Bruselas lanza un salvavidas de 106.000 millones a las empresas

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Inversores privados recibirán garantías de la UE para inyectar dinero a compañías españolas

30 may 2020 . Actualizado a las 09:43 h.

El sector privado podría acabar el año acumulando unas pérdidas de 720.000 millones de euros. Hasta 171.000 millones en el turismo y 91.000 en el sector del automóvil. Si hay un segundo rebrote, alerta la Comisión Europea, la factura podría ascender a 1.2 billones, un volumen similar al del presupuesto de la UE para siete años. Son cifras difíciles de digerir. Sobre todo porque, más allá de las pérdidas, también habrá necesidades de financiación que no se podrán colmar: 846.000 millones de euros. «Las pérdidas han sido tan importantes que las reservas de capital se han absorbido rápidamente», admitió hoy la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager. Nuevamente, el papel de los Estados ha sido crucial para poder mantener la respiración asistida a sus empresas. Pero no todos han podido acudir al rescate con la misma intensidad.

Alemania acapara hoy alrededor del 50 % de las ayudas públicas autorizadas por Bruselas. España, sin embargo, apenas alcanza el 4 % (27.000 millones de euros). La desigualdad de trato que están recibiendo las firmas en función de su pasaporte inquieta al Ejecutivo comunitario. No solo por las cicatrices que puede dejar la crisis -con países de primera y otros de segunda-, también por los «desequilibrios» que se podrían generar en el mercado interior. «Existe un elevado riesgo de distorsión de la competencia y esto hay que remediarlo», insistió Vestager.

Recapitalizaciones

Para ello, Bruselas propuso la puesta en marcha de dos instrumentos para recapitalizar e invertir, incluidas en su plan de recuperación. El primer fondo estaría dotado de 31.000 millones de euros en garantías. El Banco Europeo de Inversiones (BEI) sería el encargado de utilizarlas como aval para buscar inversores privados con apetito en empresas que, como las españolas, pueden verse al borde de la quiebra si el Gobierno se queda sin margen de inyección. «La UE no comprará acciones directamente», aclara la danesa. Hay dos condiciones: el capital debe se europeo y la empresa, solvente. No se ofrecerá ayuda a las firmas que arrastren problemas desde antes de la pandemia.

La magia hará el resto porque la Comisión que cree que esa palanca podría movilizar hasta 300.000 millones de euros en los mercados. Por el momento no se han habilitado sobres por países pero sí se pondrá un tope para evitar concentraciones. Su eficacia se pondrá a prueba en los próximos meses. Está previsto que el 60 % de las garantías a la recapitalización entren en juego antes del 2022.

Inversiones

Tan importante es evitar quiebras como garantizar las inversiones para que las empresas resistan y no se vean expulsadas del mercado. Por eso el Ejecutivo anunció que pondrá a su disposición hasta 75.000 millones de euros a través del «InvestEU» y con la esperanza de poder movilizar hasta 1 billón de euros en los mercados. Al menos 20.000 millones respaldarán las inversiones privadas en infraestructuras sostenibles. Otros 10.000 millones para proyectos de investigación, innovación y digitalización. Una partida de 10.000 millones tendrá como protagonistas a las pymes, importantísimas para tejidos productivos como el español, y 3.600 millones se dedicarán a la formación y adaptación de los trabajadores a las nuevas exigencias del mercado. Los 31.000 millones restantes tendrán que enfocarse hacia las inversiones estratégicas europeas.

El escudo anticrisis de Bruselas: un fondo de 750.000 millones de euros

cristina porteiro

«El coste de omisión en esta crisis será mucho más caro. Los antiguos prejuicios deben arrinconarse». Ese fue el argumento al que se asió ayer la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para defender el ambicioso plan para la reconstrucción económica que Bruselas puso sobre la mesa. La alemana subió la apuesta de Berlín y París, acotada a medio billón de euros. El escudo comunitario, bautizado como «Next Generation EU», podría alcanzar los 750.000 millones. Al menos 500.000 millones se desembolsarían en forma de subvenciones.

Todo es poco para mantener las economías a flote. Las pérdidas empresariales estimadas para este año rondan la misma cuantía y a los países más golpeadas por el covid-19, como España e Italia, se les agotan los márgenes para seguir inyectando dinero a sus tejidos productivos. Sin el auxilio europeo, podrían morir. Por eso serán estos dos países los que más se beneficiarán del fondo.

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