El intenso duelo de cada tarde de «Pasapalabra» y «Sálvame»

La franja vespertina es la más importante para las cadenas, con mas de 15 millones de personas que después siguen el informativo nocturno


madrid / efe

Cada día, a las ocho de la tarde, alrededor de 3,5 millones de espectadores se sientan frente al televisor. Con el mando en la mano, son protagonistas activos de la ardua y sostenida batalla por la audiencia en esa franja horaria. En ese grupo están los que siguen los lloros y las risas de los colaboradores de Sálvame Tomate o los que esperan a Roberto Leal en el mítico Pasapalabra, concurso que desde mayo se emite en Antena 3 tras la abrupta salida de Mediaset del exitoso formato. Son las «dos Españas» televisivas; el bipartidismo catódico que impera al anochecer y que ha convertido una franja aparentemente tranquila en una lucha sin cuartel, minuto a minuto, por liderar las audiencias.

Es el juego del ratón y el gato en televisión. Se trata de no dejar a la competencia brillar y perseguirla para evitar cualquier fuga de televidentes. Fue lo que ocurrió en el estreno de Pasapalabra en la noche del pasado 13 de mayo. El real decreto que dicta el reglamento que regula el derecho de los usuarios de televisión a ser informados de la parrilla televisiva establece que las cadenas tienen que hacer pública su programación, al menos, con tres días de antelación.

En este caso, Antena 3 apuró hasta el límite para hacer oficial la fecha del primer programa del concurso y pilló a Telecinco desprevenida. Sin embargo, Mediaset utilizó un resquicio que le deja la legislación, ya que en el decreto no se especifica la duración que deben tener los programas. Así, alargó el espacio de Supervivientes que se emite antes del prime time como una «gala encubierta», haciéndola coincidir con el debut de Pasapalabra.

En un momento en que los grandes estrenos del horario de máxima audiencia han parado debido a la crisis publicitaria derivada de la pandemia, tanto Antena 3 como Telecinco han centrado gran parte de sus esfuerzos en el tramo que precede a los informativos. «Es la franja más importante del día, porque se concentra muchísimo público, sobre unos 15 millones de personas, que se van a quedar para el informativo. Es fundamental estar fuertes y por eso todas las cadenas quieren ganar», explica Alejandro Rincón, director de estrategia de la consultora Dos30’.

En esta particular batalla no hay minutos que perder. El listón hay que dejarlo en todo lo alto para que no haya trasvase de público entre los canales y no se diluya el efecto tirón para los noticieros. Sálvame Tomate, previamente cebado durante toda la tarde, espera a Pasapalabra para dar su contenido estrella. Polígrafos, supuestas infidelidades de famosos, la fuente de Lydia Lozano que le aseguró que la hija de Albano estaba viva. Todo explota en el momento de la emisión del programa de Antena 3, que sigue disparando su audiencia en los últimos minutos con el famoso rosco.

Pero al contrario que en otros duelos, en esta dura y sostenida competición ninguno pierde. «Ambos programas se han complementado y no se han robado espectadores. Mantienen a su público. Sálvame no se ha resentido, es líder, y Pasapalabra está mejorando el rendimiento de Antena 3 en esa franja. Los dos ganan», aclara el experto en audiencias. En el primer mes completo de combate, el concurso de Atresmedia ha promediado un 16,26 % de cuota , frente al 18,67 % del magacine de Telecinco.

Es en el famoso rosco del veterano programa presentado ahora por Roberto Leal, el momento estelar en el que los dos participantes se baten para alcanzar el ansiado bote, cuando la curva alcanza sus mejores cuotas de audiencia. «La gente llega de otros canales para conectar con Antena 3 y ver el rosco. El share se puede disparar entre tres y cuatro puntos, y rozar el 20 % de audiencia», señala el analista.

Sin embargo, los espectadores de Sálvame Tomate, en líneas generales, se mantienen fieles a su producto. «Seis de cada diez espectadores que comienzan a ver Sálvame se mantienen hasta el final. Tiene una fidelidad muy elevada, por lo que hay menos probabilidades de zapping y, por consiguiente, de fuga respecto a otros espacios. La estrategia frente a Pasapalabra es arrastrar la hora del final para no perder su público», detalla Rincón.

Respecto a los informativos, Pedro Piqueras ha mantenido el liderazgo en Telecinco, aunque Vicente Vallés, en Antena 3, ha recortado distancias en los últimos días gracias, en parte, al poderoso efecto rosco. En mayo, por ejemplo, Informativos Telecinco alcanzó el 16,7 % de cuota frente al 14,5 % del periodista madrileño.

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