Colegios, institutos y universidades de varias regiones vuelven hoy a las clases, aunque en Lombardía, Véneto y Emilia Romaña seguirán cerrados hasta el 8 de marzo
02 mar 2020 . Actualizado a las 08:43 h.Tras una dificilísima semana en la que Italia ha sido centro de atención de todo el mundo por los numerosos casos de coronavirus detectados, en el país se intenta volver a la normalidad enviando mensajes de tranquilidad a la población. Desde el Gobierno, Giuseppe Conte y el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, animan a continuar con la vida normal aun manteniendo la alerta y recomendando medidas como el lavado de manos y prudencia con los contactos cercanos mientras se insiste en la ineficacia de las mascarillas.
Las medidas de aislamiento y prevención siguen vigentes en las zonas más afectadas, mientras que los colegios, institutos y universidades de Lombardía, Véneto y Emilia Romaña seguirán cerrados hasta el 8 de marzo. En el resto de las regiones que habían decidido su cierre, las clases se reanudan hoy. La ministra de Educación, Lucia Azzolina, insistió en que «es importante, donde es posible, volver a la normalidad». La decisión de prorrogar el cierre en las cuatro regiones fue confirmada el sábado, ya que la difusión de la infección es aún muy rápida y la Organización Mundial de la Sanidad (OMS) alzó el nivel a «riesgo global». Luca Zaia, presidente del Véneto, era partidario de la reapertura pero ha prevalecido la idea de Attilio Fontana, presidente de Lombardía, y de Stefano Bonaccini, de Emilia Romaña, de prolongar el cierre una semana más: «El intento de contener el virus necesita aún un poco más de tiempo», explicaban los especialistas del Instituto Superior de Sanidad.
En la llamada «zona roja», en torno a la localidad de Codogno, muchos son contrarios a continuar la cuarentena: «Una locura», escribe un habitante de la zona en la Red, mientras otros se lamentan de tener que trabajar desde casa porque «está siendo muy difícil». En la zona estarán abiertas desde este lunes las oficinas de correos, ya que Poste Italiane quiere facilitar el cobro de las pensiones a los habitantes de las localidades en aislamiento.
En las tres regiones, además, continuarán prohibidas las manifestaciones públicas, como ya ocurrió este fin de semana con los partidos de fútbol que han sido aplazados a mayo. Otros sectores vuelven poco a poco a la normalidad con la apertura de museos, teatros, cine y centros culturales como el Duomo de Milán, donde a partir de hoy volverán las visitas turísticas. Con la campaña, Milano non si ferma (Milán no se para) a través de un vídeo en las redes sociales, Beppe Sala, el alcalde de la capital lombarda, invita a todos los ciudadanos a superar el miedo y continuar adelante. En el primer fin se semana tras el gran pánico, los milaneses se han organizado proponiendo actividades al aire libre en los parques y en los condominios. Algunos como Davide, titular de una pastelería, invitaba a los niños a una fiesta de disfraces: «Los turistas extranjeros han desaparecido, pero hoy [por el sábado] por primera vez en estos días, la sala estaba de nuevo llena».
Los daños económicos provocados por el coronavirus son ingentes en Italia. Para un país que vive del turismo y de la exportación, la cancelación de viajes y de ferias, sobre todo en Milán, puede provocar una enorme crisis. «Casi todas las anulaciones llegan del extranjero. Esperamos volver a tenerlos en Pascua», confirmaban en algunos hoteles. Ya solo con la anulación de los viajes escolares de primavera se calculan pérdidas en torno a los 360 millones, mientras que las grandes empresas de catering estiman unos 20 mil empleos en riesgo con los comedores de colegios y universidad cerrados.