La Interpol advierte de que se está usando la entrega de comida a domicilio para traficar con drogas

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Un repartidor entrega un pedido de comida a domicilio
Un repartidor entrega un pedido de comida a domicilio

La policía española identificó a falsos repartidores en Alicante y Valencia

30 abr 2020 . Actualizado a las 22:19 h.

La Interpol ha lanzado una alerta advirtiendo de las nuevas maneras de actuar de las organizaciones delictivas para seguir con sus actividades ilegales a pesar de las medidas de confinamiento decretadas en más de medio mundo. Los servicios de entrega de comida a domicilio están siendo una de las vías para traficar con drogas y otros bienes ilícitos.

La policía española es una de las que ha detectado estas prácticas, que se dan a nivel internacional. Así, a principios de abril, la Policía Nacional identificó y detuvo a siete personas que vestían uniformes de repartidores de comida en Alicante y Valencia, que fueron capturados cuando entregaban marihuana utilizando para ello bicicletas, motos y coches. En algunos casos, ocultaban la droga en un falso fondo de las mochilas en las que se suelen llevar los alimentos para entregar.

También en Malasia, Reino Unido e Irlanda se localizaron repartos de marihuana, ketamina o éxtasis. Uno de los casos más llamativos de Irlanda fue la detección de 8 kilos de cocaína y dos pistolas escondidas en cajas de pizza. En ocasiones, los traficantes se disfrazaban de repartidores. En otras, repartidores reales participaban voluntariamente en la entrega de drogas, poniéndose al servicio de organizaciones criminales a cambio de dinero.

La Interpol también advierte de que, ante el aumento de la demanda de los servicios de entrega de comida a domicilio y la frecuencia con la que se ven en las calles repartidores, estos profesionales pueden ser incluso involuntariamente partícipes del tráfico de drogas, siendo usados como mulas. En Malasia, por ejemplo, un repartidor se puso en contacto con la policía para pedir que se inspeccionara el envío a domicilio que debía llevar al sospechar de su contenido. Había recibido el encargo de entregar un solo pedido de pan hindú, pero el paquete tenía un peso aproximado de 11 kilogramos.