El Gobierno y el PP tampoco se ponen de acuerdo para el tratado internacional con el Reino Unido sobre Gibraltar

El acuerdo, pendiente de ratificación por los Parlamentos de Londres y Madrid, es un primer paso para la lucha contra la elusión fiscal

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en una imagen de archivo de una rueda de prensa en Madrid
La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en una imagen de archivo de una rueda de prensa en Madrid

Madrid y Londres firmaron en marzo del 2019 un tratado internacional para luchar contra la elusión fiscal en Gibraltar, pendiente de ratificación por los respectivos Parlamentos. Es el primero entre ambos países desde el de Utrecht en 1713, que certificó la cesión de una parte de Gibraltar al Reino Unido. 

¿Cuáles son los objetivos del tratado?

«Eliminar el fraude fiscal y los efectos perjudiciales derivados de las características del régimen fiscal gibraltareño; establecer unas reglas claras para resolver con mayor facilidad los conflictos de residencia fiscal de las personas físicas; y evitar la utilización de sociedades sujetas al régimen fiscal de Gibraltar por residentes fiscales en España o para la realización de actividades económicas en España», explica la catedrática de Derecho Internacional Público Paz Andrés. «Impulsa la adaptación de Gibraltar a los estándares internacionales en materia de transparencia y establece reglas de resolución de conflictos de residencia fiscal para las personas físicas», continúa. «También establece la residencia fiscal en España de las sociedades y otro tipo de entidades gibraltareñas; y se ocupa de la cooperación entre las administraciones tributarias», añade. «Todos ellos son temas relevantes para los intereses financieros de España», concluye. 

¿Supone un avance?

Para Andrés, «merece una valoración positiva». Aunque «ciertamente, quedan muchas cuestiones pendientes y, sobre todo, la controversia sobre la soberanía y los contenciosos relativos al istmo y las aguas». Pero «este acuerdo específico no tiene por qué hacerlas olvidar; lo general puede ser compatible con lo particular», señala. 

¿Cuál es la posición del PP?

El PP apoyó la enmienda a la totalidad presentada por Vox en el Congreso, porque el tratado supone una «cierta renuncia a la reivindicación de la soberanía». Considera que consagra el «edén fiscal» de la colonia; reconoce a Gibraltar «estructuras de Estado» y le da estatus como sujeto de negociación bilateral al mismo nivel que el Gobierno español. Paz Andrés destaca que «en la propuesta de denegación de la autorización que Vox presentó en el Congreso se daba como argumento que este tratado solo sirve para evitar que residentes fiscales españoles eludan impuestos por medio de la creación de sociedades en Gibraltar». «Pero esto en sí mismo no es poca cosa», señala. 

¿España ha renunciado a la soberanía?

No. Nunca ha renunciado a la soberanía, una reclamación que se basa en la inclusión de Gibraltar en la lista de la ONU de territorios pendientes de descolonización, la ha aparcado a la espera de lograr acuerdos concretos sobre los trabajadores españoles, el contrabando o la evasión fiscal. 

¿Participa Gibraltar en las negociaciones en curso?

«Son bilaterales, aunque en la delegación británica están los gibraltareños», afirma Andrés.

España, ante una oportunidad histórica, no debe renunciar a la soberanía  

«Objetivamente, España está ahora en buena posición negociadora porque la prosperidad de Gibraltar se debe a su actual estatuto en la UE, que el Reino Unido ya no le puede proporcionar», afirma Andrés. «Además, España ha conseguido derecho de veto sobre cualquier acuerdo entre la UE y el Reino Unido sobre Gibraltar», explica. «Son bazas importantes que bien jugadas podrían conducir a buenos resultados para nuestro país», añade. «En este contexto, las líneas rojas relativas a la soberanía y a la aplicación de la doctrina de las Naciones Unidas sobre la colonia tendrían que ser mantenidas y protegidas», continúa. «Estamos ante una oportunidad histórica única que no se debería desperdiciar», concluye.

 régimen fiscal

Perjudicial para España «El régimen fiscal de Gibraltar perjudica a España por diversas razones, entre otras por las exenciones de impuestos sobre las ganancias obtenidas en el extranjero por sociedades registradas en Gibraltar», asegura Paz Andrés. «Ese beneficioso régimen fiscal propicia la utilización de sociedades sujetas al régimen fiscal de Gibraltar por residentes fiscales en España; además, la opacidad en la información dificulta la actuación de las autoridades españolas», concluye. «No es casualidad que en un territorio de 4,8 kilómetros cuadrados y 34.000 habitantes haya más de 30.000 empresas, como mínimo», afirma. Gibraltar argumenta que «el dato oficial es de menos de 15.000 empresas activas». 

¿Paraíso fiscal?

Para la UE, no. ««Para la UE y los organismos internacionales Gibraltar no es un paraíso fiscal porque ha implantado la Directiva 2011/16/UE, relativa a la Cooperación Administrativa en el ámbito de la Fiscalidad; ha firmado el Convenio Multilateral sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal; y ha implantado determinadas medidas contra la erosión fiscal de bases imponibles», asegura José María Peláez, inspector de Hacienda del Estado. 

«Para España, sigue en la lista de paraísos fiscales, porque no ha firmado un acuerdo directo de intercambio de información, y la legislación vigente impide que haya salido de ella», señala. Sin embargo, «España ha firmado un tratado internacional con el Reino Unido, en el que figuran medidas para terminar con la utilización de Gibraltar para el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, y, por tanto, dejaría de ser paraíso fiscal», añade el experto en blanqueo de capitales.

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