Felipe VI, al presidente del Poder Judicial: «Me hubiera gustado estar en Barcelona»

Campo lamenta los aplausos de los jueces al rey: «Se han pasado tres montañas»

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un acto en Barcelona
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un acto en Barcelona

Madrid / La Voz

El Gobierno privó ayer a Felipe VI de estar presente en Barcelona para, como era habitual, presidir la entrega de despachos a los nuevos jueces. Sin embargo, al rey «le hubiese gustado» no faltar a una cita con la que viene cumpliendo desde que se hizo con la jefatura del Estado. Así se lo transmitió mediante una llamada al presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, según este, nada más escuchar el discurso pronunciado por la cabeza visible del órgano de gobierno de los jueces en el que afeó la decisión tomada por el Ejecutivo.

Felipe VI no estuvo presente en la escuela judicial de Barcelona, sin embargo, la nueva hornada de jueces y los más altos representantes del CGPJ reivindicaron su figura nada más concluir el acto con un enérgico «¡Viva el rey!». Cuando todavía resonaban los aplausos tras el discurso de Lesmes, el vocal gallego José Antonio Ballestero, que prestaba atención desde la primera fila, se levantó y tomó la palabra: «Por favor, un momento de atención. Antes de que finalice el acto, os pido que, con toda moderación, pero también con toda convicción, gritéis conmigo: ‘¡Viva el rey!'». Todos, o al menos la inmensa mayoría, le siguieron.

Un micrófono todavía abierto capturó con nitidez la reacción del ministro de Justicia, el socialista Juan Carlos Campo, que mostró a Lesmes su malestar con lo sucedido: «Se han pasado tres montañas», lamentó. Fuentes de su ministerio aseguraron después que Campo no reconoce su voz en esa frase.

Los vítores a Felipe VI no fueron los únicos síntomas del malestar de los jueces con el Ejecutivo. Tal y como se esperaba, en el propio discurso de Lesmes se incluyeron referencias a este polémico episodio que la oposición y las principales asociaciones de magistrados relacionan con una cesión al independentismo en aras de sumar un apoyo al proyecto presupuestario que, en cuestión de semanas, el Gobierno presentará en el Congreso.

El presidente del CGPJ y del Supremo mostró su «enorme pesar» por la ausencia del rey, manifestando que su figura constituye el símbolo de «unidad y permanencia» del Estado y recordando a los oyentes, entre los que además de Campo se encontraba su antecesora en el cargo, la fiscala general Dolores Delgado, que la justicia «emana del pueblo y se administra en nombre del rey».

El Gobierno no acaba de aclarar que la decisión de impedir la presencia del jefe del Estado en Barcelona fue tomada en la Moncloa, aunque cada vez evidencian más que así fue. La vicepresidenta Carmen Calvo admitió ayer en la Ser que, tal y como recoge la Constitución, es al Gobierno al que le compete «refrendar» la agenda de la Casa Real. «Le agradecemos mucho a Felipe VI que sepa estar siempre en su sitio, que es el de la neutralidad», dijo, eludiendo ofrecer una explicación de los motivos que llevaron al Ejecutivo a abortar el viaje del monarca. «Son razones que ocupan al día a día». Campo había esgrimido el jueves razones de seguridad.

Ausencia de González Rivas

Junto a la del rey, la otra gran ausencia fue la del presidente del Tribunal Constitucional, el gallego Juan José González Rivas, quien el miércoles, al poco de conocerse la falta del monarca, trasladó a la organización que tenía un compromiso con la XIII conferencia Iberoamericana de Justicia Constitucional.

ACLARACIÓN DE ZARZUELA

La llamada telefónica del monarca a Carlos Lesmes fue «de cortesía» 

La Casa Real puntualizó ayer que la llamada privada hecha por Felipe VI al presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, fue de «cortesía» para felicitar a los nuevos jueces, «sin consideraciones institucionales respecto del acto». El Palacio de la Zarzuela salió al paso de la polémica generada por esa conversación telefónica. Felipe VI pidió a Lesmes que transmitiese a los nuevos jueces que le habría gustado estar con ellos en el acto. «Ha sido una llamada de cortesía al presidente del CGPJ con el objeto de trasladar su felicitación personal a la nueva promoción de la carrera judicial, explicaron fuentes de la Casa Real.

El PP denuncia una «cesión» de Pedro Sánchez para «aferrarse al sillón» del poder 

El PP, Ciudadanos y Vox salieron ayer en tromba contra la decisión del Gobierno de vetar la presencia del rey en Barcelona para presidir la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces, pero también contra las críticas del vicepresidente Pablo Iglesias y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, al jefe del Estado.

«¿Acaso Pedro Sánchez solo va a dejar entrar en Cataluña a aquellos que tengan el OK de los independentistas? ¿Solamente con Sánchez en el Gobierno pueden entrar en Cataluña aquellos que no molesten a sus socios?», cuestionó el secretario general de la principal fuerza en la oposición, Teodoro García Egea. En Génova denuncian que la maniobra dirigida desde la Moncloa responde a una nueva cesión del Ejecutivo de coalición ante los independentistas catalanes de cara a allanar el camino que le permita articular una nueva mayoría en el Congreso para aprobar unos nuevos presupuestos cruciales para el devenir de la legislatura. «Es un precio que jamás ningún gobernante debería pagar por mucho que Sánchez quiera aferrarse al sillón», lamentó García Egea. 

Petición de dimisión

La vicesecretaria del PP y expresidenta del Congreso, Ana Pastor, exigió «la dimisión o el cese inmediato» del ministro de Consumo, Alberto Garzón, tras sus acusaciones contra Felipe VI. Y su jefe de filas, Pablo Casado, aseguró que «si Sánchez no desautoriza inmediatamente a su vicepresidente y ministros será responsable de la más grave crisis institucional de nuestra historia reciente».

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, calificó de «inadmisibles» las palabras de Iglesias y de Garzón de acusar de falta de neutralidad al rey e instó a Sánchez a «desautorizarlas» y salir en defensa de Felipe VI. «Unas palabras inadmisibles e impropias de miembros del Gobierno de España», escribió Arrimadas en Twitter.

Mientras tanto, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, avanzó que su formación presentará una «ofensiva parlamentaria» con el objetivo de que el Gobierno ofrezca «una explicación clara» sobre las razones que lo movieron a «vetar» el viaje de Felipe VI. Por su parte, la secretaria general del grupo parlamentario de Vox, Macarena Olona, señaló ayer que el «veto gubernamental» al rey es un gesto «infame» por parte del Gobierno.

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