Pablo Iglesias, tras la decisión del juez: «Algunos poderes profundos nos quieren devolver al pasado»

El vicepresidente evita pronunciarse sobre la solicitud de un juez para pedir su imputación en el caso Dina y asegura que seguirá con su «tarea histórica»


Pablo Iglesias no ha querido pronunciarse directamente sobre la petición de un juez al supremo para que lo investigue por denuncia falsa, revelación de secretos y daños informáticos, delitos relacionados con el controversial caso Dina. Pese a que no se ha referido a su situación judicial, durante su comparecencia junto a los otros vicepresidentes en la presentación del plan de reconstrucción del Ejecutivo el vicepresidente ha lanzado un mensaje alertando contra «algunos poderes profundos» que quieren devolver a España «al pasado», a la vez que ha querido dejar claro que el Gobierno de coalición seguirá con su «tarea histórica».

El mismo día que el juez Manuel García Castellón pedía al Tribunal Supremo que investigara a Iglesias por el caso del robo del móvil de su ex asesora, Iglesias ha comparecido en Moncloa en un acto para difundir el plan de reconstrucción diseñado por el Gobierno y presentado por la mañana por el presidente Pedro Sánchez. No ha habido mención alguna a esta investigación judicial, pero Iglesias sí ha incluido en su discurso un aviso contra «poderes profundos» que buscan obstaculizar la «modernización» de España.

«La modernización de España tendrá en frente a los que siempre han estado en contra de la modernización de España. A una parte muy importante de las derechas y a algunos poderes profundos que nos quieren devolver al pasado», aseguró. Pero ha dejado claro su voluntad de resiliencia: «Quiero decirles que este Gobierno va a asumir las tareas históricas que le han tocado», ha concluido.

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, asegura que no existe «ninguna inquietud» ante la posibilidad de que el líder del Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, sea investigado por presunto delitos en el marco de la pieza Dina. «El Gobierno no tiene ninguna inquietud respecto al trabajo del vicepresidente», ha señalado la vicepresidenta e después de que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón haya elevado una exposición razonada al Tribunal Supremo para solicitar que investigue a Iglesias debido a su condición de aforado.

Dice también que la presunta implicación de Iglesias en la «pieza Dina» que se investiga en el marco del conocido como caso Villarejo es una cuestión que afecta «a su persona» y «no tiene nada que ver con su cargo» en la Vicepresidencia «ni con su papel en el Gobierno».

En cualquier caso, ha incidido en que el Gobierno respeta «lo que tenga que hacer la justicia» en relación a la investigación por el delito de daños informáticos, revelación de secretos y denuncia falsa y ha recalcado que «no hay ninguna inquietud» en el seno del Ejecutivo «porque nada se corresponde con su labor» en el mismo. 

La vicepresidenta, que ha coincidido con Pablo Iglesias tras conocerse la decisión de la Audiencia Nacional, ha explicado que no ha abordado esta cuestión con el líder de Podemos y se ha referido a una «casualidad» o «coincidencia» que la noticia saltara este miércoles, el mismo día de la presentación del Plan de Recuperación que guiará la ejecución de 72.000 millones de euros de fondos europeos hasta 2023. 

Las claves del caso Dina: Una causa que se vuelve contra los supuestos perjudicados

Gonzalo Bareño
Dina Bousselham (izquierda) a su llegada el dia 18 a la Audiencia Nacional
Dina Bousselham (izquierda) a su llegada el dia 18 a la Audiencia Nacional

Es una trama compleja con sucesivos golpes de efecto

El robo del móvil de Dina Bousselham se produjo 1 de noviembre del 2015 y fue denunciado por la propia colaboradora de Pablo Iglesias. Según el relato del juez, el contenido de la tarjeta de ese teléfono llegó a manos del comisario José Manuel Villarejo a través del director de la revista Interviú, Luis Alberto Pozas, que entregó una copia al director del Grupo Zeta Antonio Asensio. El editor se la entregó a Iglesias el 20 de enero de 2016. Ese día, el líder de Podemos vio archivos personales y de carácter muy íntimo de Bouseelham. Y comprobó que su colaboradora había hecho capturas de pantalla con afirmaciones suyas comprometedoras en un chat de la formación. Entre ellas, una en la que Iglesias afirmaba que «azotaría a la periodista Mariló Montero «hasta que sangrase» y otra en la que decía ser «un macho alfa». A pesar de ello, se quedó la tarjeta sin entregársela a su colaboradora hasta, presuntamente, agosto del 2017. Luego, en julio del 2016 se publicaron en el digital okdiario las capturas de pantalla procedentes de ese teléfono que Iglesias ya había visto, por lo que sabía, según el juez, que procedían de envíos que Bouseelham había hecho a otras personas. Más tarde, el 3 de noviembre de 2017, en un registro en la vivienda de Villarejo apareció un disco duro con dos carpetas DINA 2 y DINA 3 y otro pen drive con las carpetas DINA 2 y DINA 3, ambas con archivos de esa misma tarjeta.

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