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El presidente de la CEOE confirma que volverán a la mesa de diálogo con el Gobierno por «responsabilidad»


Los empresarios vuelven a la mesa de negociación del Gobierno. Lo anunció este fin de semana el Ejecutivo y ahora ha sido la propia CEOE la que ha confirmado que volverán al diálogo. Así lo confirmó este lunes el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, que aseguró que se sentarán otra vez con el Gobierno por «responsabilidad» y porque hay que hablar de las cosas que «de verdad» importan en este momento, como el turismo, la automoción y el comercio, sectores que se están viendo muy golpeados por la crisis sanitaria. «Con responsabilidad, nos sentamos a la mesa porque eso nos preocupa, el día a día, ver cómo reconstruimos el país y es evidente que la iniciativa privada es parte fundamental de esa reconstrucción», señaló Garamendi en una entrevista con la cadena SER.

No obstante, el dirigente empresarial quiso dejar claro que la CEOE no se levantó de la mesa de negociación, sino que se encontró con que había «otra gente sentada», en referencia a Bildu, que firmó un acuerdo con el PSOE y Unidas Podemos para la derogación de la reforma laboral.  «Nosotros lo que hicimos fue reaccionar a eso, porque nos encontramos con un papel que no estaba en el diálogo social, que se lo saltaba», subrayó Garamendi, que también apuntó que la reacción de la CEOE de suspender temporalmente el diálogo con el Gobierno se debió a «con quién» se había firmado el acuerdo y a una «quiebra» de la confianza.

«Cuando te anuncian cosas que sabes que pueden ser muy malas para la economía, la gente se retrae, y digo todo el mundo, no se invierte dinero en sitios donde no hay seguridad de cómo funcionan las cosas y eso nos hizo quebrar la confianza», explicó. No obstante, la reacción de la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño, afirmando que el tema de la derogación de la reforma laboral «no tocaba» ahora, fue para la CEOE «un paso importante para que quedara un hilo para poder seguir hablando con este Gobierno», apuntó Garamendi.

El dirigente empresarial aseguró que la relación de la patronal con todos los ministerios es «fluida» y precisó que, a raíz del acuerdo con Bildu, solo intercambió un Whatsapp con la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, con quien todavía no ha hablado, aunque espera hacerlo el jueves, durante la videoconferencia sobre diálogo social que preside Calviño y en la que participan varios ministros. Con respecto a la derogación de la reforma laboral, Garamendi advirtió que «sería un mal paso» justo ahora, cuando se prevé que el paro se dispare al 20 %. «Hay que fijarse en los aspectos positivos de la reforma laboral, fue clave en la recuperación anterior», destacó Garamendi, que añadió que la CEOE está dispuesta a hablar sobre esta reforma en el diálogo social, pero para «mejorarla».

El presidente de los empresarios también aprovechó para instar al Gobierno a ir abriendo ya las fronteras y permitir la reactivación del turismo, porque países como Grecia, Italia y Portugal «se están quedando con los turistas». «Hay que proteger al sector turístico porque es importantísimo en nuestro país, especialmente en las islas», subrayó.

El dirigente empresarial ha indicado que el turismo factura en España 12.000 millones de euros en junio, 16.000 millones en julio, 18.000 millones en agosto y 13.000 millones en septiembre. «Son datos muy importantes. Cuanto antes lo hagamos, mejor», ha dicho Garamendi, que no quiere que se arruine el mes de julio, por lo que considera que el acuerdo específico sobre los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) en este y otros sectores muy afectados por la crisis debería firmarse cuanto antes.

«Peligrosa tendencia» hacia el nacionalismo en el sector del automóvil

A raíz del anuncio del cierre de la planta de Nissan en Cataluña, el presidente de la CEOE advirtió de que observa una «cierta tendencia muy peligrosa» hacia el nacionalismo en el caso del sector del automóvil, y se ha referido en concreto a Francia y Renault. «Cuidado con hablar de esto en España. Es cierto que como a Francia se le ocurra pensar que solo se va a fabricar todo allí, en España tendremos un problema», aseguró. 

Esto significa, añadió, que entre todos, empezando por el Gobierno, los empresarios y los sindicatos, «se tiene que cuidar entre algodones» a la industria del automóvil para evitar deslocalizaciones. «Entre todos tenemos que retenerla, con talento, con ganas y demostrando que España es un gran país para fabricar coches», apuntó Garamendi, que explicó que el caso de Nissan habría que «ponerlo en un aparte» porque sus problemas venían de antes de la pandemia.

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