Caen dos proyectiles cerca de la Embajada de Estados Unidos en Bagdad

En Washington, Trump aleja la posibilidad de un conflicto militar con Irán al retomar la vía de la presión económica, pero no convence a un Congreso cada vez más dividido por su decisión de asesinar a Qasem Soleimaní

Protestas contra la guerra frente a la Casa Blanca, en Washington
Protestas contra la guerra frente a la Casa Blanca, en Washington

Redacción / Agencias

Dos proyectiles han impactado esta madrugada en la fortificada Zona Verde de Bagdad, la capital iraquí, cerca de la Embajada de Estados Unidos sin dejar víctimas, según ha confirmado a Esuropa Press el Centro de Información de Seguridad de Irak.

La cadena de televisión Al Mayadín ha indicado que las sirenas de la Embajada norteamericana han comenzado a sonar poco después del impacto, así como las de la Zona Verde, sede de las principales instituciones gubernamentales y embajadas. Fuentes de seguridad iraquíes han señalado que uno de los cohetes ha caído entre un edificio en construcción y un lago cercano a la Embajada.

El suceso tiene lugar después de que Irán atacara con misiles dos bases iraquíes con presencia de tropas de Estados Unidos, Al Asad y Erbil, en respuesta a la muerte del general iraní Qasem Soleimani, fallecido en un ataque estadounidense en el aeropuerto de la capital iraquí, Bagdad.

Sanciones desde Washington

Eso en Irak; porque en Estados Unidos Donald Trump ha optado por la sanciones. El mandatario aleja la posibilidad de un conflicto militar con Irán al retomar la vía de la presión económica, pero no ha logrado convencer a un Congreso cada vez más dividido por su decisión de asesinar a Soleimaní.

Horas después de que anunciara que había decidido imponer «inmediatamente» más sanciones a Irán en lugar de optar por una escalada militar, la Cámara de Representantes de EE.UU. programó un voto para este jueves destinado a limitar «las acciones militares» del mandatario respecto a Teherán, según informa Efe.

Además, una sesión informativa de altos cargos del Gobierno con legisladores dejó patente la creciente incomodidad de muchos representantes de ambos partidos respecto a la decisión de Trump de lanzar la operación contra Soleimaní sin consultar al Congreso.

En su esperado discurso en la Casa Blanca, Trump se mostró más conciliador de lo habitual con Irán, y disipó los temores de un conflicto abierto entre Washington y Teherán tras al asesinato de Soleimaní en un ataque aéreo estadounidense el pasado 3 de enero en Bagdad.

Un día después del ataque iraní contra dos bases donde había tropas del país en Irak, Trump destacó que no hubo «bajas mortales» ni de estadounidenses ni de iraquíes, y concluyó que Irán «parece estar conteniéndose», por lo que decidió alejarse de la vía militar y volver a su estrategia habitual de presión económica. «EE.UU. inmediatamente impondrá sanciones adicionales contra el régimen iraní», dijo Trump en su declaración.

«Estados Unidos está preparado para abrazar la paz con todos aquellos que la buscan», agregó el mandatario, que pidió a los firmantes del acuerdo nuclear de 2015 con Irán que rompan ese pacto.

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