España encara el final del túnel tras sufrir menos restricciones que el resto de Europa

ACTUALIDAD

BENOIT TESSIER

La mayor parte del continente lleva desde inicios de año casi confinada

24 may 2021 . Actualizado a las 11:47 h.

España empieza a divisar la luz al final del túnel en el control de la pandemia. Y encara esta última etapa, en la que tampoco se pueden descartar rebrotes si se relajan las precauciones, en una situación más favorable que la mayoría de los países europeos, salvo el Reino Unido y Portugal. Lo hace con una incidencia de 135 casos por 100.000 habitantes a catorce días, de las más bajas del continente, tras un largo y pesado camino con duras restricciones para contener la segunda y tercera ola (la cuarta se quedó en un repunte a punto de ser controlado, o en una olita en palabras de Fernando Simón).

Pero fueron medidas, en todo caso, mucho menos severas que las aplicadas por la mayoría de sus socios europeos. España no vivió en los últimos meses el duro confinamiento del Reino Unido y Portugal y ni siquiera los largos cierres en la actividad que se registraron en Francia, Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Holanda, Grecia, la República Checa o Polonia, entre otros países, que estos días empiezan a abrir la hostelería o la actividad no esencial tras casi siete meses de cierre total. Y tampoco cerró las escuelas durante el curso, lo que sí hicieron en algún momento la mayoría de sus vecinos. 

FRANCIA

Más de 60.000 contagios en pleno «frenado reforzado». El 31 de marzo, el país galo volvió a tocar fondo. Emmanuel Macron anunciaba medidas de «frenado reforzado», cerrando centros escolares y actividades no esenciales, y estableciendo el toque de queda a las siete de la tarde. También se restringía la movilidad a diez kilómetros del domicilio. Esta semana, las medidas se han ido relajando, pero el toque de queda todavía está a las nueve de la noche y las restricciones durarán, al menos hasta el 30 de junio. A pesar de todo, a inicios de abril registraba unos 60.000 contagios diarios. Aún cuenta 27.000. 

AUSTRIA

De la inteligencia al confinamiento duro. Ocho meses tardó el país centroeuropeo en definirse como «país inteligente» en la lucha contra el covid por sus medidas laxas a decretar el tercer confinamiento. Era enero. Toque de queda a la medianoche y cierre de toda actividad esencial. Su peor momento en la pandemia fue a mediados de noviembre con diez mil casos diarios, pero a finales de marzo, con todas las restricciones, rozaba la mitad.

PORTUGAL

Confinamiento desde enero tras batir récords de muertes cada día. Levantó el estado de emergencia el 1 de mayo después de haber vivido desde finales de enero uno de los cierres más duros del continente. El 20 de enero había dado una vuelta de tuerca a su confinamiento, solo cinco días después de haberlo decretado y registrando unos 16.500 contagios al día. Batía récords de muertes cada 24 horas. El efecto se dejó sentir desde inicios de marzo, figurando como excepción entre los países mencionados (la vacunación en Inglaterra fue un factor determinante).

BÉLGICA

Restricciones desde octubre. Justo después de formar gobierno, De Croo dictó una serie de medidas que implicaban el cierre de la actividad no esencial, burbujas muy restrictivas y limitación de la movilidad casi por completo para reducir los 24.000 contagios diarios. A pesar de ello, a finales de marzo vivió su tercera ola, con seis mil positivos nuevos cada día. 

REINO UNIDO

La hostelería y el comercio, tres meses cerrados. El 12 de abril regresaron a la actividad. También la movilidad dentro del Inglaterra estaba reducida al mínimo. Atrás quedaban los 67.000 casos diarios que se registraban como efecto de unas Navidades en las que se relajaron las medidas. La vacunación masiva, a la cabeza de Europa, hizo que no se superasen los tres mil nuevos positivos al día desde la reapertura.

PAÍSES BAJOS

Siete meses de cierres. A finales de abril eliminó el toque de queda y apenas permitió el consumo en terrazas de hostelería (con solo dos personas por mesa), cerradas desde octubre. Con todo, solo ahora experimenta un ligero descenso de su cuarta ola, pero a los niveles de noviembre, con más de cinco mil casos diarios.