Un nuevo escándalo salpica al senador Uribe

El expresidente colombiano y su sucesor, en el punto de mira por supuesta compra de votos


Bogotá / E. La Voz

Un nuevo escándalo salpica a Álvaro Uribe. La Corte Suprema de Justicia de Colombia acaba de abrir una investigación preliminar contra el expresidente, ahora senador, por la compra de votos e ingreso ilícito de dinero en la campaña electoral de Iván Duque, su discípulo, y líder del país desde agosto del 2018.

Ambos políticos son mencionados en unas conversaciones del ganadero José Guillermo Hernández, alias Ñeñe, muerto durante un atraco en Brasil el año pasado, señalado por ser supuestamente el testaferro de una organización de narcotraficantes e investigado por el asesinato de una persona en el 2011.

«Hay que buscar una plata para soltarla en los departamentos», dijo el ganadero en la conversación grabada a escasos días de la segunda vuelta de las presidenciales de junio del 2018. La receptora es una mujer identificada por el propio Uribe como Mónica Daza, una de sus más cercanas asesoras. Ella, en cambio, ha negado la versión del expresidente y ha dejado Colombia rumbo a Estados Unidos. «Me mandaron Iván y Uribe para Manaure, Uribia, Rioacha y Maicao, tenemos que ganar en La Guajira», dijo la mujer a su interlocutor, según la transcripción en manos de la Fiscalía.

«Yo conseguí mil paquetes [millones de pesos colombianos], lo que necesito son unos empresarios, y uno les da la lista. Tengo una empresa que les da la plata, y nadie va a saber», comunica la interlocutora al ganadero.

La «Ñeñepolítica»

El escándalo ha sido bautizado como la «Ñeñepolítica». Y no es el único frente abierto para el expresidente colombiano, también investigado por el Supremo por intento de compra de testigos exparamilitares.

Además, juegan contra él las declaraciones de Aída Merlano, una política del Partido Conservador, aliado del Centro Democrático de Uribe y Duque, condenada por compra de votos, que escapó a Venezuela y ha denunciado desde Caracas el ingreso de dinero ilícito en la campaña presidencial uribista en el 2018.

Tanto Uribe como su discípulo Duque han negado la relación con Ñeñe Hernández, a pesar de que el ganadero se refiere al actual presidente en las conversaciones como su «hermano».

«Quien tenga una prueba de que conocí o fui amigo del Ñeñe o de que he comprado votos en algún momento de mi vida, que la presente», reclamó Uribe el viernes, tras conocer la decisión del Supremo. El caso ha sembrado dudas sobre la Fiscalía colombiana, que tenía grabaciones desde mediados del 2018, pero no las investigó hasta la semana pasada.

Las conversaciones fueron interceptadas en el marco de una investigación a ‘Ñeñe’ por el asesinato del hijo de un prestamista en 2011.

El nuevo Fiscal General, Francisco Barbosa, ha disculpado al funcionario que realizó las transcripciones, argumentando que no hizo copias “porque la información no aportaba para el esclarecimiento de ese crimen”.

Parte de la oposición considera, eso sí, que hubo obstrucción. “¿Aún dudan que tenemos un presidente que ganó con trampas?”, se preguntó el líder opositor, Gustavo Petro, cuando se desveló el caso, en un país donde se han producido grandes manifestaciones antigubernamentales en los últimos meses.

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