La foto de los Presupuestos, el último choque del Gobierno de coalición

Francisco Balado Fontenla
FRAN BALADO MADRID, LA VOZ

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Borja Puig de la Bellacasa | Efe

Iglesias se impuso en los tres pulsos más recientes contra el ala socialista

29 nov 2020 . Actualizado a las 09:45 h.

El Consejo de Ministros asistió a un nuevo tira y afloja durante los algo más de tres meses que las dos formaciones que sustentan al Gobierno vienen negociando los apoyos parlamentarios para sacar adelante los Presupuestos. Mientras el objetivo de Sánchez era contar en la foto con Ciudadanos, la tesis de Iglesias pasaba por reforzar el llamado bloque de la investidura, estrechando lazos con las fuerzas independentistas. Arrimadas consideró que las cesiones a Bildu y ERC por parte del Gobierno eran «intolerables», por lo que finalmente su grupo votará en contra de las nuevas cuentas públicas, permitiendo que el líder de Podemos se llevase el gato al agua. La estrategia a la hora de tejer las alianzas con los Presupuestos se trata solo de la última desavenencia dentro del Gobierno de coalición, unas discrepancias que empiezan a ser admitidas ya por el presidente y el vicepresidente.

DESAHUCIOS

Enmienda por libre. Los ministros de la familia socialista no ocultaron su sorpresa cuando la pasada semana Podemos anunció en el Congreso que presentaba una enmienda contra los Presupuestos del mismo Gobierno del que forma parte. Iglesias selló un acuerdo con Bildu y ERC para presionar a Sánchez con la paralización de los desahucios, otro envite que acabó cayendo de lado del secretario general de los morados. La titular de Defensa, Margarita Robles, criticó la forma de actuación, lo que acabó derivando en un enfrentamiento público con la secretaria de Estado de la Agenda 2030, Ione Belarra, que señaló a Robles como la ministra favorita de la derecha.

FONDOS DE BRUSELAS

Iglesias, fuera del equipo. La pasada semana fue especialmente convulsa. Pablo Iglesias se había quedado fuera de la comisión interministerial que decidiría el reparto de los fondos para paliar las consecuencias del covid-19. Así lo recogía un borrador titulado con el nombre de «definitivo» que llegó a manos de la prensa. El líder de Podemos mostró su enfado y Sánchez reculó a las pocas horas, dando marcha atrás con esa selección de ministros para incluir al gabinete ministerial al completo en la toma de decisiones. Es decir, con la presencia de Pablo Iglesias. Otro triunfo morado.

LA CORONA

¿Teatralizado? La postura frente a la Corona es, supuestamente, uno de los flancos débiles de la coalición. Aquí las discrepancias son habituales, tal y como se pudo apreciar en la Mesa del Congreso, con el PSOE votando en contra de una propuesta apoyada por Podemos para que se investigase al rey emérito. Hay quien apunta que se trata de un asunto pactado directamente entre Sánchez e Iglesias, para que cada una de sus formaciones puedan enviar un mensaje de autonomía a sus respectivas bases. La mayor crisis con la Corona llegó tras los ataques directos de Garzón e Iglesias a Felipe VI, acusando al monarca de «maniobrar» para tumbar al Ejecutivo.

LA LEY DEL SOLO SÍ ES SÍ

El primer gran choque. Los roces aparecieron desde el primer momento, como en la crisis del campo, o incluso antes de tomar posesión, cuando Sánchez desveló que el Ejecutivo contaría con cuatro vicepresidencias, lo que se interpretó como una decisión para diluir el cargo de Iglesias, pero el primer gran choque llegó con la tramitación de la ley de libertad sexual, impulsada por Irene Montero, y que los cargos jurídicos socialistas calificaron como una «chapuza». Iglesias respondió con acusaciones directas a Juan Carlos Campo, ministro de Justicia, de «machista».

REFORMA LABORAL

«Pacta sunt servanda». Calviño alertó a Sánchez del gol que Bildu y Podemos le habían metido a Lastra en el Congreso comprometiendo al Gobierno a derogar la reforma laboral de «forma íntegra». El PSOE tuvo que rectificar a las pocas horas, garantizando que solo se suprimirían los «aspectos más lesivos» de la ley, pero Iglesias trató de defender posiciones y salió para decir que lo firmado había que respetarlo: «Pacta sunt servanda», dijo.

OTROS ROCES

Del IGM a Marruecos. PSOE y Podemos también chocaron en otros asuntos, como los plazos del Ingreso Mínimo Vital, las llamadas devoluciones en caliente o la política exterior con, por ejemplo, Marruecos.