La mortalidad por el virus se triplica en España, con 191 muertes en un día

Sanidad, después del colapso inicial, hará la prueba a todas las personas con síntomas


España vivió ayer su jornada más aciaga desde el inicio de la epidemia por coronavirus. No por el incremento en el número de casos, que mantiene su crecimiento exponencial, pero estable, sino por la elevada mortalidad. El número de fallecidos se elevaba anoche a 533 -42 más que los anunciados por la mañana por el ministerio-, lo que supone 191 decesos más que en la jornada anterior a la misma hora, cuando el lunes con respecto al domingo este incremento se había limitado a 50. O, lo que es lo mismo, la mortalidad se ha triplicado en 24 horas.

Ya lo había advertido en su comparecencia de la mañana el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, quien situaba el porcentaje de mortalidad por COVID-19 en un 4 % de media nacional. Mucho peor es la situación en Madrid, en donde la autoridades sanitarias estiman que puede haber hasta 20.000 personas infectadas por el virus y la letalidad ha subido hasta el 7 %.

Este último porcentaje solo es superado por Italia, en donde se eleva al 7,94 %, tras los 345 nuevos óbitos contabilizados ayer, que hacen un total de 2.503.

Por detrás de Italia

El país transalpino sigue siendo el que más casos nuevos aporta en todo el mundo, con 2.989 infecciones contabilizadas ayer para un conjunto de 31.506. España, sin embargo, no está demasiado lejos de estas cifras, ya que en la jornada del martes se registraron 1.886 positivos más con respecto al día anterior. En su conjunto, el país contabiliza 11.826 casos y continúa siendo el cuarto del mundo, por detrás de China, Italia e Irán, en número de afectados. También se han disparado en Alemania, con 9.257, que supera a Corea del Sur. El número de contagios contabilizados en el resto del mundo ya supera al de China. En el planeta, el coronavirus ha dejado por el momento casi 195.000 positivos y 7.864 fallecidos.

En cuanto a la situación en España, hasta que las pruebas para detectar el coronavirus no se vuelvan a realizar a todas las personas que presentan síntomas, aunque estos sean leves, la curva de contagiados seguirá siendo una muestra de la realidad que no refleja la magnitud total de la pandemia. Sin ocultarlo, y para seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el coordinador del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, anunció ayer que desde el Ministerio de Sanidad «se va a hacer un esfuerzo muy importante» para que «en dos o tres días» se logre testar a todas las personas con indicios de padecer la enfermedad y a las que a día de hoy no se está comprobando.

Saturación

El principal escollo se encuentra en que la capacidad de los laboratorios donde se realizan las pruebas se encuentra actualmente saturada. «Todo esto conlleva una logística muy importante y con una prioridad básica de atender a los enfermos más graves», explicó Simón. Estos test se realizan actualmente a personas que cumplan con criterios de ingreso hospitalario o a los sanitarios, personal vulnerable o que trabaje en los servicios esenciales, independientemente de su gravedad.

Sobre los nuevos casos, que ayer estuvieron por debajo de los 2.000 que se habían observado en los últimos días, Simón subrayó que «progresivamente se está observando que el incremento diario se ralentiza un poquito, aunque hay que tomar este dato con muchísimo cuidado, porque ha habido pequeñas modificaciones en la definición de caso que podrían explicarlo». Los datos que, en cambio, sí certifican la realidad más cruda de la pandemia son las cifras de pacientes que se encuentran hospitalizados en las distintas unidades de cuidados intensivos, que ahora suman 563.

Más de 450 sanitarios están infectados por la enfermedad

Mientras gran parte del país intenta contener la epidemia permaneciendo en sus domicilios, en la primera línea el personal sanitario mantiene un «combate» -como lo definió ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez- contra el coronavirus. Esta lucha en ambulancias, salas de espera y unidades de cuidados intensivos se ha cobrado por ahora la cifra de 455 sanitarios contagiados desde que se inició la crisis, según anunció Fernando Simón, el coordinador del Centro de Alertas Sanitarias, que por primera vez ofrecía la cifra.

Para Simón, esta cifra es «no deseable», ya que supone la baja durante varias semanas de un personal «imprescindible» para cumplir el objetivo nacional de «doblegar la curva de positivos por el coronavirus».

El cuadro que presenta la gran mayoría de este personal afectado por el COVID-19 es «muy benigno». Simón también destacó que se está realizando una redistribución de los materiales sanitarios a los lugares en los que se necesitan más, para evitar la indefensión de los profesionales frente a la enfermedad.

Entre otras medidas, el Ministerio de Sanidad ya ha iniciado el reparto de más de un millón de mascarillas quirúrgicas entre las diferentes comunidades. Madrid es la región que recibirá un mayor número por tratarse también de la que registra más casos. Este martes llegó al aeropuerto de Zaragoza un avión de carga procedente de Shanghái (China) con 500.000 protectores que han sido donados y que serán repartidos en las próximas horas. También se distribuyeron otras partidas que, en total, suman 546.000 mascarillas más.

La situación en Asturias

El último balance dado a conocer ayer en Asturias apuntaba datos esperanzadores. Tan solo cuatro positivos más en las últimas horas. El número de casos confirmados por los análisis por el laboratorio de Virología del Hospital Universitario Central ascendía, con los datos de las ocho de la tarde del lunes, a 193. En esa cifra están incluidos los tres pacientes que han recibido el alta y el docente fallecidos. Cinco de esos 193 permanecen en estado grave en la UCI. Esta es la parte negativa del informe, ya que el número de casos con complicaciones sí que ha crecido. 

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