Washington y la UE exigen a Moscú la inmediata liberación de Navalni

Rafael M. Mañueco MOSCÚ / COLPISA

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Alexéi Navalni, este lunes, prestando declaración en comisaría
Alexéi Navalni, este lunes, prestando declaración en comisaría INSTAGRAM@NAVALNY

La Justicia rusa condena al líder opositor a 30 días de prisión preventiva

18 ene 2021 . Actualizado a las 19:51 h.

Elena Morózova, la jueza del Tribunal Municipal de Jimki que organizó este lunes la vista en la comisaría en donde se encuentra detenido el dirigente opositor ruso, Alexéi Navalni, ha decidido ordenar prisión preventiva para él hasta el próximo 15 de febrero, cuando podría ser nuevamente prolongada la medida si para entonces no hay todavía un fallo del Tribunal Simónovski de Moscú en relación con su encarcelamiento definitivo.

La decisión de la jueza fue adoptada después de una polémica sesión que debió celebrarse en el edifico del propio Tribunal Municipal y que Navalni calificó de «parodia judicial». «No entiendo lo que pasa. He visto muchas parodias judiciales, pero esta es la ilegalidad más total», afirmó el político en un vídeo grabado en la sala de la comisaría donde tuvo lugar el juicio. Una representante del Ministerio del Interior intervino para solicitar la pena de 30 días de confinamiento preventivo para el político por no haberse presentando a las citaciones obligatorias del Servicio Penitenciario Federal de Rusia (FSIN).

«Salir a la calle»

En su mensaje desde la comisaría Navalni llamó a sus partidarios a «salir a la calle» a protestar para echar abajo el actual sistema de poder. Llamó al presidente Vladimir Putin «viejo en el búnker» y pidió no tener miedo porque, a su juicio, «quien tiene miedo es Putin y los ladrones que dirigen el país [...] hasta el punto de romper y tirar el código de procedimiento penal a la basura». «Lo que más temen estos bandidos, y ustedes lo saben, es que la gente salga a las calles [...] no tengan miedo, salgan a la calle, no por mí, sino por ustedes mismos, por su futuro». Mostrando la bandera rusa instalada en la sala del juicio, aseguró que «aquí está nuestro estandarte, pero nada de lo que aquí sucede tiene que ver con las leyes rusas».