El textil se encomienda al pago a plazos y a la segunda mano para capear la crisis

Sara Cabrero
Sara Cabrero REDACCIÓN / LA VOZ

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M.MORALEJO

Las empresas de moda creen que no se recuperarán del covid hasta el 2022

08 nov 2020 . Actualizado a las 09:36 h.

El sector textil padece con virulencia la crisis que ha dejado en el tejido productivo español la pandemia del coronavirus. Y no partían de una situación muy saludable. Porque esta industria seguía tratando de enmendar las heridas que le había provocado la anterior época de vacas flacas. Cuando los números que manejaban las compañías en sus contabilidades parecían empezar a coger algo de impulso, llegó el covid-19 para asestarles el golpe definitivo. El futuro pinta negro. Al menos eso es lo que ven las compañías del sector. Porque, según el barómetro Veepee-Modaes, tres de cada cuatro empresas creen que el impacto del virus en el mundo de la moda ha sido mayor al del conjunto de la economía. Y si miran hacia adelante, la luz al final del túnel parece lejana, porque hasta el 2022 no prevén que se recupere el consumo a los niveles previos a la pandemia. Con todas estas previsiones, toca reinventarse. Eso o, en muchos casos, morir. Las grandes firmas buscan nuevas fórmulas que les permitan capear el temporal.

Comercio digital

La tienda se traslada a Internet. El mayor tijeretazo lo va a experimentar el comercio más tradicional. Más de la mitad de las empresas prevé reducir su red de tiendas este año. Los esfuerzos se centrarán, por tanto, en el mundo online. De hecho, la transformación digital se ha convertido en uno de los principales caballos de batalla de Inditex. A principios de septiembre, el gigante textil gallego levantaba la persiana digital de Lefties, la única firma de la cadena que todavía no tenía tienda online. Y casi al mismo tiempo daba un paso más en la transformación de su buque insignia. La aplicación de Zara se modernizaba y presentaba una fusión entre lo físico y lo digital en su «Modo Tienda». Esta función permite, por ejemplo, reservar desde el móvil un probador o consultar el stock de productos en una determinada tienda. También H&M ha desdibujado las fronteras entre su espacio online y sus establecimientos más tradicionales. La firma sueca incorporó una opción que permite a sus clientes realizar sus compras en la tienda y recibirlas de forma inmediata en la puerta de su casa. Tampoco ha querido quedarse atrás El Corte Inglés. Los de Marta Álvarez apuntan alto en su apuesta y pretenden batirse el cobre con Jeff Bezos. La firma española lanzaba hace unas semanas una nueva aplicación con el firme objetivo de revolucionar la forma de comprar de sus clientes.

A contracorriente. El salto digital no parece estar en los planes de Primark. Navegan a contracorriente. Mientras sus competidores cierran algunos establecimientos, los irlandeses desafían al covid y abrirán 14 tiendas.