El ahogo de las familias dispara la solicitud de créditos rápidos a un interés de más del 3.000 %

Manoli Sío Dopeso
M. sío dopeso VIGO / LA VOZ

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Abogados y grupos de consumo promueven demandas por usura

25 may 2020 . Actualizado a las 20:09 h.

La crisis sanitaria ha dejado a su paso un reguero de dramas, más allá de la pérdida de seres queridos. Son muchas las familias, los pequeños empresarios, los autónomos o personas particulares que se han quedado sin ingresos de la noche a la mañana, pero han tenido que seguir afrontando pagos, o simplemente han necesitado dinero para comer.

Las imágenes de las largas colas que se forman a las puertas de los comedores sociales ilustran una parte de la situación. Pero hay otra que no se ve, y que se sufre de puertas para adentro. Es la del ahogo económico que lleva a muchas personas a endeudarse hasta límites insostenibles, aún a sabiendas de que están siendo víctimas de prácticas financieras que rayan la usura.

El decreto de estado de alarma, que cerró oficinas bancarias, e hizo todavía más difícil el ya de por sí complicado e incierto procedimiento de solicitar un préstamo, desvió la demanda de financiación a una vía mucho más fácil para acceder a una determinada cantidad de dinero (desde 50 a 3.000 euros) de forma rápida, la de los microcréditos en línea.

«Consigue tu dinero ahora», «te lo ponemos fácil», «sin subir documentación» o «no hacemos preguntas» son algunas de las frases de recibimiento que aparecen en estas plataformas digitales de créditos rápidos.

«Te lo ponemos fácil»

Basta una llamada o un mensaje directo a la web para conseguir el dinero en efectivo de forma inmediata. Sin preguntas y sin papeleos. Ese es el gancho, que en muchos casos se acaba convirtiendo en un atolladero.

El estudio que ha llevado a cabo la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) analiza los productos de las 16 principales operadoras de ese mercado y desvela los precios para un minicrédito de 300 euros a devolver en un mes, que oscilan entre un 1.600 % aproximado de TAE, en el caso más barato de Holadinero y más de 3.500 %, en el más caro de Creditomas. «A menor plazo de devolución, más se encarece la operación» dice Asufin.

Otro ejemplo: Pedir 50 euros a devolver en una semana dispara el TAE a un 9.900 %. Y si el préstamo es para anticipar el cobro de una determinada cantidad, como pueden ser los 900 euros de una nómina (o la prestación del ERTE, en las circunstancias en este momento) el TAE por un día asciende hasta cerca de un 6.800 %.

La organización autora del estudio advierte del riesgo que conlleva entrar en el juego de algunas operadoras. «Su modelo de negocio se basa en que los clientes repitan varias operaciones sucesivas, con tal de cubrir la alta exposición que asumen por la morosidad de los usuarios, muy habitual en el negocio», asegura.