El mundo aprovecha que Trump no mira

Tracy Wilkinson LOS ANGELES TIMES

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MABEL RODRÍGUEZ

Varios países apuran las purgas internas ante el temor de que una victoria de Joe Biden les impida silenciar a los críticos

16 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los miembros de la familia de Saad Jabri se encuentran desaparecidos. El exoficial de inteligencia saudí, junto con legisladores del Congreso de Estados Unidos y grupos de Derechos Humanos, asegura que la dinastía real que gobierna en Arabia Saudí tiene como rehenes a sus familiares, con el objetivo de atraer al patriarca de regreso al reino del desierto desde su autoexilio en Canadá. Jabri, al parecer, posee información incriminatoria sobre el príncipe heredero, Mohamed bin Salman.

Los críticos lo catalogan como la última ofensiva del gobernante de facto de Arabia Saudí, quien aparentemente se siente empoderado, en parte, por una Administración Trump que ha mostrado poco interés en condenar regímenes autoritarios o en defender los derechos humanos. El presidente, Donald Trump, básicamente blanqueó la participación del príncipe heredero en el terrible asesinato de un periodista saudí radicado en EE.UU., hace dos años.

Sin la rendición de cuentas que han exigido los Gobiernos de EE.UU. en el pasado, el príncipe Mohamed «se está volviendo más despiadado», afirmó Mohamed Soltan, director de una organización de derechos humanos con sede en Washington que trabaja con los Jabris. «Eso no habría sucedido sin la Administración Trump».