La rebelión municipal hace que el Gobierno pierda por primera vez la aprobación de un decreto

Tropiezo de la coalición en plena negociación presupuestaria: no conseguirá acceder a los 15.000 millones de ahorros de los ayuntamientos. Abel Caballero critica el resultado de la votación

E. Parra. POOL

Madrid | La Voz

Varapalo y toque de atención importante en la Moncloa. Cuando el Gobierno se dispone a encarar la parte decisiva de la negociación con los grupos políticos con el objetivo de aprobar unos nuevos Presupuestos, fundamentales para mantener con vida la legislatura, la coalición formada por el PSOE y Unidas Podemos encaja una sonada derrota en el Congreso en su intento de convalidar un decreto ley que habilitaría al Ejecutivo para disponer de los remanentes de tesorería de los ayuntamientos, un polémico acuerdo que ha soliviantado a alcaldes de todos los partidos (incluidos en privado algunos socialistas). Le permitiría acceder a 15.000 millones de euros de ahorros de ayuntamientos (1.300 en Galicia, entre concellos y diputaciones), que ahora tendrá que buscar por otro lado.

El articulado, defendido hasta el último suspiro por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, fue censurado por una mayoría abrumadora del arco parlamentario. Las formaciones minoritarias de las que se sirvió Sánchez para sacar adelante su investidura, y que volverá a requerir para la aprobación de las cuentas públicas, dieron la espalda al Ejecutivo. El Gobierno tampoco logró el apoyo de socios preferentes como el PNV: «Esta vez no va a poder ser», lamentaron los nacionalistas vascos. Pero es que hasta los comunes de Ada Colau, con presencia en el Consejo de Ministros, estuvieron a punto de votar en contra, y solo una llamada in extremis del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, a la alcaldesa de Barcelona, acabó de mover el voto de la marca con la que Podemos concurre a los procesos electorales en Cataluña.

El Ejecutivo de coalición tropieza en su primer examen del nuevo período de sesiones, evidenciando su falta de músculo parlamentario. El decreto que habilita al Gobierno a disponer de los remanentes de los municipios y que de forma paralela crea un fondo de 5.000 millones para las entidades locales está abocado a la derogación. De este modo, quedará sin efecto tras haberlo aprobado el Consejo de Ministros a primeros de agosto, previo acuerdo de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con el Ejecutivo. 

La reacción de Caballero

«Decisión enormemente dañina y negativa para los ayuntamientos de España», comenzó Abel Caballero, alcalde de Vigo y presidente de la FEMP, su reacción al rechazo del Congreso al decreto sobre el uso de los remanentes. El regidor socialista criticó que el día de ayer empezó con 15.400 millones de euros para los municipios y terminó con «nada» tras la votación. «La decisión es legítima, pero no para los intereses de los ayuntamientos», que reprochó que se esté «castigando a casi 8.000» entidades locales. «Ese dinero [los remanentes] está preso, y aún encima pagamos al banco para mantentenerlo. La votación fue para dar el dinero a los bancos», reiteró.

Caballero se refirió a los aplausos del líder de la oposición en el Congreso, Pablo Casado, tras la votación. «¿Lo hacía por una derrota política al Gobierno? Eso a los ayuntamientos nos da igual. Lo que nos importa es que nos quiten 15.400 millones de euros», protestó el presidente de la FEMP, cuyo voto de calidad había aprobado el acuerdo con Hacienda sobre el uso del superávit a principios de agosto. Caballero invitó a los partidos que se presentan en su ciudad a «venir aquí» y «explicar por qué están contentos», refiriéndose a los votos contra el decreto de PP, BNG, Ciudadanos y Vox.

 Las luces de Navidad de Vigo

Varios de los representantes políticos que intervinieron este jueves en el debate parlamentario acusaron a Gobierno de chantajista, por incluir en las disposiciones adicionales y finales del articulado otras medidas destinadas a sufragar gastos derivados por la crisis del coronavirus, exigiendo que se presenten las medidas en decretos distintos. «La no convalidación es un grave contratiempo para los ayuntamientos con las reglas fiscales en vigencia porque no podrían usar los recursos adicionales», argumentó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, encargada de defender el decreto. 

El portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, criticó desde la tribuna de oradores que «el sanchismo doblegó la sensata propuesta del socialista Abel Caballero», en la que defendía que las corporaciones municipales decidieran dónde se destinaban sus propios ahorros. «Al pobre señor Caballero ya solo le queda hablar de la iluminación navideña de Vigo», dijo.

 

La respuesta de alcaldes

Las primeras reacciones en Galicia han sido de uno de los regidores más críticos con ese decreto, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, que gobierna Pontevedra con el PSOE. «A non aprobación do decreto que o Goberno era de esperar por moitas razóns. En primeiro lugar porque non se negociou con todos. En segundo lugar, porque excepto o PSOE, hai unanimidade do resto de forzas políticas en contra do decreto. E porque os alcaldes, que somos os directamente afectados, estamos maioritariamente e contra», ha explicado, informa Serxio Barral. «Desde o meu punto de vista o que hai que facer é derogar a lei Montoro para poder utilizar os remanentes, para poder superar o teito de gasto, para poder acudir a crédito e que se nos permita gastar os cartos e invertir no que os veciños necesitan, sexa ou non derivado da pandemia do covid-19».

 

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