfriar el ambiente volvieron a sucederse este domingo. El ministro británico de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, instó a Irán a «adoptar una ruta diplomática» a fin de rebajar tensiones con Occidente, un mensaje muy similar al del alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, quien trasladó al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, la necesidad «de actuar con moderación y de evitar una mayor escalada». El jefe de la diplomacia comunitaria también trató con Zarif «la importancia de preservar» el acuerdo nuclear iraní, «que sigue siendo crucial para la seguridad global». «Estoy comprometido a actuar como coordinador», añadió Borrell.

Durante la jornada del domingo, segunda de los tres días de luto oficial decretados por Irán, comenzaron en el país los funerales por Soleimani en varias ciudades, que no estuvieron exentos de incidentes. Al menos cuatro personas resultaron heridas después de que un integrante de las milicias chiíes Multitud Popular abriese fuego contra un grupo de manifestantes que se habían opuesto al paso de una marcha funeraria por los fallecidos en el ataque perpetrado el viernes por EE.UU. en Bagdad, informaron fuentes policiales. Los enfrentamientos se produjeron en Nasiriya, al sur del país.