Jared Diamond: «Si respondemos a esta crisis como algunos líderes podemos ir al colapso»

El autor de «Crisis» analiza por qué unos países lo están haciendo mejor que otros en la lucha contra la pandemia


Biólogo, fisiólogo evolutivo, profesor de Geografía en la Universidad de California en Los Ángeles, Jared Diamond (Boston, 1937) es uno de los divulgadores científicos más prestigiosos y leídos del mundo. En 1998 ganó el Premio Pulitzer por su libro Armas, gérmenes y acero. Es autor también, entre otras obras, de Colapso y Crisis. Cómo reaccionan los países en los momentos decisivos (todas publicadas por Debate).

-En su último libro, «Crisis», cita la máxima de Churchill, «¡Nunca desperdicies una buena crisis!». ¿Cree que la crisis del covid-19 es una oportunidad para cambiar algunas cosas en la sociedad? ¿Qué lecciones deberíamos sacar?

-Para el mundo entero, tanto en lo que refiere a las naciones como a los individuos, una crisis es una oportunidad para adoptar mejores formas de afrontar los problemas y para que salgamos más fuertes. Esa es una de las principales conclusiones de Crisis. Preveo dos tipos de lecciones que podríamos aprender y que permitirían que el mundo saliera más fuerte. Una lección se refiere a la importancia de estar preparado. Lamentablemente, el mundo no lo estaba para la crisis del covid-19. La otra lección se refiere a la importancia de la colaboración entre las naciones para afrontar los problemas mundiales.

-¿Por qué unos países están respondiendo mejor que otros?

-Existen grandes diferencias entre los países más poderosos, e incluso dentro de algunos de esos países, en su respuesta a la crisis. En un extremo, está el que mejor lo está haciendo, Finlandia, que estaba preparado para esta crisis al igual que lo está para cualquier otra. Finlandia adoptó una política de preparación para cualquier cosa debido a su experiencia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue atacada por Rusia y aislada del mundo exterior debido al cierre de su estrecho acceso a los océanos a través del Mar Báltico. Desde la Segunda Guerra Mundial, el gobierno finlandés ha establecido instituciones que se preparan para enfrentar cualquier crisis, incluidas las pandemias. ¡Por supuesto que Finlandia había almacenado mascarillas, combustible, productos químicos, medicamentos y materiales industriales!

-Algún otro ejemplo.

-Singapur también estaba inicialmente bien preparado, nuevamente debido a su experiencia histórica de estar entre dos vecinos poderosos, Indonesia y Malasia, sabiendo que no puede permitirse cometer ningún error. Desafortunadamente, si bien Singapur tuvo mucho éxito al tratar las infecciones derivadas de los viajeros extranjeros, no se preparó para las que se propagaron dentro de los barracones densamente poblados para los trabajadores migrantes. Alemania, aunque no estaba preparada, respondió bien, porque los alemanes están acostumbrados a obedecer a su gobierno y a pensar en el bien común. La respuesta de Italia fue mixta, porque los italianos están acostumbrados a desobedecer a su gobierno. Pero han aprendido a obedecerlo si es por su bien personal, como por ejemplo usar cascos de motocicleta y mascarillas, aunque no si es por el bien común, como pagar impuestos.

-¿Y el caso de su país?

-Dentro de Estados Unidos, nuestro gobierno federal central no es tan fuerte como en países como Francia y Alemania; nuestros 50 estados tienen mucho poder, y difieren mucho unos de otros. La respuesta del Gobierno federal del presidente Trump ha sido una respuesta terrible de negación y desinformación, al igual que en la mayoría de los asuntos. Mi estado, California, tiene un gobernador inteligente y valiente que fue el primero en ordenar el cierre. En el extremo opuesto, los gobernadores de Texas, Mississippi y especialmente Georgia han estado adoptando políticas de ignorancia y negación.

-¿Está la humanidad en la cuenta atrás hacia un colapso generalizado que puede acelerar el covid-19?

- ¡Eso depende de cómo respondamos! Si el mundo responde tan mal como algunos líderes nacionales, podríamos estar dirigiéndonos hacia el colapso. Pero si respondemos tan bien como muchos líderes y pueblos, nuestra respuesta al covid-19 puede pasar a la historia como un triunfo mundial, en lugar de un colapso mundial.

