Trabajadoras de la pesca llevarán sus utensilios a Colón para hacerse visibles
06 mar 2020 . Actualizado a las 08:43 h.Las mujeres del mar están dispuestas a que este 8-M sea el suyo, como otros fueron antes de las periodistas, de las científicas... Quieren trascender. Darse a conocer a la sociedad y, de paso, exaltar su profesión. Oficios en muchos casos desconocidos, algunos todavía a medio camino de la profesionalización, muchos eminentemente femeninos y, justo por eso mismo, todos afectados de lleno y en general por la desigualdad laboral, salarial y social.
Denunciar sus carencias -falta de formación reglada, enfermedades profesionales no reconocidas, coeficientes reductores demasiado cicateros, salarios por debajo del mínimo interprofesional (SMI)...- y salir de la invisibilidad es lo que ha llevado a la Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca (Anmupesca) a organizar una marea de trabajadoras del mar que inundará Madrid.
En vísperas del Día de la Mujer, representantes del colectivo -integrado por 15.000 asociadas de seis comunidades autónomas- se concentrarán en la madrileña plaza de Colón, a partir de las 12, en un intento de poner en valor su profesión y difundir las desigualdades que existen entre sus trabajos y otros empleos análogos del sector pesquero pero en los que la mano de obra es esencialmente masculina.
Es una manifestación femenina y feminista. Reivindicativa y a la vez festiva. De protesta, pero lúdica y divulgativa. Mariscadoras, bateeiras, rederas, biólogas, marineras, pescantinas, comercializadoras, armadoras, subastadoras, empacadoras... acercarán a la sociedad que campa por secano su armas de mujeres del mar. Sus angazos, sus raños, sus rastrillos, sus agujas, sus redes, sus vadeadores, sus linternas, sus fisgas, sus capachos, sus salabardos, sus chalecos, sus rapetas, sus libretas, sus probetas...
Otras acciones de visibilización
La irrupción de las trabajadoras del mar en Madrid en vísperas del Día de la Mujer para salir del anonimato es solo una del conjunto de acciones que Anmupesca está desarrollando para sacar al colectivo de la invisibilidad en la que ahora desarrolla su actividad. Medidas con marcado carácter simbólico, como la concentración en Sol, pero también otras eminentemente prácticas.
Entre las primeras figura también otra actividad de socialización y encuentro: la convivencia de mujeres de la pesca en el Camino. Será la segunda experiencia, después de una primera que reunió andando hacia Compostela a profesionales de toda Europa. Está previsto que esta nueva edición se desarrolle en septiembre y en distintos tramos del Camino de Santiago, explicó Rita Míguez, presidenta de Anmupesca.
Artesanía y diseño
Otra forma simbólica y práctica de hacer visible a la mujer es el proyecto ya en marcha de diseñar un uniforme para las profesionales del sector, un mandil que podrán usar tanto las rederas, como las mariscadoras, las pescantinas o las biólogas, elaborados en colores llamativos, que identifiquen a la mujer de la pesca.
Formación en materia fiscal y financiera, la asignatura pendiente
La función administrativa propia de una gestoría es la que desde tiempos ancestrales ha venido realizando la mujer en la pesca. Mientras los hombres salían a faenar, las mujeres se quedaban en tierra realizando otras actividades relacionadas directamente con la gestión de los barcos y la empresa. Bancos, seguros, pagos... De eso se encargaba la mujer de las empresas pesqueras familiares, una tarea la mayor parte de las veces sin remuneración.
Y continúan haciéndolo, pero la legislación, las exigencias y la tecnología han cambiado tanto que cada vez es más complicado y ocupa más tiempo. Firma electrónica, certificado digital, solicitudes on-line... Todo eso requiere una formación porque por más experimentadas en gestión pesquera que sean no tienen un máster ni en contabilidad, derecho ni nuevas tecnologías. Esas carencias son las que trata de paliar Anmupesca ofreciendo formación y, al mismo tiempo, cooperando con asesorías que ayuden a las mujeres a realizar esos trámites en ocasiones no tan sencillos como se supone que deberían ser aquellos que conducen a facilitar la vida.
La diversificación y búsqueda de nuevos nichos de negocio siempre vinculados al sector pesquero es otra de las acciones preparadas por Anmupesca para conseguir mejorar las rentas femeninas, que en muchos casos no llegan al salario mínimo interprofesional (SMI). El diseño y la elaboración de artesanía y artículos de decoración con objetos reciclados, como las redes desechadas.