El debate sobre la protección del lobo ibérico llega a los tribunales

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

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Ascel demanda a Transición Ecológica ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por no poner en marcha el procedimiento para considerarlo especie protegida

28 ene 2021 . Actualizado a las 09:40 h.

La asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) se ha cansado de esperar a que el Ministerio para la Transición Ecológica responda a sus demandas para incluir al lobo en el catálogo de especies protegidas. Recuerda que ellos iniciaron en octubre de hace dos años un procedimiento reglado que buscaba que este animal pasara a formar parte del Catálogo Español de Especies Amenazadas, en la categoría de vulnerable para todo el territorio español. Estaban dispuestos a aceptar que esta especie se incluyera en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre), también en toda España. Pero con lo que no están de acuerdo es con el silencio que, desde hace meses, guarda el ministerio sobre sus reivindicaciones. Por eso han presentado un recurso Contencioso-Administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid para reclamar una mayor protección para el lobo ibérico.

Explican en Ascel que, en un principio, el departamento que dirige Teresa Rivera atendió sus reivindicaciones. De hecho, el subdirector de Biodiversidad y Medio Natural dio acuse de recibo de la propuesta de Ascel y le informó de la apertura del procedimiento solicitado. Posteriormente, el ministerio le comunicó a esta entidad que su iniciativa había sido tratada en el Comité Científico y que este había respaldado la inclusión del lobo en el Lespre. El debate se había planteado también en el Comité de Flora y Fauna, donde no hubo unanimidad, por lo que el ministerio apostó por elevarlo a la Comisión Estatal del Patrimonio Natural y la Biodiversidad. Este organismo se reunió el 16 de septiembre del pasado año y, al día siguiente, a Ascel se le informó de que la catalogación del lobo había sido retirada del orden del día. Fue entonces cuando la asociación solicitó una reunión con representantes del ministerio para tratar el tema. Y, desde entonces, siguen esperando alguna comunicación oficial sobre su iniciativa.

Desde la asociación recuerdan al ministerio que lo que ellos han puesto en marcha es un procedimiento reglado, al que el Gobierno no ha respondido. Por eso han presentado un recurso contencioso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra Transición Ecológica. «El Gobierno está eludiendo sus responsabilidades e intentando contentar a todos, pero nosotros tenemos nuestra responsabilidad con ante nuestros socios», explica Ignacio Martínez, presidente de la asociación.

Sin precedentes

La demanda que ahora presenta esta entidad «no tiene precedentes», asegura Martínez. Recuerda que hubo otras discusiones, como la del eucalipto y el cangrejo rojo, que llegaron a los tribunales, pero era para que se las considerara especies invasoras, no para que se aumentara su protección. «Es preciso incidir en la hipocresía sobre el lobo del actual gobierno», añade. En su opinión, si de verdad se quisiera proteger al lobo, Teresa Rivero debería haber firmado la correspondiente orden ministerial. «Pero el trámite no se completó y, por tanto, cualquier anuncio de buenas intenciones es engañar a la ciudadanía», sostiene. Reitera que si no hay protección del lobo, se perpetuará el modelo actual, basado en la caza y el control poblacional, contribuyendo al desfavorable e inadecuado estado de conservación del lobo. Por eso Ascel se ve obligada a reclamar en los tribunales «que una especie clave para la salud ambiental de España ocupe su lugar».

Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla León, en contra de la propuesta de Ascel

M. Alfonso

En el lado opuesto a la aspiraciones de la asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico, se encuentran las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla León, que han hecho frente común para solicitar al ministerio que no amplíe la protección del lobo al norte del río Duero. Aseguran que la medida supondrá un problema para sus ganaderos en extensivo, que todos los años pierden animales por los ataques de esta especie. Ascel, en cambio, sostiene que la actual política para controlar al lobo no sirve de nada.

Explica esta asociación que en Asturias se elaboró un estudio para conocer la incidencia del lobo en la cabaña ganadera y que los datos dejaron bien claro la escasa repercusión que los ataques de esta especie tienen sobre el sector ganadero. También alerta de las negativas consecuencias que tiene la actual gestión que se hace del lobo, permitiendo la caza al norte del Duero. «La caza practicada es la principal causa que origina que el estado de conservación del lobo en España sea desfavorable e inadecuado, según la última evaluación sexenal de la UE para España», añaden. Pero hay más, porque la asociación también asegura que la gestión letal de los lobos no repercute «en la reducción y estabilidad de la incidencia directa del lobo sobre reses ganaderas», añade. En su opinión, la muerte sistemática de lobos es imposible en el actual marco legal europeo y la incidencia del lobo en forma de pérdida de reses solo disminuye «adoptando métodos de prevención», concluye la asociación.

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