La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) considera que los precios del producto, por debajo de dos euros por kilo, vulneran la ley de la candena
24 feb 2021 . Actualizado a las 20:00 h.Las ofertas de los supermercados han despertado la indignación, una vez más, de las organizaciones agrícolas. En este caso es la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) la que ha solicitado a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) que abra una investigación a las cadenas Lidl y Family Cash por lo que consideran son «ofertas abusivas» de la carne de pollo. Tal y como se aprecia en los folletos promocionales, ambas cadenas de supermercados promocionan el kilo de este producto por debajo de los dos euros, «en un contexto en el que los costes de producción al ganadero están claramente al alza», argumenta la organización.
Desde Coag aseguran que al ofertar estos precios, los supermercados están incumpliendo lo establecido en la Ley de la Cadena, especialmente en lo concerniente a la destrucción de valor. De ahí que esta entidad haya solicitado a la AICA que se refuercen, en el ámbito de sus competencias, y a la mayor brevedad posible, los controles en estas dos distribuidoras y en sus empresas proveedoras. «La incipiente guerra de precios de las cadenas de distribución y la espiral alcista en el precio del pienso dibujan un escenario preocupante para las explotaciones avícolas familiares», explican en Coag. También recuerdan que «los productores de pollo acumulamos una feroz caída del precio en origen por encima del 60 % durante el último año por el efecto de la pandemia en el canal Horeca y el turismo». En estas circunstancias «resulta lamentable y desolador encontrarte en los lineales ofertas abusivas de pollo low-cost que tiran por tierra el enorme esfuerzo que estamos haciendo desde la producción por adecuar la oferta a la demanda y superar esta crítica coyuntura sin echar el cierre», puntualiza Eloy Ureña, responsable del sector avícola en Coag.
La organización pide al resto de cadenas de distribución que cumplan la ley y no se sumen a esta carrera por la destrucción de valor, mediante la consolidación en el tiempo de ofertas abusivas. «Ya hay empresas minoristas que están teniendo en cuenta los costes de producción y están cerrando operaciones que evitan la destrucción de valor. Ese es el camino para evitar el cierre de un porcentaje importante de las 5.500 granjas familiares que garantizan un tejido productivo viable», añadió Ureña.