Bruselas avanza en la creación de un impuesto de sociedades mínimo

La Voz BRUSELAS / EUROPA PRESS

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VIRGINIA MAYO | Efe

Esta iniciativa se puso por primera vez sobre la mesa de los Estados miembros en el 2011 pero nunca se pudo avanzar por las reticencias algunas capitales

19 may 2021 . Actualizado a las 08:40 h.

La Comisión Europea ya tiene hoja de ruta para combatir la evasión fiscal de las multinacionales. Incluye, entre otras iniciativas, una nueva propuesta para crear una tasa digital y avanzar en la armonización el impuesto de sociedades en la UE como medidas estrella. La nueva postura de Estados Unidos en las negociaciones de la OCDE ha desatado el optimismo en la capital europea y Bruselas quiere aprovechar el dinamismo que Joe Biden ha impreso al debate global sobre la tributación de los grandes grupos empresariales con una estrategia renovada en este ámbito. «La UE necesita un marco sólido, eficiente y justo que esté a la altura de las necesidades de financiación pública y también apoye la recuperación y las transiciones verde y digital», argumenta el Ejecutivo comunitario en un documento en el que anticipa una serie de propuestas legislativas a aprobar de aquí al 2023. A corto plazo, Bruselas quiere sacar adelante normas para «neutralizar el uso de sociedades pantalla para propósitos fiscales», a finales de este año, y otras para obligar a grandes empresas a publicar los tipos efectivos que pagan (ya en el 2022). También confía en que las negociaciones en el seno de la OCDE lleguen a buen puerto en sus dos pilares: el derecho de cada país a gravar parte de los beneficios conseguidos por compañías sin presencia física en su territorio y el establecimiento de una base imponible mínima y efectiva para las multinacionales. La Comisión Europea espera que se llegue a un acuerdo en julio, y cuando suceda lo trasladará a la legislación europea a través de varias directivas. Además, en julio presentará sus propuestas para crear un gravamen a la entrada de carbono al bloque y una tasa digital que «coexistirá» con lo pactado en la OCDE.

Sin embargo, el Ejecutivo comunitario remarca que ese pacto «solo se aplicará al principio a un número limitado de empresas» y defiende que la UE «puede y debe ir más lejos». Por eso, planteará en el 2023 la creación de un nuevo marco para el impuesto de sociedades en la Unión que enterrará su antigua propuesta para establecer una base imponible común. Esta iniciativa se puso por primera vez sobre la mesa de los Estados miembros en el 2011 pero nunca se pudo avanzar por las reticencias algunas capitales. El nuevo enfoque de Bruselas estará basado en el acuerdo que se alcance en la OCDE y prevé aglutinar todos los beneficios obtenidos en los Estados miembros por una multinacional concreta en una única base imponible. Después, se asignará una parte de estos beneficios a cada uno de los países y cada uno aplicará su tipo. Un paso hacia la armonización de este impuesto, pero incompleto, porque la fijación del tipo a aplicar a cada parte de beneficios seguiría siendo una competencia nacional.