«Espero que el covid-19 una al mundo por primera vez» 

Para el autor de El mundo hasta ayer, la globalización tiene dos caras. Por un lado, expande epidemias como la del covid-19 a todo el mundo. Por otro, aúna los esfuerzos de científicos de varios países para conseguir la vacuna.

-¿Le parece adecuada la comparación de esta pandemia con una guerra?

-Sí, la comparación de la pandemia con una guerra es una buena comparación. Las guerras unen a los países de manera más efectiva que cualquier otra amenaza. Piense en cómo los bombardeos de la Luftwaffe alemana en 1940 unieron a los británicos, y piense en cómo el ataque ruso del 30 de noviembre de 1939 a Finlandia unió a los finlandeses, y piense cómo el ataque de los japoneses a la base naval estadounidense de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 unió a los estadounidenses. Espero que el ataque del covid-19 una de manera similar al mundo entero, por primera vez en la historia.

-¿La globalización ha sido, en líneas generales, positiva o negativa para el mundo? ¿Y concretamente en esta pandemia del covid-19?

-La globalización ha sido tanto positiva como negativa para el mundo en la crisis actual, como en otros aspectos. Un efecto negativo es que el covid-19 se extendió por todo el mundo desde la ciudad de Wuhan en China a través de los aviones. El resultado es que una epidemia local en Wuhan se convirtió en una pandemia mundial: la segunda en la historia, después de la gripe de 1918. Ese es un efecto negativo de la globalización. Un efecto positivo de la globalización es la colaboración entre científicos chinos, estadounidenses y europeos en la lucha contra el covid-19, y el envío de suministros de algunos países a otros. Por ejemplo, los amigos de mi esposa en China le enviaron 700 mascarillas para que las entregara a médicos de hospitales de Los Ángeles. China también ha brindado ayuda a Italia y a algunos otros países.

«Hay que tomar a naciones con éxito como modelos, al igual que hacen los individuos»

«Cuando mi esposa Marie me describió los resultados que ella y sus compañeros terapeutas obtuvieron para saber por qué algunas personas superan las crisis personales y otras no, me di cuenta de que un método similar se podía aplicar a cómo las naciones lidian con las crisis nacionales, y ahora, cómo el mundo lo está haciendo con esta crisis mundial», asegura.

-¿Esta crisis es similar a las que trata en «Crisis»?

-Sí, sin duda. La mayoría de los capítulos de mi libro tratan sobre crisis nacionales a las que se enfrentaron países concretos, los que mejor conozco, en los que he vivido, a los que he visitado durante mucho tiempo y cuyos idiomas hablo. Pero el capítulo final trata sobre las crisis a las que se enfrenta el mundo entero hoy. La nueva perspectiva que ofrecía mi libro para comprender las crisis nacionales y mundiales era compararlas a las crisis personales, como son las resultantes de la ruptura de un matrimonio, la muerte de un ser querido o un revés financiero o de salud. Adopté esa perspectiva gracias a mi esposa Marie, que es una psicóloga clínica especializada en terapia de crisis, una rama de la terapia y el asesoramiento cuyo objetivo es ayudar a las personas a superar rápidamente una crisis aguda específica, en lugar de la psicoterapia habitual a largo plazo que tarda años para examinar la influencia de los eventos de la primera infancia en cuestiones generales de la vida.

-¿Qué terapia necesitamos ahora para superar esta crisis?

-La terapia que el mundo necesita ahora es similar a las que las naciones y los individuos han practicado con éxito ante las crisis.

El mundo, como las naciones y los individuos, tiene que comenzar reconociendo que hay una crisis mundial: si uno no reconoce una crisis por supuesto no se avanza para resolverla. El siguiente paso es aceptar la responsabilidad de hacer algo uno mismo, y no solo culpar a los demás: todavía hay demasiada culpa mutua en el mundo de hoy. El tercer paso es utilizar otras naciones exitosas como modelos, tal como las personas a menudo superan las crisis personales al tomar como modelos las acciones de amigos que se han enfrentado a algo similar. Brasil y México son ejemplos sobresalientes de naciones que hoy se niegan a aprender de ejemplos exitosos. Finalmente, la autoevaluación honesta es esencial para que el mundo supere la crisis del covid-19, igual que lo es para que las naciones y las personas superen sus propias crisis.

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