Sánchez asume el reparto del fondo de recuperación europeo y promete coordinarlo con las comunidades autónomas

Pide a las autonomías ser parte activa del control de la llegada de turistas, poner máxima atención en el ocio nocturno e invertir en rastreadores, pero no concreta un protocolo de brotes y rebrotes común para todo el Estado


Redacción / Agencias

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asumirá directamente la gestión del fondo de recuperación de la Unión Europea por el que España recibirá 140.000 millones de euros, pero no lo hará solo: los presidentes autonómicos también participarán en el proceso. Al menos, así se lo prometió el jefe del Ejecutivo este viernes en la conferencia que se celebra en San Millán de la Cogolla, en La Rioja, donde, sin embargo, no concretó protocolo alguno de brotes y rebrotes común para todo el Estado como así pedían algunos mandatarios, entre ellos Feijoo. Sí apeló Sánchez a la responsabilidad individual para frenar la transmisión del virus y solicitó a las comunidades ser parte activa del control de la llegada de turistas, poner máxima atención en el ocio nocturno e invertir en rastreadores.

Las primeras horas del encuentro estuvieron centradas en la explicación de Sánchez sobre el fondo económico y la exposición, por parte de los jefes de gobierno regionales, de sus principales demandas al Ejecutivo. El rey abrió la cita con una reunión informal con Sánchez y los presidentes autonómicos, quienes tras la marcha de Felipe VI comenzaron la sesión de trabajo, a la que finalmente asistió el lehendakari, Iñigo Urkullu, tras haber alcanzado un acuerdo con el Gobierno central. El único que se ausentó fue el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

En una jornada en la que se conoció una histórica caída de la economía española -el PIB se derrumbó un 18,5 % en el primer trimestre-, el jefe del Ejecutivo consideró que la Conferencia de Presidentes debía ser un «buen punto de apoyo» para abordar la recuperación. Sánchez apeló a la unidad -«cuanta más haya más fuertes seremos y más pronto saldremos de esta emergencia sanitaria, económica y social»- y a la necesaria búsqueda de la cohesión territorial porque, según señaló, «no puede haber comunidades autónomas de primera y segunda». Con respecto a la gobernanza del fondo europeo, explicó que el Gobierno creará una Comisión Interministerial que presidirá él mismo y una Unidad de Seguimiento de las partidas, y garantizó a los presidentes que trabajarán «pronto y coordinados» en su gestión. 

También hubo tiempo para abordar la situación sanitaria. Sánchez instó a los presidentes autonómicos a atender las recomendaciones de los expertos sanitarios y contratar rastreadores, «instrumento esencial e insustituible» para hacer frente a la crisis. «El número de rastreadores no debe ir por detrás de la cifra de contagios, sino siempre por delante», aseveró. Recordó que el Gobierno «ha inyectado 9.000 millones extraordinarios del fondo covid para que las comunidades autónomas puedan atender a necesidades como esta», al tiempo que avanzó que el piloto de la app de alerta de contagios Radar Covid que se testó en isla de La Gomera ha terminado «con unos resultados muy satisfactorios». Desde el punto de vista técnico «se ha demostrado su fiabilidad y precisión a la hora de detectar contactos de riesgo cercano», además de que «no se han generado falsos positivos».

Solicitó también el jefe del Ejecutivo a los líderes autonómicos que sus administraciones sean «parte de activa del proceso de vigilancia y control» en la llegada de visitantes. «El control documental supone que las comunidades recojan y valoren el Formulario de Salud Pública, para su posterior trabajo de rastreo de casos sospechosos, si es preciso», exhortó. Para Sánchez «no hay duda de que el sector ha desarrollado, en un tiempo récord, protocolos de seguridad excelentes que permiten tener las máximas garantías sanitarias en hoteles, restaurantes, playas y lugares de encuentro turístico». Por ello, «resultan desajustadas decisiones como la del Gobierno británico de someter a cuarentena a todos los viajeros procedentes de España, puesto que en la mayoría de las comunidades autónomas existe más seguridad sanitaria que en el propio Reino Unido».

Las comunidades autónomas deberán poner, además, «máxima atención» en el ocio nocturno y en las celebraciones, apuntó Sánchez, para evitar que se descontrole la expansión del coronavirus. «La vigilancia debe seguir siendo minuciosa y activa», trasladó el presidente del Gobierno a los presentes, insistiendo en que España dispone de «las condiciones y las herramientas para seguir haciendo frente a un escenario de convivencia con el virus», que es el que ha denominado «nueva normalidad».

