¿Qué escuchan las «celebrities»?

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MABEL RODRIGUEZ

Descubrir qué se esconde tras el Spotify de un famoso es similar a indagar en su nevera. Unos muestran sus listas orgullosos; otros, como Begoña Gómez, preferirían que quedaran bajo llave

31 ene 2020 . Actualizado a las 10:16 h.

Hoy en día meter las narices en una cuenta de Spotify ajena es casi tan apetecible como abrir la nevera en un hogar desconocido. Porque si el yogur tutti frutti caducado y los tres sobres de ketchup (únicos hábitantes del frigorífico junto a una lata de cerveza a medio terminar) revelan parte de los hábitos más íntimos del dueño de la casa, las listas de Spotify pueden desvelar conductas todavía más misteriosas. De ahí que el común de los mortales guarde con celo esas playlists que, pese a ser la sal de la vida, no nacieron para ser mostradas. Sombra aquí y sombra allá, y probablemente con algo de contouring para afinar sonidos, algunos famosos se han atrevido a hacer público su material clasificado en cuestión musical. Es el caso del matrimonio Obama, que no ha dudado en poner en conocimiento de todos su interés por la omnipotente Rosalía, Bruno Mars y la diosa Beyoncé. Al otro lado del charco, sin embargo, no fue voluntad de quien tiene a Michelle Obama como referente soltar ninguna píldora musical. Y ahora está en boca de todos.

 La mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, no tuvo intención alguna de dar horas de cachondeo a España. Siempre fiel a mostrar un perfil bajo, habría preferido ponerle un candado a sus inquietudes sonoras cuando descubrió que un tuitero le había seguido la pista durante un año. Así, y como si en la mirilla de la Moncloa estuviésemos poniendo el ojo, descubrimos hace unos días que Gómez no dice que no a Bad Bunny, ídolo de la generación Z, ni tampoco a The Killers, grupo con el que tanto martillearon durante lustros los millennials más vetustos. Por si fuera poco, el sagaz espectador de su cuenta de Spotify detalló con muchísima sorna lo que estaba escuchando la consorte del ahora presidente del Gobierno durante unas semanas que fueron decisivas para el futuro de España. Cuando escuchaba Malú, por ejemplo; o esos convulsos días de julio en los que los cuchillos volaban entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Una de las canciones más repetidas de Gómez entonces era El farsante, de Ozuna. Meses antes, en marzo, a semanas de las elecciones generales y con las encuestas ofreciendo un baile de datos sobre el reparto de escaños, el tema rey era Imposible, de Luis Fonsi. Ya se lo advertió este tuitero: «Begoña, mujer, tampoco seas tan negativa».

Otras caras conocidas del papel couché patrio no han querido dejar escapar el poder que tiene en la actualidad la música en streaming barriendo para casa. Gerard Piqué es un claro ejemplo. El futbolista aprovechó hace un par de años que la plataforma Deezer se había asociado con el Barça para hacer públicas sus listas en este reproductor. Como era de esperar no faltaron las canciones de Shakira. Entre las más escuchadas se encontraban entonces El chantaje y La bicicleta. Llama la atención que el catalán disfrute tanto con el primer tema mencionado, que su pareja canta a dúo con Maluma, pues sonadísimas fueron unas declaraciones de Shakira en las que reconocía que Piqué no se sentía cómodo con el videoclip de este súperventas, que consideró subido de tono. Por no hablar de cuando declaró que tuvo que pedirle permiso al deportista antes de grabar Can't Remember to Forget You con Rihanna. «No soy de ti ni de nadie», cantaría luego con Maluma en esa canción que tanto parece gustar a Piqué.