España supera los 40.000 muertos con el nuevo criterio estadístico de la OMS

La organización da por buenas las cifras actuales del Ministerio de Sanidad

Un sanitario ante una cama vacía en Ifema, antes de su cierre
Un sanitario ante una cama vacía en Ifema, antes de su cierre

Redacción / La Voz

Atendiendo al documento publicado este domingo por la Organización Mundial de Salud (OMS), las muertes provocadas por el covid-19 en España no son las 27.136 que registra el Ministerio de Sanidad, sino probablemente bastantes más de 40.000.

La organización invita ahora a los países a contabilizar tanto los fallecimientos de personas que habían dado positivo por coronavirus en una prueba de laboratorio, como aquellos en los que «se tiene una sospecha certera de que la infección contribuyó a la muerte». Y establece para ello dos registros diferenciados, el U07.1 para los confirmados y el U07.2 para los sospechosos.

Por tanto, habría que incluir en la lista española a varios miles de personas que, según los diagnósticos y los certificados de defunción presentaban síntomas de covid-19 antes de su fallecimiento y eliminar los que, aún con una prueba positiva de coronavirus, fallecieron por otras causas.

El balance exacto es, por tanto, difícil de elaborar y precisará de un análisis de cada caso, como el que se supone que están realizando las comunidades autónomas. Ahora bien, hay ya datos que apuntan de una manera bastante indicativa por donde pueden ir las cifras y no están cerca de los 27.000 ahora oficiales, ni de los «entre 28.000 y 29.000» que prevé el epidemiólogo Fernando Simón para cuando se acaben de revisar los casos.

Más bien rondaría los 43.034 que el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) establece como exceso de mortalidad durante la epidemia, y no estaría excesivamente lejos de los 48.500 a mayores que le adjudica el Instituto Nacional de Estadística al período comprendido entre el 9 de marzo y el 10 de mayo, el grueso de la epidemia en España.

Concretamente, la suma de los datos ofrecidos por las comunidades autónomas, incluidas aquellas que también consignan los casos sospechosos, era hasta este lunes de 42.419 víctimas, y los excesos los acaparan entre Cataluña (6.816), Madrid (6.219) y, en menor medida, Castilla y León (1.738). En el resto de comunidades, aún sin ser exactos salvo en el caso de La Rioja —la región con mejor vigilancia epidemiológica—, las cifras coinciden bastante y los desfases tienen que ver en algunos casos con que Sanidad lleva desde el 25 de mayor sin actualizar el número total de fallecidos.

En cualquier caso, la OMS da por buenos los datos comunicados por España hasta la fecha, incide en que estos ajustes de las cifras de mortalidad se han producido y se van seguir sucediendo en otros muchos países e incluso alaba el sistema de vigilancia epidemiológica español, que «está demostrando que funciona, porque en cuanto hay un caso nuevo, un pequeño brote, se detecta», como señala la directora de Salud Pública de la organización.

«Eso se va a saber»

María Neira aclaró en una entrevista concedida al canal 24 Horas que «ese exceso de mortalidad no quiere decir que sean todos por coronavirus, y es muy probable que haya una porción que sea debido precisamente a que las personas no fueron a buscar tratamiento, casos agudos que hubieran necesitado un tratamiento rápido. Las personas no fueron al hospital. Eso lo estamos viendo en otros países. Es el caso de Suecia, por ejemplo, donde ese exceso de mortalidad tiene que ver con no haber ido a buscar una atención sanitaria, por miedo, porque los hospitales estaban saturados...», afirmó la responsable de la OMS, para quien no existe duda que se conocerán los balances globales de mortalidad. «Eso se va a saber», asegura Neira, para quien «está claro que el coronavirus no fue solo responsable de los fallecimientos por la enfermedad covid-19, sino que también de todo lo que ha creado alrededor, y una de las consecuencias secundarias de esta epidemia han sido esas personas que no han tenido una asistencia sanitaria por otras patologías».

El ejemplo de que estos desfases son comunes a la gran mayoría de los países fuertemente golpeados por la pandemia lo ofrece Bérgamo, en el norte de Italia. El alcalde, Giorgio Gori, explicó ayer que existe una diferencia de más del doble entre «los datos oficiales» recabados por Protección Civil y el Gobierno de la región de Lombardía y los «reales» obtenidos por los registros de cada uno de los 243 ayuntamientos de la provincia. El recuento oficial es de 2.800 víctimas, si bien Gori apunta que en realidad son el doble, más de 6.000.

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