El autor confeso del crimen de Laredo grabó tres vídeos tras apuñalar 29 veces a su pareja: «¿Ves Rebeca? ¿Pensabas que ibas a ganar?»

La Voz REDACCIÓN

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Juan Manuel Serrano Arce | Europa Press

Su última grabación fue camino a su casa para contar a sus familiares lo sucedido, antes de entregarse a la policía y confesar unos hechos que no tienen «perdón de Dios»

15 abr 2021 . Actualizado a las 17:15 h.

El autor confeso del crimen machista de Laredo grabó tres vídeos después de apuñalar a su pareja y en uno de ellos, en el que se ve a la víctima, se le escucha decir, dirigiéndose a ella: «Tanto sufrimiento y mira aquí, como acabas, ¿ves Rebeca? ¿Pensabas que ibas a ganar?».

La grabación, exhibida este jueves durante el juicio a Tomás M.R., que se enfrenta a 28 años de cárcel que pide el fiscal, fue realizada en la vivienda de la chica, donde sucedió este delito de violencia de género, el primero del 2019 en España. Allí filmó otro vídeo, y entre ambos hay dos minutos de diferencia en el tiempo: el primero fue datado a las 4.01 horas y el segundo, a las 4.03, informa Europa Press.

Posteriormente, el procesado, ecuatoriano de 29 años, hizo una tercera grabación, de camino a su casa a contar a sus familiares lo sucedido y antes de entregarse a la policía y confesar unos hechos que no tienen «perdón de Dios», según se le escucha manifestar.

El mismo implicado explica en este sentido que esa es «la imagen de una persona que ha fracasado», e indica que va a pedir perdón a su familia y a su madre, porque ha hecho «una cosa que no tiene perdón de Dios. Bueno sí, Dios perdona todo», apostilla.

Y a continuación, añade que «muchas personas» saben lo que «esa persona» -en referencia a su hasta entonces novia, pues había dejado la relación horas antes- le ha hecho a él, por lo que quienes sean «testigos» de ello, le entenderán y perdonarán, según reflexiona.

Así, aunque dice que no justificaría «jamás» lo que ha hecho ni se siente «orgulloso» de ello ni tampoco le va a «engrandecer», se refiere a lo que la joven, que tenía 26 años y a la que asestó 29 cuchilladas, le había «hecho para llegar a este límite».