Biden llama a la unidad y proclama: «La democracia ha prevalecido»

El nuevo presidente pide a los estadounidenses «empezar de nuevo», junto a Kamala Harris, que hace historia como primera vicepresidenta

;
Joe Biden, 46º presidente de los Estados Unidos Así juraron su cargo el presidente y la vicepresidenta en una inusual ceremonia de investidura en el Capitolio

Washington / E. La Voz

Joe Biden tomó este miércoles posesión del cargo como 46.º presidente de Estados Unidos, poniendo fin a una de las transiciones políticas más dramáticas en la historia del país. «La democracia ha prevalecido», proclamó en su discurso inaugural de 24 minutos en el Capitolio, repleto de llamadas a la unidad. Esta palabra quedará para siempre como símbolo del inicio de su mandato. El demócrata tiene por delante el reto de reconstruir la división tras cuatro años del experimento populista de Donald Trump, que culminaron hace dos semanas con una insurrección contra el Gobierno.

Biden, de 78 años, escribió la primera página de su presidencia en el mismo escenario de la tragedia en una ceremonia atípica. La explanada del National Mall se cubrió con 20.000 banderas para sustituir a la multitud ausente por la pandemia y por las amenazas a la seguridad. «Este es nuestro momento histórico de crisis y desafío, y la unidad es el camino a seguir», dijo.

A las 11.20 horas de Washington, tras caer unos pequeños copos de nieve en mitad de una mañana soleada, Biden apareció de la mano de su esposa, Jill Biden, vestido con un traje azul marino del diseñador estadounidense Ralph Lauren. Una elección simbólica de regreso al decoro y a la defensa de los valores de EE.UU. El demócrata hizo su juramento con la mano sobre la biblia que ha utilizado durante sus casi 40 años de carrera política —un enorme tomo de casi 13 centímetros de grosor propiedad de su familia desde 1893—, ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts. «Compatriotas, nuestra pesadilla nacional ha terminado», proclamó, con un llamamiento a los estadounidenses a «empezar de nuevo» y a buscar «la verdad», cuando el 70 % de los republicanos cree aún en la falsa teoría del robo de las elecciones.

Guiño a las sufragistas

Minutos antes, Kamala Harris, de 56 años, se convirtió en la primera mujer en ocupar la vicepresidencia del país más poderoso del mundo. Vestida de púrpura como un guiño a las primeras sufragistas, pero también a la mezcla del rojo y azul de los dos partidos, juró su cargo ante la primera jueza del Supremo de origen latino, Sonia Sotomayor. Las cámaras captaron cómo el expresidente Barack Obama le dedicaba un «estoy muy orgulloso de ti» al saludarla. La Administración Biden-Harris, cuyos nominados están pendientes de confirmación en el Senado, es el Gobierno más diverso jamás visto en el país, en un intento de ponerle al poder la cara de los votantes.

Si Biden buscaba una imagen de unidad, la encontró entre el millar de invitados, ante la ausencia de Donald Trump, el primero en 152 años que no asiste a la investidura de su sucesor. Además de Obama, le arroparon George W. Bush y Bill Clinton, y él mismo tuvo un recuerdo para el otro presidente vivo ausente por su edad, Jimmy Carter.

Pero lo que más quedará en la retina de los estadounidenses será ver en la tribuna al ya exvicepresidente Mike Pence, y al hasta ayer líder republicano de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, ambos fieles escuderos de Trump. Decidieron asistir a la toma de posesión en lugar de a la despedida del presidente en la base aérea de Andrews. «Agradezco a los líderes de los dos partidos su presencia», dijo Biden, para después acabar con un «no nos romperemos, no hoy no mañana, nunca». Necesita su ayuda para cumplir el objetivo titánico que tiene ante sí. Acabar con la crisis sanitaria, económica y social.

«EE.UU. ha sido puesta a prueba, pero saldremos más fuertes», dijo. «Repararemos nuestras alianzas y nos implicaremos con el mundo de nuevo, no para encarar los desafíos de ayer, sino los retos de hoy y mañana», fue su mensaje al mundo.

El nuevo presidente de Estados Unidos pudo cumplir la tradición de pasearse andando por la avenida Pensilvania, durante el desfile militar posterior a la toma de posesión. En un momento del recorrido, Biden salió de la Bestia, nombre que recibe el vehículo presidencial y caminó hacia la Casa Blanca, junto a la primera dama Jill Biden y su familia.

