El etarra Guridi Lasa se niega a declarar en el juicio por la colocación de una maceta bomba

La Fiscalía pide 52 años de cárcel por dos delitos de asesinato en grado de tentativa y estragos terroristas, también en tentativa


Redacción

El etarra José Ignacio Guridi Lasa, alias 'Xabi', se ha negado este miércoles a declarar en el juicio que se sigue contra él en la Audiencia Nacional por haber colocado supuestamente en noviembre del 2000 un artefacto explosivo en la jardinera ubicada en el alféizar de la ventana de una vivienda, creyendo que en el domicilio, en la localidad navarra de Cintruénigo, vivía un agente de la Guardia Civil.

Tras esta negativa, el tribunal ha continuado con las declaraciones de los testigos, la mayoría agentes de la Guardia Civil para que se ratificaran en lo declarado en sus informes. La Fiscalía pide para el etarra por este hecho, que no llegó a producirse por un fallo en el mecanismo eléctrico del artefacto, 38 años de cárcel por dos delitos de asesinato en grado de tentativa, más otros 14 años de prisión por un delito de estragos terroristas en grado de tentativa, de conformidad con el Código Penal de 1995, vigente en la fecha de comisión de los hechos, informa Europa Press.

Conforme al escrito de acusación, Guridi, que formaba parte del comando 'Totto' de ETA, junto con otros dos componentes del mismo y siguiendo las órdenes del responsable del mismo, colocaron el artefacto en la ventana que daba al salón comedor de la vivienda --un adosado--, en la primera planta, «con el objetivo de causar la muerte de un miembro de la Guardia Civil que residió en la misma en régimen de alquiler hasta el mes de marzo de 1996».

Por lo tanto, los etarras desconocían que el agente --que este miércoles ha declarado-- se había trasladado a otra localidad, y que la casa estaba habitada en esa fecha por una mujer --que no era de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado-- y su hijo menor de edad, 4 años.

En el escrito de calificación de la Fiscalía se explica que el artefacto estaba en una fiambrera de plástico que colocaron dentro de la jardinera. En el interior de la maceta ubicaron también dos chapas metálicas para que sirvieran de metralla al estallar, y 10,4 kilogramos de explosivo titadyne, algo que ha corroborado uno de los testigos perito.

El montaje, que camuflaron poniendo tierra en la parte superior y las plantas habituales de dicho macetero --begoñas--, disponía de un sistema de retardo por relojería que contaba con un reloj Casio a modo de interruptor. Dada la potencia del mismo, habría causado la muerte a cuantas personas se encontraran en la vivienda y hubiera ocasionado la destrucción tanto de la fachada lateral como posterior de la vivienda.

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