Primeros arrestos en Irán por el derribo del avión ucraniano

El presidente Rohaní propone crear un tribunal especial y el lider supremo dirigirá la oración del viernes, algo que solo ocurre en momentos de crisis

Alumnos de la Universidad de Teheran recuerda a sus compañeros muertos en el derribo del avión ucraniano
Alumnos de la Universidad de Teheran recuerda a sus compañeros muertos en el derribo del avión ucraniano

Jerusalén / Colpisa

Irán quiere dar respuestas al error humano que costó la vida a los 176 pasajeros del avión de Ukranian International Airlines (UIA) y su Ministerio de Justicia anunció «varios arrestos» vinculados con el derribo involuntario del Boeing 737 por uno de sus misiles cerca del aeropuerto internacional de Teherán. No se ofrecieron datos sobre número de detenidos o identidades, aunque entre ellos estaría el hombre que grabó el vídeo en el que se veía cómo el avión ucraniano fue abatido por misiles. Este documento fue verificado por The New York Times y supuso la primera prueba pública de la tragedia.

Los arrestos fueron el primer paso en las medidas anunciadas por unas autoridades que necesitan calmar los ánimos en las calles. El presidente iraní, Hasán Rohani, propuso además la creación de un «tribunal especial» para el caso, «encabezado por un juez de alto rango y con decenas de expertos». El clérigo moderado anunció que «todos los que deban ser castigados lo serán» porque «no puede ser solamente la persona que apretó un botón la que cometió la falta. Hay otros, y quiero que ello sea explicado claramente al pueblo».

Después de mantener durante tres días que el aparato cayó a consecuencia de un «fallo técnico», el reconocimiento de la verdad provocó una oleada de consternación interna. Por cuarto día consecutivo se produjeron vigilias en honor a los fallecidos y en la movilización de la Universidad de Teherán se pudieron escuchar gritos contra el líder supremo, Alí Jamenéi, o peticiones de «¡referéndum, referéndum!». Entre las víctimas hay alumnos de la universidad que regresaban a Canadá a completar sus estudios tras visitar a su familia. 

Hasta el momento las fuerzas de seguridad actúan «con moderación», tal y como anunciaron los responsables policiales el lunes, y solo se ha producido un breve corte general en Internet. La televisión nacional anunció que el gran ayatolá será el encargado de dirigir la oración del viernes en esta misma universidad, una muestra de lo delicado del momento actual ya que lleva ocho años sin hacerlo.

Las protestas se desarrollan al ritmo que avanza la investigación interna y el jefe de la Organización de Medicina Forense, Abás Masjedi, anunció que han sido identificadas 50 de las víctimas del avión.

La Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO, por sus siglas en inglés), agencia especializada de la ONU que actúa como observador en la defensa y promoción de la seguridad aérea global, también recibió la invitación del Gobierno iraní para sumarse a las pesquisas y formar parte de equipo internacional que trabaja sobre el terreno.

Tras asumir finalmente la responsabilidad del derribo del avión, los iraníes han tratado de enmarcar este error en el «ambiente de guerra» que se vivía esa noche en el país, según declaró a la prensa el embajador de Irán en España, Hasán Ghashgavi. Para el diplomático «está muy claro que el principal motivo de ese accidente con el avión es el aventurismo del presidente Donald Trump. El accidente lo conocemos, el error lo conocemos pero estoy hablando de la causa principal de todo esto».

La noche del derribo fue la misma de la operación Mártir Soleimani, la respuesta que dio Irán al asesinato del general Qasem Soleimani y que consistió en el lanzamiento de 21 misiles contra dos bases militares iraquíes empleadas por fuerzas de Estados Unidos.

Momento de tensión

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, realizó una lectura similar a la de Ghashgavi y aseguró que «si no hubiera tensiones, si no hubiera una reciente escalada de tensión en la región, esos canadienses estarían ahora mismo en casa con sus familias», apuntó en una entrevista con a la cadena de televisión Global News. En el aparato viajaban 63 ciudadanos de este país.

La crisis diplomática abierta por la detención durante unos minutos el sábado del embajador de Reino Unido en Teherán, Rob Macaire, acusado de «participar en una reunión ilegal» -versión de las autoridades iraníes que rechaza Londres-, escaló un peldaño más. El Poder Judicial dijo que el diplomático británico debería ser expulsado por «injerir en los asuntos internos del país», pero Macaire declaró que su intención era tomar parte en un vigilia en honor a los fallecidos.

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