Protegido por un dispositivo de seguridad sin precedentes y desafiando el riesgo, Biden se detuvo brevemente para saludar a la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, y a varios periodistas. «Siga haciendo lo que está haciendo», le dijo a uno de ellos Biden. Durante el desfile presidencial, miembros de cada una de las ramas de las fuerzas militares escoltaron al presidente, amenizado con los tambores de la Universidad de Delaware y la Universidad de Howard, donde estudiaron el nuevo presidente y la nueva vicepresidenta.

La web de la Casa Blanca recupera el español tras 4 años

Poco después de que Biden asumiera el cargo, la Casa Blanca estrenó su nueva y remozada página web, en la que se vuelve a informar en español después de que este idioma desapareciese del sitio oficial durante el mandato de Trump.

La web ofrece ahora el mismo contenido en inglés que en español, idioma que pasó al olvido oficial hace justo cuatro años. La Administración Obama también tuvo versión en español de la web, un idioma hablado por más de 50 millones de personas en EE.UU.

Las primeras decisiones de Biden: suspende las deportaciones durante 100 días, vuelve al Acuerdo de París y pide el uso de la mascarilla

El presidente de Estados Unidos da un giro de timón con las 17 primeras órdenes ejecutivas que ha firmado tras instalarse en la Casa Blanca

La Voz

El presidente de EE.UU., Joe Biden, devolvió al país al Acuerdo de París, evitó que abandone la Organización Mundial de la Salud (OMS) y pidió el uso de la mascarilla frente a la covid-19, en un claro distanciamiento de su antecesor, Donald Trump, y como muestra del espíritu que imprimirá a su Administración.

Sentado en el Despacho Oval y con varias carpetas azules apiladas a un costado, Biden firmó delante de los periodistas tres de las 17 primeras órdenes ejecutivas de su Gobierno, horas después de haber jurado al cargo en una ceremonia fuertemente custodiada en el Capitolio y sin el público que tradicionalmente recibe al nuevo inquilino de la Casa Blanca.

«Algunas de las acciones ejecutivas que voy a firmar van a ayudar a cambiar el curso de la crisis de la covid y vamos a combatir el cambio climático de una manera que no lo hemos hecho hasta ahora», afirmó el nuevo gobernante en el Despacho Oval.

Precisamente a la lucha contra el coronavirus dirigió Biden su primera orden ejecutiva, al establecer el uso de mascarilla y mantener la distancia física como requisitos obligatorios en las propiedades federales.

El rostro cubierto

El líder demócrata propuso el desafío de 100 días de uso de mascarillas, el mismo tiempo que se ha dado para vacunar a más de 100 millones de estadounidenses. «El presidente lanzó su reto de usar mascarilla 100 días, pidiendo a los estadounidenses que hagan su parte», explicó horas después la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

En su primer encuentro con los periodistas, Psaki agregó que la orden de portar cobertor facial también regirá en medios de transporte público. Biden busca desvincularse así de la gestión de Trump de la pandemia, que convirtió el uso de esta prenda en motivo de polémica.

Durante meses, Trump y sus seguidores se negaron a usar tapabocas en público, e incluso el propio líder republicano se contagió de la covid-19 en octubre pasado.

La Administración de Biden espera implementar una nueva estrategia para frenar la rápida expansión de la enfermedad, que en los primeros días del año ha alcanzado récords de contagios y fallecimientos

Estados Unidos lidera las estadísticas mundiales con más de 24,4 millones de casos positivos y más de 400.000 fallecidos -casi el doble de Brasil, que es segundo en las cifras mortalidad-, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Sigue en la OMS

Psaki destacó igualmente que EE.UU. se mantiene en la OMS, lo que, consideró, «fortalecerá» los esfuerzos del país para controlar la pandemia.

La portavoz confirmó que el que fue el principal epidemiólogo de la Casa Blanca de Trump y ahora asesor médico jefe de Biden, Anthony Fauci, participará este jueves de forma remota en una reunión de la OMS encabezando una delegación del país.

Trump había iniciado en julio del año pasado el proceso para abandonar el organismo mundial, lo cual iba a hacerse efectivo un año después, en el mismo mes de 2021.

Además, el ahora expresidente había congelado en abril pasado los fondos que EE.UU. aporta a la OMS, al acusar a este organismo de estar «sesgado» en favor de China y de haber gestionado mal la emergencia sanitaria de la covid-19.

