Berlín debate rebautizar la calle del moro

Patricia Baelo BERLÍN

ACTUALIDAD

Clara Palma Hermann

Decenas de farmacias, cafés y vías de Alemania llevan ese nombre racista

03 ago 2020 . Actualizado a las 09:53 h.

Pelo rizado, labios gruesos y tez oscura. El clásico estereotipo del moro, una palabra procedente del latín que empleaban sobre todo los castellanos durante la Edad Moderna para referirse a las personas de origen africano, y que también existe en alemán como mohr. El término, que se remonta al pasado colonizador de la primera potencia europea, apenas se emplea hoy día en el lenguaje cotidiano. Sin embargo, aún da nombre a decenas de farmacias, cafés y calles de todo el país. Ello ha desatado la polémica, al calor del movimiento antirracista surgido en Estados Unidos Black Lives Matter.

Tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía estadounidense en mayo, cobró fuerza una campaña ciudadana para exigir que se rebautice la Mohrenstrasse, la calle de los moros, situada en pleno centro de la capital alemana, y su correspondiente estación de metro, que lleva el mismo nombre. «Se trata de una palabra que desde un principio los cristianos blancos usaron con un sentido despectivo y con la intención de discriminar», afirma la lingüista y experta en literatura Susan Arndt. Más de 12.000 personas han firmado ya la petición, entre ellas 100 personalidades.

La presión social obligó a actuar a la compañía municipal de transportes BVG, que a principios de julio anunció que la parada de metro pasaría a llamarse Glinkastrasse, en honor a Mijaíl Ivánovich Glinka, sin percatarse de que el compositor ruso puso música a una ópera con trasfondo antisemita. Fue la periodista e historiadora Maritta Tkalec quien, desde las páginas del diario Berliner Zeitung, llamó la atención sobre las tendencias de Glinka. Ello provocó tal escándalo, que la BVG tuvo que dar marcha atrás en sus planes.