La batalla del 5G se encona: todos temen a Huawei

Manuel Blanco Casal
Manuel Blanco REDACCIÓN / LA VOZ

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La UE quiere que los gobiernos limiten la contratación de sus equipos, mientras EE. UU. desarrolla un estándar que desterraría la dependencia del fabricante chino

16 feb 2020 . Actualizado a las 18:07 h.

La conclusión, en cierto modo, es inédita. Sostiene la Agencia de Ciberseguridad Europea que la mayor amenaza para la confidencialidad de las redes 5G en el futuro no vendrá de la mano de los hackers. Tampoco del crimen organizado o de grupos activistas. No. El mayor peligro podría tener su origen en un país o en un actor respaldado por una nación. En un Gobierno, en definitiva. El informe que acaba de publicar el organismo comunitario no cita expresamente ni a China ni a Huawei, pero no hay ni un solo experto en el Viejo Continente que dude de que el mensaje apunta al gigante asiático.

 Bruselas teme lo que se pueda hacer con esta tecnología si el control de las redes cae en manos chinas. Al fin y al cabo, el mundo que viene circulará casi exclusivamente por las autopistas 5G: información de miles de millones de usuarios, datos de áreas vitales como defensa o inteligencia, el manejo de infraestructuras estratégicas como las de suministro eléctrico o de agua, el futuro coche autónomo, todo tipo de fábricas robotizadas y sensorizadas... Todo estará conectado y todo, por tanto, será vulnerable.

La guerra del 5G no ha hecho más que empezar. Occidente mira con enorme recelo hacia Oriente y las posiciones defensivas están ya sobre el campo de batalla. Bruselas recomendó hace unos días a los estados miembros contar con distintos fabricantes para instalar sus redes, aplicando además «restricciones relevantes para los proveedores considerados de alto riesgo». Todos los focos se depositaron entonces sobre Huawei, que no podrá tener un peso superior al 35 % del despliegue y que en algunos estados no podrá acceder con sus equipos a las partes críticas de la red. Geopolítica en estado puro: algo así como un te veto pero no te veto.