Durante la campaña electoral y tras su triunfo en los comicios, Biden ha defendido incesantemente la necesidad de escuchar a los científicos y a los expertos de la OMS para frenar la pandemia.

Crisis migratoria

El Gobierno de Joe Biden anunció este miércoles por la noche una suspensión de 100 días de las deportaciones de inmigrantes, aunque con algunas excepciones, según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). «Durante 100 días, a partir del 22 de enero de 2021, el DHS suspenderá las deportaciones de ciertos no ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada», detalló el secretario interino, David Pekoske, recién nombrado por Biden.

La razón, dijo Pekoske, es «garantizar» que Estados Unidos tenga «un sistema migratorio justo y eficaz centrado en proteger la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública», por lo que ordenó «revisar y reiniciar» los protocolos. El DHS no aportó en el comunicado detalles sobre las personas que quedan excluidas de la medida de los 100 días. Durante la campaña, Biden ya se comprometió a esta suspensión de las deportaciones aunque en ese entonces lo hizo sin excepciones. Biden adquirió este compromiso después de recibir duras críticas durante las primarias demócratas por las deportaciones masivas del Gobierno de Barack Obama, del que él fue vicepresidente. Durante la Presidencia de Obama fueron deportados tres millones de inmigrantes, más que con ningún otro gobierno de EE.UU., incluido el de Donald Trump.

También en su primera jornada como presidente, Biden firmó una orden ejecutiva para salvaguardar el programa DACA, que protege de la deportación a unos 650.000 indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como «soñadores». Suscribió asimismo otro decreto que ordena detener la construcción del muro fronterizo con México, al acabar con la emergencia nacional decretada por Trump para desviar fondos hacia ese proyecto.

En otro ejemplo de la nueva política migratoria de la Casa Blanca, Biden anuló mediante una orden ejecutiva el veto migratorio que impuso su predecesor a los viajeros de 11 países de mayoría musulmana, conocido popularmente como el «veto a los musulmanes». Esa prohibición, promulgada por Trump cuando llegó al poder en 2017, obstaculizaba la entrada a EE.UU. de los nacionales de 11 países con una significativa población musulmana (Eritrea, Irán, Kirguistán, Libia, Myanmar, Nigeria, Somalia, Sudán, Siria, Tanzania y el Yemen), e incluía restricciones para Venezuela y Corea del Norte.

Lucha contra la crisis climática

Otra de las medidas que rubricó Biden fue para revertir la decisión de Trump de sacar EE.UU., el segundo país que más contamina el planeta, del Acuerdo de París contra el cambio climático.

La retirada de la primera potencia mundial, que Trump puso en marcha en junio de 2017, se hizo efectiva el pasado 4 de noviembre, dado que el punto 28 de ese instrumento establece que cualquier país que haya ratificado el pacto, como en el caso de Estados Unidos, solo puede solicitar su salida tres años después de su entrada en vigor.

Biden recordó hoy que este fue uno de sus compromisos, ya que tan pronto como se hizo efectiva la salida de EE.UU. de ese acuerdo, anunció que el país regresaría bajo su mandato.

Psaki puntualizó que la reincoroporación al Acuerdo Climático de París «coloca a Estados Unidos nuevamente en una posición para ejercer el liderazgo mundial».

Un Washington vacío en una jura atípica

E. Balaguer
Jennifer Lopez se fotografió con soldados desplegados en Washington
Jennifer Lopez se fotografió con soldados desplegados en Washington

La pandemia y el asalto al Capitolio acabaron por fastidiar el día soñado desde la adolescencia por Biden

La capital de Estados Unidos amaneció soleada con temperaturas suaves, inusuales para un 20 de enero. Era el día perfecto para disfrutar al aire libre de la ceremonia de bienvenida al nuevo presidente. Pero en lugar del tradicional ambiente de fiesta, alegría y muchedumbre, las calles de Washington presentaban una imagen desoladora sin un alma camino del National Mall.

La pandemia y el asalto al Capitolio del 6 de enero de los seguidores de Donald Trump acabaron por fastidiar el día soñado desde la adolescencia por el demócrata Joe Biden. La única presencia notable fue la de cientos de periodistas y los miles de soldados de las fuerzas de seguridad en el mayor despliegue de seguridad en la historia de EE.UU. Ni siquiera se vio a uno de los fervientes fieles del republicano dispuesto a darle un último adiós.

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

Biden llama a la unidad y proclama: «La democracia ha prevalecido»