Las reestructuraciones bancarias se cobran 20.000 empleos en dos años

CaixaBank presenta el mayor ERE del sector financiero: 8.291 trabajadores


La Voz

La consolidación del sistema bancario español tiene su precio. CaixaBank presentó este martes a los sindicatos su plan de reestructuración del grupo tras la fusión con Bankia. Como explicó la propia entidad, «es necesario poner en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) para 8.291 contratos», el 18 % de la plantilla. El banco alega motivos productivos y organizativos, «dadas las duplicidades y sinergias derivadas de la fusión y las circunstancias actuales del mercado».

Se trata del ajuste de plantilla más abultado del sector bancario y el segundo mayor, en general, al menos desde 1999, cuando Telefónica pactó 10.800 despidos. Solo desde el 2019, la banca ronda los 20.000 empleos afectados por regulaciones de empleo. El ERE de CaixaBank se suma al que ha empezado a negociar el BBVA, que se estima afectará a unos 3.000 trabajadores, aunque la entidad no ha concretado la cifra.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, aseguró que si no se hubiera realizado la fusión entre CaixaBank y Bankia «estaríamos hablando de un volumen de trabajadores superior» afectados por el expediente. Montero apuntó esta valoración consciente de que el Estado controla el 16 % de la nueva CaixaBank. «Estamos haciendo esfuerzos titánicos a través de los ERTE durante la pandemia», se justificó para añadir que habría «que ver qué circunstancias» rodean al ajuste.

Frente al modelo anterior de ERE, que priorizaba las prejubilaciones para dar salida a los trabajadores de mayor edad y próximos a su retiro, en esta ocasión CaixaBank quiere enfocar su ajuste hacia las salidas voluntarias, independientemente de la edad de los empleados que se acojan al proceso. De hecho, pretende que el ajuste sea equilibrado y afecte en un 50 % a mayores de 50 años y la otra mitad a menores de esa edad. Esta idea ya ha sido planteada en otros ajustes puestos en marcha por grandes compañías. En caso de que no la adscripción voluntaria no sea suficiente para alcanzar el recorte fijado por la entidad, el resto de salidas se decidirán por criterio de mérito, a través de la valoración del desempeño profesional de los últimos años.

Noventa afectados en Galicia

De los 8.291 despidos propuestos, hasta 5.742 de ellos se ejecutarán en sucursales y unos 688 sobre filiales; mientras que 1.611 empleos se recortarán en servicios centrales y hasta 250 de ellos en direcciones territoriales. Además, según fuentes sindicales, Madrid sería la comunidad autónoma más afectada, con unas 1.500 salidas, seguida de Valencia (medio millar) y Murcia (unas 400). En el caso de Barcelona, afectaría a 595 trabajadores.

En Galicia serían 90: 39 en la provincia de A Coruña, 26 en Pontevedra, 17 en Ourense y ocho en Lugo.

El banco ha establecido cuatro grupos de salida para el ERE. Propone indemnizar con 20 días por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades, a los mayores de 63 años. Los de entre 58 y 63, y más de 15 de antigüedad, se irían a casa con la mitad de la base de cotización, con descuento del desempleo y pago del convenio de la Seguridad Social. A los empleados de entre 55 a 58 años y al menos 15 de antigüedad se les ofrece el 50 % del salario regulador durante un máximo de dos anualidades. Y el resto de la plantilla tendría 25 días por año trabajado con un tope de 18 mensualidades.

CaixaBank se compromete a poner en marcha un plan de recolocación para que la gente que abandone la entidad encuentre un nuevo empleo.

La reestructuración incluye el cierre de 1.534 oficinas, el 27 % de la red actual. La intención de la entidad es mantenerse en aquellas localidades en las que solo hay una oficina del grupo, sobre todo en zonas rurales, y ajustar en ciudades medianas y grandes.

La fusión alumbra el mayor banco del país y el décimo de Europa 

La fusión de CaixaBank con Bankia, aprobadas por los consejos en septiembre pasado y autorizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia el mes pasado, alumbra un gigante bancario con más de 650.000 millones de euros en activos (un cuarto del total del sector) y más del 30 % de los créditos a clientes y del 28 % de los depósitos, al cierre del primer semestre del 2020. Con una red de 6.700 oficinas (el 28 % de todas las de la banca) y más de 51.500 empleados (29 % del total), alberga 18 de las antiguas cajas de ahorros, casi la mitad de lo que fue en su día ese sector. Se trata del mayor banco de España y el décimo de Europa, en el que el FROB posee el 16 %.

La patronal ve margen para más cierres de oficinas

Los procesos de ajuste en el sector bancario seguirán su curso en los próximos años. Así lo advirtió ayer el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, en pleno proceso de recortes de BBVA y CaixaBank con unas negociaciones iniciales que apuntan a la salida de 11.300 trabajadores entre las dos entidades (8.300 solo de CaixaBank).

Pese a que estos procesos conllevarán, de forma irremediable, el cierre de más oficinas en el sector, Roldán explicó que «seguimos teniendo más red que otros países europeos, incluso más del doble». Bajo este escenario, considera que los bancos españoles tienen margen para seguir ajustando en busca de una mayor eficiencia y rentabilidad.

«No somos el único país en el que está habiendo recortes», indicó durante la presentación de la memoria anual de la patronal. «Nadie habla de las 9.000 oficinas que se han cerrado en Alemania desde el 2015, por ejemplo», insistió, recordando que los bancos están tomando medidas para que esta desaparición, impuesta en gran medida por el avance en la digitalización, no implique ningún tipo de perjuicio para los clientes.

Como alternativas a las sucursales, Roldán apuntó a las alianzas con otros establecimientos para la retirada de efectivo, así como en la formación para digitalizar a la población de mayor edad. «Nadie echa de menos ya las cabinas telefónicas», remató.

Durante la junta de accionistas del BBVA, el presidente de la entidad, Carlos Torres, destacó que el procedimiento de despido colectivo que afectará a unos tres mil empleados de los servicios centrales y a la red de oficinas se produce en un contexto de «profunda transformación» para el sector, marcada por una enorme presión competitiva, bajos tipos de interés, la adopción acelerada de los canales digitales por parte de los clientes y la entrada de nuevos actores digitales.

Torres subrayó que la dirección de la entidad trabajará conjuntamente para alcanzar el «mejor acuerdo posible para todos».

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