Pekín desinfectará todos sus mercados, restaurantes y universidades

China detiene la importación de salmón ante la posibilidad de que guarde relación con el brote

Toma de muestras en Pekin
Toma de muestras en Pekin Reuters

pekín / efe

Pekín desinfectará todos los mercados, restaurantes y campus universitarios de la capital y realizará test de coronavirus a sus trabajadores y responsables, anunciaron hoy las autoridades sanitarias municipales.

Según el diario oficial Global Times, los responsables municipales anunciaron que conducirán «una inspección preventiva integral en todos los mercados, restaurantes y comedores», que incluirá la realización de test de ácido nucleico. Esta medida se toma después de que la capital elevase ayer el nivel de alerta sanitaria del 3 al 2, después del brote del virus en el principal mercado de la capital, que ha dejado ya 137 casos desde el pasado jueves.

La vuelta a la normalidad después de que la ciudad bajase el nivel de emergencia a principios de junio ha quedado en suspenso, y la prioridad de las autoridades es impedir que el virus se extienda o que llegue a otras ciudades, para lo cual se han tomado medidas como prohibir que personas consideradas de alto riesgo -por ejemplo, contactos cercanos a casos confirmados- abandonen Pekín. Así, el Gobierno ha prohibido a taxis y otros vehículos que ofrecen servicios de transporte salir de la ciudad, y quienes violen esta norma se enfrentarán a «castigos severos». También se han suspendido rutas de autobús interprovinciales que conectan con los aeropuertos de la ciudad, y se han suspendido un total de 1.255 vuelos de entrada y salida a Pekín.

Algunos de los pacientes que han sido atendidos estos días en los hospitales presentaron «síntomas atípicos» de covid-19, tales como malestar en las articulaciones, algo que los médicos consideran «extraño». Asimismo, más de cien trabajadores sanitarios de 19 hospitales han sido enviados desde el lunes al céntrico hospital de Ditan, el principal dedicado ahora a tratar a los pacientes que contraen la enfermedad.

La subsecretaria general del gobierno municipal pequinés, Chen Bei, anunció el martes que la ciudad pasa del tercer al segundo nivel de emergencia, con lo que, entre otras medidas, las comunidades de vecinos volverán a comprobar la identidad y el estado de salud de los residentes y a tomarles la temperatura.

Este confinamiento parcial implica la suspensión de todas las clases presenciales en educación primaria, secundaria y superior, y se aconseja a los residentes que trabajen desde el domicilio, mientras que las comunidades en áreas de riesgo «alto» quedarán selladas y no se permitirá que nadie salga de ellas. También cierran los mercados subterráneos, mientras que bibliotecas, museos y parques abrirán durante un tiempo limitado y con un aforo no superior al 30 % de su capacidad. Se suspenden asimismo los vuelos interprovinciales y quedan prohibidos los viajes en grupo transprovinciales, anunció Chen, quien explicó que «la situación en Pekín sigue siendo grave».

La vuelta a la normalidad después de que la ciudad bajase el nivel de emergencia a principios de junio ha quedado en suspenso, y la prioridad de las autoridades es impedir que el virus se extienda o que llegue a otras ciudades.

Por otra parte, continúan las pruebas de ácido nucleico para todos aquellos que hayan tenido contacto con casos confirmados o que hayan visitado el mercado de Xinfadi, el principal de la metrópolis, cerrado desde el sábado.

Hasta ahora solo ha trascendido que el patógeno fue detectado en una tabla de cortar pescado empleada por un vendedor de salmón importado en Xinfadi, y algunos expertos chinos han afirmado que este rebrote del virus es «probablemente más infeccioso» que el detectado en Wuhan, la capital provincial de Hubei, donde comenzó a propagarse el coronavirus.

Por esta razón, el Gobierno de China ha decidido paralizar la importación de este pescado de sus proveedores europeos. Aunque los expertos apuntan que es poco probable que el pescado pueda acarrear consigo la enfermedad, los grandes supermercados de Pekín, recoge el periódico South China Morning Post, han retirado el salmón de sus estanterías, informa Europa Press.

Algo parecido ha sucedido con los restaurantes de la capital que, ante el temor y las dudas de los consumidores, han optado por retirarlo de sus menús. No obstante, en Hong Kong, los supermercados no han retirado el salmón de sus pasillos y las autoridades han pedido guardar la calma, pues este tipo de pescado llega refrigerado y congelado directamente a la ciudad desde el punto de origen.

El Departamento de Higiene Alimentaria y Ambiental de Hong Kong analizó 16 muestras esta semana de salmón importado de Noruega, Chile, Irlanda, Islandia y Dinamarca y todas ellas dieron negativo. 

Además de las pruebas y las medidas de control y prevención, Pekín ha intensificado la inspección de los mercados de productos frescos, cerdo congelado, ternera, cordero y productos avícolas, y se examinan otros negocios, incluidos supermercados y restaurantes, para garantizar que no circulan productos contaminados con el patógeno.

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