«No sabemos si vamos a poder marcharnos de Nueva York, depende de las aerolíneas»

Gallegos atrapados en Estados Unidos por la prohibición de vuelos procedentes de Europa


Vigo / la voz

El cierre de Estados Unidos cogió a muchos turistas en el país y todavía no saben cómo saldrán. Uno de ellos es Marcos Malvar, un vigués de 42 años que acudió a Nueva York con otras tres personas para disfrutar de unos días. Este jueves por la tarde, cuando era la hora de levantarse al otro lado del Atlántico, el grupo todavía se planteaba cómo se resolvería la crisis. La noche anterior, Donald Trump había anunciado que se suspendían todos los vuelos procedentes de Europa.

«Por lo que hemos visto, Trump ha impedido la entrada de vuelos, no la salida, así que no sabemos si vamos a poder marcharnos, habrá que ver si las aerolíneas nos llevan o no. La pelota está en su tejado», explica. Eso deja un problema: para que un avión pueda salir, primero tiene que entrar. El suyo es de Iberia y la compañía no les había comunicado este jueves si todo se mantenía según lo previsto.

De momento, en el grupo están tranquilos. Aunque, solo por curiosidad, este jueves se pusieron a buscar billetes por si tuvieran que comprar uno de vuelta. «Los había a 1.400 dólares vía Madrid o vía Oporto», dice. Ellos llegaron el domingo y su retorno está planificado para el lunes, pero habrá que ver qué pasa.

«Los americanos sí pueden entrar en el país haciéndose algunas pruebas, la gente de otros sitios, no. Entonces, puede ser que venga el avión de Iberia con unos pocos estadounidenses y que después nosotros podamos volar», espera, aunque reconoce que no saben qué va a ocurrir.

Mientras tanto, tratan de hacer vida normal. O, al menos, vida normal de turista, es decir, visitar museos, callejear por Nueva York y tratar de disfrutar del viaje. «Por la calle es todo normal, como cualquier día, se ve a algunos orientales con mascarilla, pero eso ocurre a menudo...», describe por teléfono desde la Quinta Avenida.

Hacia el fin de semana tendrán que ir pensando en alternativas y estar pendientes de qué ocurre. El hecho de que se vendan billetes, aunque sean a precios prohibitivos, indica que las compañías aéreas sí están volando. Pero todo depende de cómo evolucione la situación y de las normas que vaya imponiendo el Gobierno norteamericano.

En Italia ocurrió algo similar. De la noche a la mañana, tanto España como Portugal prohibieron los enlaces aéreos para conectar con la península mediterránea. Esto dejó atrapados a decenas de gallegos que pretendían volver a casa. Algunos optaron por coger vuelos a otros lugares de Europa y, desde allí, conectar con la península y buscar la manera de volver a casa. Otros se escaparon en ferris a Barcelona -aunque están prohibidos desde anoche-, para después coger un tren, un avión o un coche. Pero, evidentemente, estas opciones no son factibles desde Estados Unidos, salvo que se piense en volar a otro país de América y desde ahí enlazar con algún lugar de Europa.

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