Sánchez relanza desde la Moncloa la campaña de Gabilondo en Madrid

El Gobierno paraliza el diálogo con ERC hasta que Aragonès sea investido

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez posó con sus ministros para la foto de familia antes del Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa en Madrid este martes
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez posó con sus ministros para la foto de familia antes del Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa en Madrid este martes

Madrid / La Voz

«Si me permiten, ya que me pregunta usted por Madrid, y aunque esté aquí en la sala de prensa...». Un día después de que el CIS augurara un empate entre izquierda y derecha en las elecciones madrileñas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprovechó la rueda de prensa convocada en la Moncloa, en la que presentó el nuevo calendario de vacunación, para relanzar al cabeza de cartel socialista y justificar su negativa a subir los impuestos autonómicos. «El candidato Gabilondo ha sido muy claro. Se han precipitado las elecciones en Madrid. Es un Gobierno para dos años y lo que plantea es un Gobierno excepcional, con medidas excepcionales para una situación excepcional», indicó. Salía así al paso de la contradicción entre la posición de Gabilondo y el pacto suscrito por el Gobierno con ERC para abordar una armonización fiscal que obligue a Madrid a subir impuestos como los de sucesiones, donaciones o patrimonio para evitar lo que los republicanos catalanes consideran un «dumping fiscal».

 Diálogo paralizado con ERC

Sánchez aseguró también que la repetición de las elecciones en Madrid «no la ha provocado la oposición, sino la ruptura, la quiebra de un Gobierno de coalición» entre el PP y Ciudadanos en la Comunidad, sin referirse a la moción de censura presentada en Murcia por Cs y el PSOE, que fue, según la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, lo que motivó la disolución. Aclaró que el Gobierno tiene paralizadas las negociaciones sobre esa reforma y todo el diálogo con ERC, su principal socio parlamentario, a la espera de que se conforme el nuevo Ejecutivo catalán, que aspira a liderar el candidato de los republicanos, Pere Aragonés.

Sánchez se refirió a la posibilidad de que las diferencias entre ERC y Junts per Catalunya acaben frustrando la investidura de Aragonès y señaló que «lo que menos necesita ahora mismo Cataluña es que se repitan las elecciones». A su juicio, la «tarea» de las fuerzas políticas catalanas es «lograr una mayoría parlamentaria que alumbre un Gobierno lo más estable posible». Mientras no se forme ese Ejecutivo, Sánchez no se plantea «retomar el diálogo» para convocar la mesa de negociación con la Generalitat sobre el «problema político» pactada con ERC. Y tampoco se abordará, hasta que no haya investidura en Cataluña, la reforma para rebajar la pena por delitos de sedición, lo que permitiría a los presos independentistas salir de la cárcel. «En relación a la reforma del Código Penal y la reunión de la mesa entre gobiernos, hasta que no haya un Gobierno, difícilmente vamos a poder reunirnos», indicó Sánchez.

El presidente respalda a Marlaska frente las presiones del PP para que dimita

 G. B.

Pedro Sánchez respaldó durante la rueda de prensa celebrada en la Moncloa al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras la sentencia de la Audiencia Nacional que consideró ilegal la destitución del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos como jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid. «El ministro del Interior cuenta con toda mi confianza», señaló Sánchez al ser preguntado, y repitiendo enfáticamente ese apoyo: «Con toda mi confianza». La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cuca Gamarra, solicitó ayer el apoyo de los demás grupos parlamentario para que salga adelante la reprobación de un ministro que, según el PP, «no respeta la legalidad» que «juró cumplir».

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

Sánchez relanza desde la Moncloa la campaña de Gabilondo en Madrid