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco ha exigido un plan de choque ante una segunda ola de la COVID-19, mejores mecanismos de coordinación entre las comunidades y el Gobierno y un instrumento jurídico para que las regiones puedan dictar confinamientos de determinadas zonas geográficas si es necesario. En la misma línea, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, ha reclamado la redacción de un protocolo nacional que haga frente a los brotes de coronavirus y que se habiliten para las comunidades instrumentos jurídicos cara a posibles confinamientos; ha solicitado, además, la rebaja del IVA de las mascarillas, y la eliminación de las tasas de reposición de las ofertas públicas de empleo de Sanidad

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha subrayado en su primera intervenciónque Andalucía no va a permitir «ni un agravio territorial en ninguna materia, ni en el reparto del déficit ni en el reparto de fondos», y ha pedido «mayor coordinación» por parte del Gobierno ante la pandemia. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano Garcia-Page ha pedido que se armonicen las decisiones que se tomen por las comunidades en materia sanitaria para el control de la pandemia, ha considerado necesarios unos presupuestos para el 2021 que tengan en cuenta la aplicación de los fondos europeos, que, a su juicio, deben tener un carácter estructural y buscar la cohesión territorial.

Ayuso critica las negociación bilateral con el País Vasco

Los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
Los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso

Tras la reunión, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha mostrado su desacuerdo con el «déficit a la carta» que «hoy se ha visto en el caso del País Vasco, que siendo socios del Gobierno de Pedro Sánchez tensionan una Conferencia de Presidentes para obtener una serie de prebendas», creando «unas desigualdades enormes entre comunidades autónomas».

Para la presidenta madrileña, el «déficit a la carta» del País Vasco crea «un grave perjuicio» porque supone «más independencia para el País Vasco» y «menos autonomía para Madrid» porque «siempre se pone en tela de juicio el sistema fiscal» de la Comunidad de Madrid, que entiende que sus impuestos cedidos tienen que ser a la baja. «No todas nos vamos a poder endeudar de la misma manera, no todas vamos a poder tener el mismo déficit, aunque algunas comunidades somos bastante más leales siempre a España y al Gobierno», ha subrayado Díaz Ayuso.

La jefa del Ejecutivo madrileño ha sostenido que es «bueno» que todos los mandatarios autonómicos se reúnan para diseñar una estrategia frente a la pandemia del covid-19, pero «que se esté o no en base a beneficios, a dimes y diretes, a tiras y aflojas», le parece que es «bastante injusto para el resto de los presidentes». «Si cada uno buscamos peticiones para nuestras comunidades autónomas a base de doblegarle el brazo al presidente del Gobierno delante del resto de los presidentes autonómicos, creo que esto acabaría bastante mal», ha señalado Díaz Ayuso.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha reprochado al lehendakari que haya condicionado su asistencia a la conferencia de presidentes para satisfacer una demanda «exclusivamente suya» que solo beneficia a su territorio. Para Lambán, la postura de Urkullu ha sido, además de «poco edificante», «bastante desazonador» para «quienes creemos en el futuro de España» y le ha transmitido a Sánchez que Aragón «siempre acudirá a su llamada sin condiciones previas ni poner precio». «Hemos venido con ánimo constructivo y lealtad», ha sentenciado el presidente aragonés, quien ha calificado de «mancha» la postura de Urkullu pero, sin embargo, ha preferido no expresar ninguna opinión sobre la decisión del presidente de la Generalitat, Quim Torra, de no asistir a este encuentro.

Urkullu, ha subrayado que no ha habido una «negociación a la carta» con País Vasco en materia de déficit y endeudamiento, sino «una singularidad» porque el País Vasco se «financia a sí mismo» y no «vía Gobierno de España». El lehendakari ha explicado que el País Vasco «no se financia vía Estado», sino que son las diputaciones forales las que recaudan los impuestos y así asume un «riesgo unilateral» sobre el resultado de esa recaudación, con la posterior «responsabilidad y exigencia de gestionar lo mejor posible». El lehendakari en funciones ha insistido en que en el fondo no reembolsable de 16.000 millones País Vasco no participaba en uno de sus cuatro tramos, el de 5.000 millones de euros destinados a la caída de la recaudación por los efectos de la pandemia, lo que hacía necesaria la reunión de la Comisión Mixta de Concierto Económico para determinar el objetivo de déficit. Por ello, no hay «ningún agravio respecto de ninguna otra comunidad», ha manifestado Urkullu que ha recordado que el mismo día en el que la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia, el 11 de marzo, estaba reunida la Comisión Mixta que acordó que si las circunstancias económicas cambiaban se celebraría una nueva reunión el primer semestre de este año.

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