Los asaltantes del Capitolio: conspiranoides que creen luchar contra una red de pedófilos y milicias en camisas hawaianas

Manuel Varela Fariña
Manuel varela REDACCIÓN / LA VOZ

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MICHAEL REYNOLDS | efe

Grupos surgidos de 4chan encabezaron el ataque. Los seguidores de QAnon leen mensajes cifrados en los discursos de Trump

10 ene 2021 . Actualizado a las 09:57 h.

Sin camiseta, cubriendo la cabeza con una piel de bisonte de la que salían dos cuernos y la bandera estadounidense pintada en la cara a lo William Wallace. Jake Angeli, o Yellowstone Wolf, como se hace llamar, se sentó en la presidencia del Senado, desfiló por los pasillos del Capitolio durante el asalto del miércoles y se describió así mismo como un «elegido» enviado por QAnon, uno de los grupos que impulsaron el ataque donde murió una de sus seguidores, la exmilitar Ashli Babbitt, abatida por la policía.

Hace casi veinte años que millones de personas intercambian mensajes e imágenes de todo tipo en la plataforma 4chan, una especie de Forocoches en versión global. A finales del 2017, un usuario anónimo publicó un mensaje en un tablón dedicado a contenidos de extrema derecha. Su nombre en clave era Q, y se presentó como un hombre que tenía acceso a material clasificado del gobierno estadounidense.

Pronto comenzó a ganar adeptos, alimentando el Pizzagate, una teoría sobre una red mundial de tráfico sexual de menores, en la que participaban los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, el magnate y filántropo George Soros, o el actor Tom Hanks, y que tenía como epicentro una pizzería familiar de Washington donde habría niños encerrados a disposición de los pedófilos. El hombre elegido para luchar contra esa red era Donald Trump y su entonces asesor Robert Muller.