Illa tilda el cordón sanitario al PSC de «foto de Colón del independentismo»

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

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Acto conjunto de los nueve políticos presos del «procés», el único en el que participaron representantes de ERC y Junts, el 1 de febrero en Barcelona. A la izquierda, Forcadell (ERC) y Forn (JxCat); a la derecha, Bassa (ERC) y Turull (JxCat), y en el centro, Romeva (ERC), Sànchez (JxCat), Cuixart (Òmnium), Junqueras (ERC) y Rull (JxCat)
Acto conjunto de los nueve políticos presos del «procés», el único en el que participaron representantes de ERC y Junts, el 1 de febrero en Barcelona. A la izquierda, Forcadell (ERC) y Forn (JxCat); a la derecha, Bassa (ERC) y Turull (JxCat), y en el centro, Romeva (ERC), Sànchez (JxCat), Cuixart (Òmnium), Junqueras (ERC) y Rull (JxCat) Quique Garcia | EFE

Aragonès amplía el veto de ERC y ni siquiera aceptará los votos socialistas para su investidura

11 feb 2021 . Actualizado a las 20:17 h.

El cordón sanitario que el secesionismo ha levantado contra el PSC, en el que todas las fuerzas independentistas se comprometen a no pactar con los socialistas tras el 14F, retrotrae a la política catalana de inicios de siglo y apunta a que la dinámica de bloques puede mantenerse después de los comicios del domingo.

En el 2006, Artur Mas firmó ante notario que no pactaría con el PP. Dos legislaturas después, si te he visto no me acuerdo. Es más, en el 2012 puso en marcha el proceso secesionista mientras gobernaba de la mano de la entonces líder PP catalán, Alicia Sánchez Camacho. El independentismo vuelve a apostar ahora por el cordón sanitario como golpe de efecto al final de la campaña.

Pero el día después de que JxCat, ERCPDECat, la CUP y Primàries —Moviment Primàries per la Independència de Catalunya, que se presenta por las cuatro provincias— hicieran público un manifiesto en el que prometen por escrito que «sea cual sea la correlación de fuerzas surgida de las urnas, en ningún caso se pactará la formación de Govern con el PSC», dirigentes de distintos colores, como Pablo Iglesias, Carlos Carrizosa o Alejandro Fernández, advirtieron de que después del 14 de febrero será «papel mojado». Entre otras cosas, porque esos pactos entre independentistas y socialistas ya existen, como el de ERC y el PSOE en el Congreso o Junts y el PSC en la Diputación de Barcelona.