Lenta desescalada en Europa para conjugar una tregua navideña sin reactivar la curva
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La mayoría de los Gobiernos preparan ligeras alivios en sus medidas restrictivas
29 nov 2020 . Actualizado a las 10:13 h.Abrir la mano, pero solo lo justo. Ese es el criterio que están adoptando los principales gobiernos europeos para evitar que, atemperado el crecimiento de la segunda ola, una relajación en las medidas anti covid, hagan estallar una tercera en medio del rebumbio social que implica la Navidad. La mayor parte de los ejecutivos han anunciado ya una leve y paulatina reducción en las medidas restrictivas, pero han fijado sus desescaladas con un horizonte que va más allá de las fechas claves de Nochebuena.
«El invierno será difícil pero terminará», dijo el jueves Ángela Merkel al mismo tiempo que anunciaba que el confinamiento se prolongará al menos hasta el 20 de diciembre. La idea es que el cumplimiento estricto de las medidas permitan una mayor libertad de reunión y movimientos a partir del 23. En esa política están otros ejecutivos europeos, que también entienden que la fatiga que produce el covid y todas las restricciones que lo rodean deben tener una mínima tregua durante las fechas centrales de Navidad.
Francia se encomienda a una mejora de sus resultados sanitarios para ir modificando las reglas de su confinamiento. Macron, señaló esta semana que existe la posibilidad de que se retire el próximo 15 de diciembre. Volvería el toque de queda, pero según el presidente francés: «Podremos movernos libremente las tardes del 24 al 31 de diciembre, pero no habrá reuniones en la vía pública».
Italia abre poco
En Italia, donde la cifra de muertos sigue en el entorno de los 800 diarios, el Gobierno parece que se decantará por mantener la mayor parte de las restricciones a partir del 3 de diciembre, que es la fecha en la que decaen las medidas que actualmente están en vigor.
Mientras decide el número máximo de personas que podrán sentarse a la mesa de Nochebuena ya ha trascendido que los escolares no volverán a las aulas hasta después de las vacaciones navideñas. «Será una Navidad diferente y más sobria, en la que tendremos que evitar movimientos que no son esenciales», avanzó a mediados de semana el ministro de Sanidad, Roberto Speranza.
El Reino Unido afrontará la Navidad en un proceso de lenta desescalada que arranca el 2 de diciembre con el fin del confinamiento al que han estado sometidos los ciudadanos durante las últimas semanas. El país entrará en una dinámica de niveles en función de su situación epidemiológica. La mayor parte estará en los dos niveles de alerta que implican restricciones más duras. En el segundo nivel más alto, el dos, se situarán, entre otros, Londres y la región de la ciudad de Liverpool. Estos niveles se irán revisando a partir del 16 de diciembre. La diferencia básica entre los niveles está en cómo y dónde pueden celebrarse reuniones en hogares. En el nivel uno, reuniones de seis personas están permitidas en interiores y exteriores. En el dos pueden reunirse seis personas al aire libre, pero no en interiores y en el tres personas que no convivan juntas solo pueden reunirse al aire libre, y también un máximo de seis.
Fallida Acción de Gracias
En Estados Unidos, las medidas son más diversas en función de lo que decida cada estado y la movilidad entre territorios está totalmente abierta. Si el día de Acción de Gracias, que en ese país marca el inicio de las celebraciones navideñas, debe tomarse como un ensayo de lo que puede pasar el resto del mes, las perspectivas no son nada halagüeñas: «Toda esa gente que está volando va a meternos en aún más problemas de los que ya tenemos», decía el epidemiólogo Anthony Fauci. Miles de estadounidenses se desplazaron pro todo el país haciendo caso omiso a las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Incertidumbre en Portugal
No todos los países han aclarado cómo afrontarán las Navidades. Algunos, como Portugal mantienen sus medidas y no han dado a conocer aún si las modificarán o no durante las fechas navideñas. Su ministra de Sanidad, Marta Temido, avanzó esta semana que la Navidad no será igual a la de otros años, aunque expuso que aún era pronto para definir las restricciones que se establecerán.
Gran parte del país está bajo toque de queda entre las once de la noche y las cinco de la mañana, aunque durante los fines de semana y festivos es todavía más restrictivo (de la una de la tarde a las cinco de la mañana) en los municipios con una incidencia superior a los 480 casos por 100.000 habitantes.
Grecia
En Grecia tampoco hay previsión para la Navidad. El Gobierno anunció el jueves una prórroga del confinamiento hasta el 7 de diciembre y que a partir de entonces se podrá entrar en una desescalada si los datos epidémicos lo permiten. Los griegos cumplen tres semanas desde que el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, anunciara el segundo confinamiento del año y en principio se preveía que terminara el próximo lunes. Las restricciones vigentes incluyen el cierre de toda la restauración, el ocio, el comercio y la educación. Tan solo están abiertas las tiendas de alimentación, farmacias, gasolineras, talleres y kioscos.