La Audiencia Nacional atribuye el derrumbe de NCG a Caixa Galicia

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Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez, en el 2010, cuando se fusionaron las cajas gallegas
Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez, en el 2010, cuando se fusionaron las cajas gallegas PACO RODRÍGUEZ

Feijoo señala al Banco de España como responsable de avalar la fusión

06 oct 2020 . Actualizado a las 21:16 h.

 ¿Cuál fue el detonante del derrumbe de Novacaixagalicia (NCG)? La fugaz existencia de la entidad que nació de la fusión de las dos grandes cajas gallegas (Caixa Galicia y Caixanova) —hasta entonces dirigidas por José Luis Méndez y Julio Fernández Gayoso respectivamente— sigue siendo objeto de controversia casi diez años después. Esta mañana volvió a levantar ampollas a costa de un auto de la Audiencia Nacional, fechado a 1 de octubre, en el que los magistrados de la Sala de lo Penal sostienen que fue la «situación económica y financiera» heredada de Caixa Galicia, radicada en A Coruña, la que precipitó el rescate de NCG: «La única razón por la que el FROB intervino fue por la situación económica y financiera en la que se encontraba, en el 2010, Caixa Galicia, antes de que se produjera la fusión», versa el documento.

¿Qué hay de Caixanova? La caja con sede en Vigo se resistió a sellar la alianza y, según el auto judicial, tenía razones de peso para hacerlo: «Caixanova nunca habría sido intervenida si no se hubiera visto obligada a fusionarse con Caixa Galicia», zanjan los magistrados, avalando así el análisis del que fue director general de NCG, José Luis Pego, quien en noviembre del 2009, un año antes de la fusión, calificaba la operación como «la peor alternativa» para Caixanova. La directiva de la caja era partidaria de forjar alianzas con otras entidades españolas como Caja de Murcia y Cajastur.

Los jueces se apoyan en documentos aportados por el propio Banco de España para justificar su duro alegato sobre el aciago final de NCG. Según esos informes a los que pudo acceder El País, en julio del 2009 el organismo supervisor habría admitido que Caixanova podía sobrevivir a la crisis, aunque con ciertas dificultades. La caja arrastraba muchos créditos inmobiliarios dudosos y tenía un escaso margen de capital, pero el equipo gestor estaba controlando los riesgos y los gastos para evitar la intervención. El documento gemelo sobre Caixa Galicia describía un escenario bien distinto. Tras analizar su solvencia, el supervisor detectó un perfil de riesgo muy alto.